La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes prevé iniciar en noviembre de 2026 la construcción de una ruta alterna de 81 kilómetros entre el Arco Norte y San Juan del Río, Querétaro. El proyecto tiene una inversión anunciada de 26,862 millones de pesos y una conclusión prevista para abril de 2030. Según la dependencia, busca desahogar la carretera federal 57 y reducir hasta 60 minutos los traslados, una previsión oficial y no un resultado ya garantizado.
El calendario anunciado abarca hasta abril de 2030
Jesús Antonio Esteva Medina, titular de la SICT, presentó el proyecto durante la conferencia presidencial del 17 de septiembre. La ruta se plantea como una alternativa para el corredor que conecta el Valle de México, el Bajío y el norte del país, con un punto de partida en el Arco Norte y llegada a San Juan del Río.
El proyecto no aparece por primera vez en el programa federal. En abril, Presidencia lo incluyó como R57D, Arco Norte-San Juan del Río, entre las autopistas previstas para iniciar en 2026. El anuncio de septiembre fija noviembre de 2026 como inicio previsto y abril de 2030 como término; no significa que la vía ya esté operando ni que el ahorro de tiempo esté comprobado.
Expansión y El Universal Hidalgo reportaron que la ruta tendría 81 kilómetros y una inversión anunciada de 26,862 millones de pesos. La proyección de hasta una hora menos de recorrido forma parte de los beneficios calculados por el gobierno, por lo que todavía no equivale a un ahorro comprobado para quienes circulan hoy por la autopista.
El Universal Hidalgo informó que el esquema contempla 10 puentes, cinco viaductos y cuatro entronques. Sin embargo, las coberturas consultadas no precisan el trazo completo, la liberación de derecho de vía, los permisos ambientales, la modalidad de contratación ni la metodología usada para estimar el ahorro de tiempo.
No es la misma obra que las calles laterales de Tepotzotlán
La ruta no debe confundirse con las calles laterales de 9.66 kilómetros entre Tepotzotlán y Jorobas que FomoEra documentó en julio. Esa intervención, estimada en 586.4 millones de pesos, suma una vía de servicio y amplía pasos vehiculares y peatonales; los carriles centrales de la autopista se mantienen igual.
El anuncio de septiembre describe, en cambio, una conexión alterna de 81 kilómetros. Ambos proyectos apuntan al mismo corredor, pero difieren en escala, ubicación y función: uno atiende accesos locales en un tramo específico y el otro propone una nueva ruta de largo itinerario.
Por ahora, la reducción de hasta 60 minutos debe leerse como la previsión de la SICT. Los términos técnicos y administrativos pendientes serán necesarios para evaluar el alcance real de la obra.