Las automotrices europeas viran a la defensa: Daimler lanza marca militar e Ineos puja por el Ejército británico
El giro militar de la industria automotriz europea: Daimler e Ineos van por contratos de defensa.
TL;DR:
- Daimler Truck creó la marca global Daimler Truck Defence (lunes 15 de junio) e Ineos formó el consorcio Team Grenadier para pujar por un contrato del Ministerio de Defensa británico.
- Daimler invertirá cientos de millones de euros y apunta a 1.000 millones en ingresos de defensa para 2028; ya tiene pedidos por 1.500 camiones para Canadá y 7.000 para Francia.
- El giro acompaña al rearme europeo y a la presión de la OTAN, mientras la caída del coche eléctrico empuja a las fábricas a buscar ingresos en lo militar.
La industria automotriz europea encontró un nuevo motor de ingresos: los contratos militares. En cuestión de una semana, Daimler Truck estrenó una marca de defensa respaldada por cientos de millones de euros, Ineos armó un consorcio para pelear un contrato del Ejército británico, y Renault y Mercedes-Benz sellaron alianzas para fabricar vehículos blindados y plataformas antidrón. El detonante es doble: los presupuestos de defensa se disparan en todo el continente justo cuando la demanda de autos eléctricos se enfría. Cuatro fabricantes movieron ficha casi al mismo tiempo, y el patrón es difícil de pasar por alto: las plantas que ayer apostaban todo al coche del futuro hoy reconvierten capacidad y talento para abastecer ejércitos.
Daimler Truck quiere mil millones de euros en defensa para 2028
El movimiento más ambicioso lleva la firma de Daimler Truck. El lunes 15 de junio, el mayor fabricante de camiones del mundo presentó Daimler Truck Defence, una marca global que reúne todas sus actividades militares bajo una sola identidad. La compañía destinará una cifra de cientos de millones de euros en los próximos años a reforzar ingeniería, producción, ventas y servicio, con una meta concreta sobre la mesa: 1.000 millones de euros en ingresos relacionados con defensa para 2028.
"La defensa es un pilar clave de la estrategia de crecimiento de Daimler Truck. Estamos haciendo inversiones específicas en nuestras instalaciones de producción, el desarrollo de nuevas soluciones y la ampliación de nuestra red de ventas y servicio. Al mismo tiempo, estamos aprovechando las fortalezas globales de Daimler Truck en distintas regiones y marcas para escalar nuestro negocio de defensa de forma significativa." — Karin Rådström, directora ejecutiva de Daimler Truck
La apuesta no parte de cero. Cerca de 1.000 empleados ya trabajan en el negocio de defensa, con el crecimiento concentrado en la planta de Wörth am Rhein, en Alemania, y apoyo de la fábrica de Molsheim, en Francia. Entre los contratos recientes que la empresa exhibe como prueba de tracción:
- Un pedido de la Bundeswehr de vehículos logísticos militares, en el rango de los cientos de unidades.
- Un acuerdo con las Fuerzas Armadas de Canadá, junto con General Dynamics Land Systems, por al menos 1.500 camiones logísticos.
- Un acuerdo marco con las Fuerzas Armadas francesas, en alianza con Arquus, por 7.000 camiones basados en la plataforma Zetros.
Estos sí son contratos en firme, no proyecciones. Y la diferencia importa: la meta de mil millones para 2028 es un objetivo corporativo, no una cifra garantizada, y depende de que la empresa siga ganando pedidos a ese ritmo. Dennis Kinzelmann, al frente de la nueva división, planteó la ambición sin rodeos: convertir a Daimler en "uno de los principales proveedores de soluciones de movilidad militar" apoyándose en su red global de producción. El anuncio cayó en plena Eurosatory 2026, la gran feria de defensa que se celebra en París del 15 al 19 de junio, donde la marca muestra modelos Unimog, Zetros y Arocs en configuración militar.
Ineos quiere meter su Grenadier en el Ejército británico
Pocos días después, Ineos Automotive —el brazo automotor del gigante químico Ineos— anunció Team Grenadier, un consorcio formado con las especialistas en vehículos militares SMT Defence y NMS UK. ¿La meta? Ganar el programa de Vehículos de Movilidad Ligera (LMV) del Ministerio de Defensa británico, que busca reemplazar la envejecida flota de Land Rover y Pinzgauer del Ejército. La base de la propuesta es el todoterreno Grenadier 4x4, adaptado para uso militar.
Ineos apuesta a la mecánica del Grenadier —chasis de largueros, tracción permanente a las cuatro ruedas, ejes rígidos y alta capacidad de carga— como, en sus palabras, una "base robusta" para misiones de todo tipo. El plan contempla hasta nueve variantes modulares sobre la misma plataforma. Y un argumento pesa por encima de los técnicos:
"Una ventaja decisiva de esta colaboración industrial es su propiedad británica, el ensamblaje nacional y la cadena de suministro local." — Mike Whittington, director comercial de Ineos Automotive
Conviene leer la letra chica: esto es una candidatura, no un contrato adjudicado. Ineos compite por un programa que, según reportes del sector, podría rondar los 3.000 vehículos en una primera fase —y miles más en versiones blindadas después—, pero enfrenta rivales de peso como General Dynamics, la propia Land Rover y, posiblemente, Toyota o Kia. Que el Grenadier termine vistiendo de verde militar está lejos de decidirse.
No están solos: Renault y Mercedes-Benz también movieron ficha
Daimler e Ineos son los titulares de la semana, pero no los únicos. Renault se alió con la francesa Thales para desarrollar un vehículo blindado pensado en reconocimiento, coordinación de tropas y despliegue de drones. Mercedes-Benz se asoció con la startup alemana Tytan Technologies para construir plataformas antidrón sobre sus modelos Clase G y Sprinter, enfocadas en proteger a personas e infraestructura crítica. Cuatro fabricantes, una misma dirección.
Por qué la industria del coche se está volcando al rearme
El giro tiene una lógica económica difícil de ignorar. La industria automotriz europea atraviesa una crisis estructural: la demanda de autos eléctricos se desinfló, los rivales chinos comen cuota de mercado y el costo del crédito sigue alto. Del otro lado del tablero, el gasto en defensa se dispara desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, y los aliados de la OTAN cargan con la presión de la Casa Blanca para producir más en casa y depender menos de Estados Unidos. La Unión Europea, con su plan de rearme, empuja a que una porción cada vez mayor de las compras militares se fabrique dentro del bloque.
La reconversión funciona porque las habilidades se trasladan casi sin fricción. Las líneas de montaje, la gestión de cadenas de suministro y la ingeniería afinadas para fabricar coches sirven igual para producir vehículos militares. Y a diferencia de lo que pasa en otras áreas, donde las automotrices recortan personal, Daimler espera que su crecimiento en defensa genere "demanda adicional de especialistas altamente calificados". Para fábricas que en otros frentes despiden, lo militar abre una vía para mantener las líneas encendidas y a la gente empleada.
El telón de fondo es más grande que cuatro alianzas. Una de las industrias insignia de Europa está redefiniendo para qué sirve su capacidad fabril ahora que la seguridad —y no el consumidor— es el mercado que crece. Lo que se fabricaba para llegar al trabajo empieza a fabricarse para llegar al frente.