Iker Casillas pone demanda millonaria a exequipo por infarto que sufrió entrenando
Iker Casillas pone demanda de 3.5 MDE en contra del Porto de Portugal, por sufrir un infarto mientras entrenaba en el club.
El ex portero de la selección española, y de clubes de alto nivel como el Real Madrid y Porto, ahora interpone una demanda millonaria por sufrir un infarto mientras entrenaba, y que asegura le ha condicionado su vida personal incluso hasta ahora, además de acortar su carrera profesional.
Lo que busca Iker Casillas es conseguir una indemnización que le compense por la incapacidad laborar que le generó tal condición de salud.

La demanda millonaria de Iker Casillas
El eterno portero del Real Madrid ahora se encuentra en temas de juzgados buscando que se le pague poco más de 3.5 millones de euros, y la exigencia va directa a su antiguo club Porto de Portugal.
La razón es que, durante un entrenamiento con su club en mayo de 2019, sufrió un infarto de miocardio. Esto lo condicionó enormemente. Su carrera estaba detenida por tal asunto, hasta el punto que nunca volvió a las canchas. Ese infarto terminó con su carrera.
Casillas intentó recuperarse, regresando a entrenamientos del equipo Porto, pero duro apenas meses, puesto que el equipo médico del club recomendó que parara, y prohibiéndole volver a jugar. Tras 7 años de eso, Iker Casillas reclama una indemnización por tal hecho.

La exigencia de Iker está fundamentada en que el excesivo trabajo físico le generó el infarto. Reclama que se trata de una lesión de trabajo y que por ello se hace merecedor de una indemnización de tal cantidad.
La demanda fue interpuesta en el Palacio de la Justicia de Oporto, en Portugal. Ahí exige el pago de poco más de 3.5 millones de euros, acusando que la enorme exigencia física del Porto le generó una lesión que terminó su carrera, y cuyas secuelas aun las sufre en su vida diaria.

Cómo cuenta Casillas el día del infarto
El día aquel de mayo de 2019 Iker Casillas lo comenzó como normalmente lo hacía. Se despertó y llevó a sus hijos a la escuela y después asistió al entrenamiento, donde desayunó e ingresó al gimnasio.
Después de media hora de ejercicio se empezó a sentir mal, con una fuerte presión en el pecho que él cuenta le hizo tener que parar.
"No pude continuar entrenando y tuve que tumbarme”, cuenta.

En ese momento, el médico del equipo, Nelson Puga, aseguró que Iker estaba “bien, estable y con el problema resuelto”, por lo que incluso defendió el plan de entrenamiento, diciendo que no tenía ninguna relación con el problema cardiaco que presentó.
“Mi vida ya no es la misma”, cuenta Casillas, asegurando que las afectaciones siguen aún hoy día.
“Voy al gimnasio, juego al pádel, pero no puedo correr, sólo consigo unos 20 o 50 metros. No puedo más", afirmó Iker Casillas el día que se celebró la audiencia por la demanda presentada en Portugal.
El médico del equipo Porto señaló que la aseguradora Fidelidade le entregó 1.5 millones de euros al exportero, ya que es la cantidad más alta anualmente por accidentes laborales. El Porto también afirma que le pagó el salario íntegro de ese entonces, más de 1 millón de euros, aun estando de baja, y aun sin haber tomado la decisión de su retiro profesional. Con esto dejan claro que no están dispuestos a hacer el pago que Casillas exige.