TL;DR:
- El Inter negocia con el Tottenham por el lateral inglés Djed Spence y se topó con un precio de 35 millones de euros, según La Gazzetta dello Sport.
- Spence llegó a la fase final como recambio: entró de cambio ante México, entró al minuto 86 ante Noruega y acabó de titular en la semifinal contra Argentina.
- El hueco lo abrió la expulsión de Jarell Quansah en el Azteca, que la FIFA castigó con dos partidos pese al reclamo inglés.
El Inter abrió negociaciones con el Tottenham para llevarse a Djed Spence y se encontró con un precio de 35 millones de euros, según reportó este jueves 16 de julio de 2026 La Gazzetta dello Sport. El lateral ya dio su visto bueno al movimiento. Once días antes, ese mismo futbolista miraba desde la banca cómo México e Inglaterra se partían el alma en el Estadio Ciudad de México. Lo que ocurrió entre una fecha y otra explica el resto: la plancha de Jarell Quansah sobre Jesús Gallardo al minuto 54, la sanción de dos partidos que le cayó encima y una banda derecha que Thomas Tuchel tuvo que rearmar a media eliminatoria. El Azteca celebró aquella roja como la oportunidad de la remontada. Terminó siendo la puerta por la que se coló un jugador que hoy cuesta el triple de lo que costó en 2022.
La roja que México celebró le duró tres minutos
Aquella noche del 5 de julio, México cayó 3-2 y firmó su octava eliminación en octavos en nueve mundiales. Jude Bellingham hizo dos goles en apenas unos minutos, Julián Quiñones descontó al 42' y el estadio, con unas 80 mil personas dentro, se vino abajo con el "sí se puede".
Entonces llegó la roja de Quansah y con ella la ilusión de la superioridad numérica.
Duró exactamente tres minutos. Con diez hombres, Inglaterra armó el contragolpe en el que Raúl Rangel derribó a Anthony Gordon, y Harry Kane cobró el penal del 3-1. Raúl Jiménez puso el 3-2 desde los once pasos y ahí murió el asunto.

Sin Quansah, Tuchel se quedó sin lateral derecho
La FIFA no se anduvo con medias tintas: dos partidos de castigo por el artículo 14 de su Código Disciplinario. La Federación Inglesa y Tuchel valoraron apelar y el Comité Disciplinario ratificó la sanción. Quansah, del Bayer Leverkusen, se perdía cuartos y semifinal de un solo golpe.
El problema para Inglaterra era de inventario. Reece James y el propio Spence habían llegado al torneo con problemas físicos, y Trent Alexander-Arnold ni siquiera fue convocado. A Tuchel le quedaban dos nombres para tapar el agujero. Uno era Spence.
En cuartos, contra la Noruega de Erling Haaland, entró al minuto 86 con el partido rumbo a la prórroga. Inglaterra ganó 2-1 en Miami. Diez días después, en Atlanta, el lateral derecho de oficio salió de titular por la banda izquierda con una tarea concreta: cerrarle el camino a Lionel Messi. Argentina ganó 1-2 con goles al 85' y al 90', se quedó con la posesión (64% contra 36%) y mandó a Inglaterra al partido por el tercer puesto.
El Inter llegó a Spence después de dos intentos fallidos
Los seis partidos de Mundial de Spence cayeron justo cuando el campeón italiano necesitaba un lateral derecho. Denzel Dumfries se fue al Real Madrid este mes y el Inter salió a buscar recambio con la lista rota:
- Marco Palestra, su primera opción, acabó fichando por el Chelsea.
- Anan Khalaili no pasó el reconocimiento médico y el traspaso de 25 millones de euros se cayó antes de firmarse.
- Pedro Porro, el otro lateral del Tottenham, ni siquiera está a la venta: renovó hasta 2031 en junio pasado.
Con esos tres portazos encima, el Inter volteó a ver al inglés de 25 años que acababa de marcar a Messi en una semifinal. Spence tiene contrato en Londres hasta junio de 2029, con opción a un año más, y ya conoce la Serie A: jugó 16 partidos con el Genoa en la segunda mitad de la 2023-24.
El Tottenham, por su parte, está dispuesto a escuchar ofertas. Roberto De Zerbi lo tiene contemplado como segunda opción por derecha detrás de Porro para la 2026-27.
Qué sigue para el lateral que México ayudó a construir
Quansah cumplió su castigo justo a tiempo y vuelve a estar disponible para el partido por el tercer lugar ante Francia, el sábado 18 de julio. Puede que ese día recupere su lugar. Puede que el jugador que lo relevó salga a jugar su último partido con Inglaterra antes de cambiar de país y de liga.
El Azteca se quedó en silencio el 5 de julio con la sensación del "ya mérito" de siempre. Nadie en esas gradas imaginó que la jugada más celebrada de la noche, la que dejó a Inglaterra con diez, terminaría valiendo 35 millones de euros para el rival.