En una de esas historias que no las crees en el cine, que dices que esa vez se pasó Netflix, pero que ha pasado en realidad y vuelve aún más épica e interesante la Final de la Copa del Mundo entre España y Argentina.
Lionel Messi, hace 19 años tenía 20 años, y Lamine Yamal apenas un bebito. Se vieron por primera vez en condiciones que ahora suenan inventadas pero que, al tratarse de una sesión de fotos, hay muchas pruebas de que pasó.

La historia detrás del especial encuentro de Messi y Yamal
La vida muchas veces tiene situaciones extrañas, y el destino se pone creativo y nos demuestra que siempre hay espacio para que pase cualquier cosa.
El domingo 19 de julio Lionel Messi y Lamine Yamal jugarán, cada quién con su selección, la Final de la Copa del Mundo, pero antes, mucho antes, uno había bañado al otro, en un momento en el que nadie podría imaginarse lo que el futuro depararía.
El encuentro entre ambos surgió gracias a un proyecto del Diario SPORT de España, el FC Barcelona, la UNICEF y la Casal dels Infants del Raval, donde harían calendarios publicitarios solidarios, buscando recaudar fondos para altruismo.
Para la realización de los calendarios se tenía que hacer una sesión de fotos, en la que participaron jugadores de la plantilla del FC Barcelona en ese entonces, el año 2007, como Ronaldinho, Samuel Eto’o, Thierry Henry, Carles Puyol, entre otros más, donde también se encontraba un joven argentino de 20 años, sí, Lionel Messi.

La sesión de fotos, que involucraba a la UNICEF y la Casal dels Infants del Raval, ambas enfocadas en la ayuda a niños, una a nivel mundial, y la otra en la ciudad de Barcelona, fue ideada para la interacción entre los jugadores y niños de diferentes edades. Uno de esos niños, era un bebé llamado Lamine Yamal.
En ese entonces el encargado de interactuar con el bebé Lamine Yamal era el joven Lionel Messi de 20 años, pero con gran experiencia a su corta edad.
La situación era muy simple, tomarle fotos mientras bañaba al bebé Lamine y posar para las fotos, incluso con la ayuda de la madre de Lamine. Todo en una pequeña tina.

Nada tenía que ver con nada en ese momento. Pero pocos años después, cuando aun siendo un niño, Lamine Yamal quiso jugar futbol, su familia lo metió a las fuerzas básicas del FC Barcelona, y al empezar a destacar, regresó al tema aquella sesión de fotos.

Y ahora, de nuevo, pero en un contexto diferente, ya que entre más en ascenso vaya la carrera de Lamine Yamal, más emblemática serán aquellas fotos con Messi bañándolo mientras sonríe.
Por esto el encuentro que veremos en la Final de la Copa del Mundo será muy emotivo. No sé qué país ganará. Yo no decido, y qué bueno, porque no podría elegir entre la segunda copa de un Messi que termina su carrea, o ese lindo bebé que se ha convertido en un jugador lleno de habilidad y con un enorme futuro. No me pregunten, no podría.