El exfiscal especial Jack Smith defendió el 29 de septiembre de 2026 ante la Comisión Judicial del Senado de Estados Unidos sus investigaciones contra Donald Trump. Senadores republicanos lo acusaron de excederse al obtener información vinculada con miembros del Congreso. En la discusión confluyeron dos tipos de datos que conviene separar: registros de llamadas sin el contenido de las conversaciones y mensajes de texto obtenidos mediante otra citación.
Smith sostuvo en su declaración escrita ante el Senado que actuó conforme a las políticas del Departamento de Justicia y que reunió pruebas más allá de duda razonable. Esa fue su valoración como fiscal: ninguna de las dos causas contra Trump llegó a juicio. También dijo que no se dejaría silenciar por las amenazas de procesarlo.
Qué mostraban los registros de llamadas
Los registros solicitados a proveedores telefónicos permitían identificar quién llamó a quién, cuándo y durante cuánto tiempo. No incluían el audio ni las palabras pronunciadas. Según Reuters, Smith dijo que esos datos eran necesarios para examinar contactos de Trump y sus aliados con senadores durante el 6 de enero de 2021, cuando el Congreso se disponía a certificar la victoria electoral de Joe Biden.
La segunda vía fue una citación al Archivo Nacional estadounidense sobre mensajes de teléfonos oficiales usados por funcionarios de la primera administración de Trump. En julio, Reuters informó que el material incluía intercambios de texto entre esos funcionarios y 44 legisladores, 40 republicanos y cuatro demócratas. En este caso sí había contenido escrito; no se trataba de grabaciones de las llamadas de los senadores.
Grassley cuestiona los mensajes; Smith defiende el procedimiento
El presidente republicano del comité, Chuck Grassley, afirmó durante la audiencia que el equipo de Smith examinó mensajes de congresistas antes de filtrar posibles comunicaciones protegidas por las prerrogativas legislativas. Esa afirmación y su conclusión de que se violaron reglas son alegaciones de Grassley, no un fallo judicial. En la transcripción difundida por el propio comité, Smith respondió que su equipo tomó en serio esas protecciones y consultó, cuando correspondía, a la sección de integridad pública del Departamento de Justicia.
La audiencia también mostró el riesgo de convertir una sospecha en prueba. El senador Eric Schmitt acusó a Smith de haber mentido sobre una supuesta visita a un partido de los Atlanta Hawks; Smith dijo que había asistido a un encuentro universitario de las Iowa Hawkeyes en Maryland. Reuters verificó que ese partido se jugó allí el 3 de febrero de 2024.
El congresista republicano Jim Jordan remitió en julio al Departamento de Justicia una acusación contra Smith por supuesto falso testimonio previo sobre los registros. Smith la rechaza y, al cierre de la audiencia del 29 de septiembre, no se habían presentado cargos penales contra él, según Reuters. El choque en el Senado dejó expuesta una controversia sobre el alcance y el tratamiento de los datos obtenidos, todavía sin una resolución penal sobre la conducta del exfiscal.