TL;DR:
- Spence se fracturó la mandíbula el 19 de mayo de 2026 tras un codazo accidental de Liam Delap y terminó el partido contra el Chelsea.
- En lugar de operarse, aplazó la cirugía y jugó el Mundial con una máscara de fibra de carbono hecha a su medida, autorizada por la FIFA.
- En la semifinal contra Argentina, con el hueso todavía sin soldar, salió a la cancha sin ella.
Djed Spence salió a jugar la semifinal del Mundial contra Argentina el 15 de julio de 2026 con la mandíbula rota y sin la máscara que había usado durante todo el torneo. La lesión venía del 19 de mayo, cuando Liam Delap le metió un antebrazo accidental en la cara al minuto 87 del Tottenham contra el Chelsea. El defensor terminó ese partido. Los estudios posteriores confirmaron la fractura. Y ahí es donde la historia deja de ser una curiosidad de televisión: en vez de pasar al quirófano de inmediato, algo que lo habría borrado del Mundial, Spence pospuso la operación y salió a jugar seis partidos con una pieza de fibra de carbono amarrada a la cara. Hasta el miércoles.
La máscara no era un accesorio: era la condición para jugar
El aparato que se le veía en la televisión es una protección mandibular moldeada específicamente para su rostro. Estructura rígida pero ligera, ajustada para que no se mueva con el impacto y para repartir la fuerza de un choque lejos de la zona fracturada. No mejora nada de su juego. Solo evita que un golpe le arruine lo que lleva sanando.
La FIFA le dio luz verde para usarla después de que el cuerpo médico inglés le explicó de qué se trataba.
El pronóstico que le dieron a Spence fue de alrededor de tres meses hasta la consolidación completa del hueso. El Mundial arrancaba en menos de un mes. Con esa aritmética encima, el lateral tomó la ruta larga: estrenó la máscara en el último partido de liga del Tottenham contra el Everton, apenas cinco días después de la fractura, el mismo día en que los Spurs aseguraron su permanencia en la Premier League. Después la rodó en los amistosos previos y en el debut de fase de grupos contra Croacia.
Sobre lo que se siente jugar así, Spence habló con Diario AS sin dramatizarlo:
"Es un poco incómodo, pero es lo que hay. Tengo la mandíbula rota."

Por qué se la quitó justo contra Argentina
Aquí está el giro que casi nadie contó. Spence usó la protección durante prácticamente todo el torneo, con una excepción previa: se la quitó en el tiempo extra de los cuartos contra Noruega. El 15 de julio, en Atlanta, salió directamente sin ella.
Las razones que ha dado él mismo apuntan a la incomodidad física: el ajuste de la pieza y, sobre todo, el calor del verano en Estados Unidos, con partidos a mediodía. Nunca ocultó que le costaba trabajo. La recomendación médica seguía siendo la contraria.
Y el partido tampoco ayudaba a bajar el riesgo. Thomas Tuchel lo puso de lateral izquierdo, con la pierna cambiada, para cerrarle la banda a Lionel Messi. Noventa minutos de duelos, roces y saltos con el hueso a medio soldar y sin nada que lo cubriera. Argentina ganó 1-2 con goles al 85' y al 90'. Inglaterra se fue al partido por el tercer puesto y Spence salió entero.
Preguntas rápidas sobre la máscara de Djed Spence
¿Por qué Djed Spence juega con máscara?
Por una fractura de mandíbula sufrida el 19 de mayo de 2026, cuando recibió un codazo accidental del delantero del Chelsea Liam Delap en un partido de la Premier League. La máscara, de fibra de carbono y moldeada a su medida, protege la zona lesionada de nuevos impactos mientras el hueso se consolida.
¿Por qué no usó la máscara contra Argentina?
Por decisión propia. Spence ha explicado que la pieza le resulta incómoda, sobre todo con el calor del verano estadounidense. Ya se la había quitado antes durante el tiempo extra de los cuartos de final contra Noruega. La recomendación médica era mantener la protección durante todo el torneo.
¿Cuánto tarda en sanar una fractura de mandíbula?
En el caso de Spence, el pronóstico que recibió del cuerpo médico fue de aproximadamente tres meses hasta la recuperación completa, según ha contado el propio jugador. Optó por posponer la cirugía para no perderse el Mundial 2026 y competir con protección facial mientras tanto.
Spence apostó su mandíbula a llegar a un Mundial y ganó la apuesta: seis partidos, una semifinal y un lugar en la conversación del mercado europeo. La operación que aplazó en mayo sigue pendiente, y ahora tiene todo el verano para hacerla.