TL;DR:
- Las ventas de combustible para barcos en Fujairah cayeron a la mitad durante el primer semestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025.
- El grado de combustible más demandado se desplomó un 90.4% en junio, marcando un mínimo histórico de 34,590 metros cúbicos.
- Las navieras desvían sus rutas fuera de la región para esquivar las crecientes primas de riesgo y los ataques armados.
El puerto de Fujairah, el centro de reabastecimiento de combustible marítimo más importante de Medio Oriente, registró un desplome superior al 50% en sus ventas de búnker durante el primer semestre de 2026. Esta abrupta contracción es consecuencia directa del conflicto militar entre Estados Unidos e Irán, que comenzó a finales de febrero de 2026 y ha estrangulado el tránsito por el estratégico Estrecho de Ormuz. Ante el incremento de los ataques armados y el encarecimiento de las pólizas de seguros, las principales navieras globales han decidido desviar sus buques cisterna y cargueros hacia rutas alternativas, vaciando un enclave comercial clave para el suministro energético mundial.


Un desplome histórico en el corazón del suministro naviero
Durante los primeros seis meses de 2026, las ventas de combustible marino en Fujairah (excluyendo lubricantes) totalizaron cerca de 1.63 millones de toneladas métricas. La cifra representa una caída brutal en comparación con los 3.66 millones de metros cúbicos que el puerto registró durante el mismo periodo del año anterior, según revelan los datos oficiales de la Zona de la Industria Petrolera de Fujairah (FOIZ).
El peor golpe se sintió al cierre del semestre. Durante junio de 2026, el volumen comercializado tocó un nuevo mínimo histórico al caer a apenas 88,659 metros cúbicos, una reducción frente a los 97,727 metros cúbicos anotados en mayo. El colapso es todavía más evidente al analizar el 380 CST VLSFO, el grado de combustible con bajo contenido de azufre más cotizado y comercializado del puerto. Sus ventas sufrieron un desplome interanual del 90.4% en junio, hundiéndose hasta los 34,590 metros cúbicos.
Antes de la guerra, el puerto ya mostraba señales de desaceleración ligera, con una contracción del 5.2% en la primera mitad de 2025 frente a 2024. Sin embargo, las hostilidades que estallaron este año aceleraron el declive de un mercado que solía ser el termómetro de la salud del comercio marítimo en la región.
El Estrecho de Ormuz bajo fuego y barcos en tierra
El desplome comercial de Fujairah corre en paralelo con las tensiones que estallaron a finales de febrero de 2026, cuando las fuerzas de Estados Unidos e Israel iniciaron operaciones militares contra Irán y sus aliados. Pocos días después, a principios de marzo, el estrecho quedó prácticamente paralizado. Reportes de Reuters señalaron entonces que al menos 200 buques, entre ellos enormes tanqueros petroleros y transportadores de gas natural licuado (GNL), quedaron varados frente a la costa de los Emiratos Árabes Unidos ante la imposibilidad de avanzar de forma segura.
Los incidentes de seguridad no han cesado desde entonces:
- En mayo, un buque anclado cerca de las costas emiratíes fue confiscado y desviado hacia territorio iraní, mientras que un carguero se hundió en aguas de Omán tras sufrir un ataque armado.
- En junio, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tuvo que suspender temporalmente las operaciones de evacuación de barcos comerciales a través de la vía marítima luego de que otra embarcación fuera alcanzada por un impacto directo.
- El 14 de julio, las hostilidades volvieron a escalar cuando fuerzas iraníes atacaron a los cargueros Mombasa y Al Bahiyah, dos buques cisterna con bandera de los Emiratos Árabes Unidos, provocando incendios en sus cubiertas según informó el Jerusalem Post.
Con semejante nivel de riesgo, las aseguradoras internacionales elevaron drásticamente las primas por riesgo de guerra. Esto obligó a los operadores navieros a recalcular sus rutas y buscar puertos de reabastecimiento alternativos, lejos del área de conflicto.
Los tanques llenos ante la falta de compradores
La parálisis de las rutas del Golfo generó un efecto de embudo en el puerto de Fujairah. Con menos barcos tocando puerto para reabastecerse, el combustible comenzó a acumularse rápidamente en las terminales de almacenamiento terrestres.
Durante la semana que concluyó el 22 de junio de 2026, los inventarios de fueloil en el puerto de Fujairah se dispararon un 33%, alcanzando los 6.846 millones de barriles, su nivel más alto desde finales de abril. Las empresas de almacenamiento se enfrentan al reto de gestionar un exceso de oferta en un mercado local donde los precios de búnker se han disparado por la inestabilidad, restando aún más atractivo al puerto frente a otros hubs de repostaje globales.
A inicios de julio, informes de Al Jazeera indicaron que la industria naviera global ya contempla planes para restablecer sus rutas tradicionales de navegación una vez que se alcance un alto el fuego sólido y duradero. No obstante, mientras los misiles sigan volando y las tensiones militares sigan activas, la recuperación comercial de Fujairah y la normalización del flujo de energía por el golfo Pérsico seguirán estando suspendidas en la incertidumbre.