TL;DR:
- Argentina eliminó a Inglaterra 2-1 el miércoles 15 de julio en Atlanta y jugará la final del Mundial 2026 contra España el domingo 19.
- Entre el ingreso del defensa Ezri Konsa y el gol del triunfo, la posesión inglesa cayó a 7.2%: siete pases en campo argentino y cero centros, según Sky Sports.
- Es la tercera vez desde 2018 que Inglaterra pierde una semifinal o final de torneo grande después de pegar primero. Thomas Tuchel confirmó que sigue hasta la Eurocopa 2028.
Argentina eliminó a Inglaterra 2-1 el miércoles 15 de julio en Atlanta y jugará la final del Mundial 2026 contra España el domingo 19. Inglaterra iba ganando desde el minuto 55 con gol de Anthony Gordon. Después Thomas Tuchel metió al defensa Ezri Konsa, replegó al equipo a línea de cinco y le entregó el balón a un rival de toque que tenía a Lionel Messi esperándolo. Enzo Fernández empató al 85. Lautaro Martínez cabeceó el 2-1 al 92. Los dos goles llevaron asistencia de Messi. Y la explicación de lo que salió mal no está en Atlanta: está en el Estadio Azteca, diez días antes, cuando ese mismo repliegue le dio a Inglaterra un 3-2 sobre México jugando con diez hombres.
Los números del repliegue son de terror. En el cuarto de hora posterior al gol de Gordon, Inglaterra tocó el 17% del balón y dio nueve toques en campo argentino, según el desglose de Sky Sports. Ahí fue cuando Tuchel decidió que necesitaba a Konsa. Lo que vino después fue peor.
Entre el ingreso de Konsa y el gol de Lautaro pasaron 21 minutos. Esto es lo que hizo Inglaterra en esa ventana, según el mismo análisis de Sky Sports:
- La posesión se desplomó a 7.2%, con siete pases en campo argentino y ni un solo centro.
- Konsa tocó el balón una vez en los 29 minutos que estuvo en la cancha, no recuperó ninguna pelota y la perdió cinco veces.
- Djed Spence y Reece James, los carrileros que el 3-4-3 de Tuchel había diseñado para atacar por fuera, sumaron entre los dos un toque en campo argentino durante todo el resto del partido.
- Morgan Rogers, que jugaba detrás de Harry Kane, tocó el balón una sola vez desde el cambio de esquema hasta el gol argentino.
- Marcus Rashford e Ivan Toney entraron con cuatro minutos por delante. Bukayo Saka y Ollie Watkins ni entraron.
Al Jazeera contó hasta seis defensas ingleses en la cancha al mismo tiempo. Alexis Mac Allister estrelló un balón en cada poste antes del empate.
Tuchel asumió la responsabilidad del planteamiento y, en la misma respuesta a la BBC, cerró la puerta al arrepentimiento. Dijo que analizó el partido, que lo hizo de cierta manera y que la decisión es suya.
"En este momento, sin arrepentimientos. El equipo lo dio todo."
En el Azteca ese mismo plan sí le funcionó
El domingo 5 de julio Inglaterra ganó 3-2 en el Estadio Azteca y dejó a México fuera del Mundial. Fue un partido de locos: una hora de retraso por tormenta eléctrica, más de 80,000 personas en las gradas, doblete de Jude Bellingham en 98 segundos y roja directa a Jarell Quansah al minuto 54. Kane puso el 3-1 desde el manchón, Raúl Jiménez recortó también de penal, y desde ahí Inglaterra defendió un gol de ventaja con diez hombres y línea de cinco hasta el silbatazo. Aguantó. Fue el primer equipo en la historia que le gana a México un partido de Copa del Mundo en el Azteca, y apenas el tercero que gana ahí en 89 partidos oficiales, según ESPN.
No fue la única vez. Al Jazeera apunta que Inglaterra ya había cerrado igual los cuartos contra Noruega: arriba en el marcador, atrás y a esperar. El plan le funcionó dos veces seguidas.

La tercera no funcionó, y Ron Walker, analista de Sky Sports, explica la trampa: México telegrafió su plan desde que Inglaterra se quedó con diez, centro tras centro al área, y eso le vino perfecto a la línea de cinco inglesa. Argentina, en cambio, es un equipo de toque con Messi pidiendo la pelota. Nunca iba a mandar centros a un área con seis defensas.
El capitán evitó criticar a su entrenador, pero le dejó una línea a BBC Sport que dice todo.
"A este nivel, aguantar no es suficiente."
Tuchel se queda hasta 2028 y él mismo ya había criticado esto
Tuchel llegó al banquillo inglés en enero de 2025 y firmó a principios de este año una extensión hasta la Eurocopa 2028, que Inglaterra coorganiza con Gales, Escocia e Irlanda. Le preguntaron directo si seguía después del Mundial. Contestó que el contrato va hasta la Euro en casa, aunque ahora mismo le cueste mirar tan lejos. ESPN reportó, citando fuentes, que la Federación Inglesa lo respalda. La FA no ha emitido un comunicado oficial que confirme esa postura.
La ironía tiene fecha. Poco después de asumir, Tuchel criticó a la Inglaterra de Gareth Southgate en la Eurocopa 2024: dijo que al equipo le pesaba más el miedo a quedar eliminado que la emoción y el hambre por ganar el torneo. En el medio tiempo del primer partido de este Mundial les dijo a sus jugadores que no le importaba perder, siempre y cuando perdieran jugando a su manera. El miércoles, ya en frío, admitió que Inglaterra fue demasiado pasiva después de anotar.
El patrón tampoco es nuevo. Es la tercera vez desde el Mundial de 2018 que Inglaterra pierde una semifinal o una final de torneo grande después de pegar primero, y las tres siguieron el mismo molde: buen arranque, 1-0, repliegue desesperado, derrota. Sky Sports agrega un número que duele más: Inglaterra ha marcado primero en siete de los 13 partidos de eliminación directa que ha perdido en los últimos 30 años.
El sábado 18 de julio, en Miami, jugará contra Francia el partido por el tercer lugar, con un día menos de descanso que los franceses. Tuchel reconoció que ninguno de los dos equipos quiere estar ahí.
Queda una simetría que en México se va a leer distinto que en Londres. El partido anterior de Inglaterra en el Azteca había sido 40 años antes: el 2-1 de Argentina en los cuartos de final de México 1986, con los dos goles de Diego Maradona. El 5 de julio, por fin, Inglaterra ganó en ese estadio. Diez días después Argentina la volvió a echar de un Mundial, otra vez por 2-1, otra vez con el 10 metido en los dos goles.