El Nikkei se desploma en Tokio contagiado por la venta masiva global de chips de inteligencia artificial
La venta masiva de acciones de chips hunde al Nikkei y arrastra a gigantes de la tecnología en toda Asia.
TL;DR:
- La caída del sector tecnológico en Wall Street se extendió a Asia y provocó que el Nikkei 225 de Tokio descendiera entre un 1,4% y un 1,5%.
- Corea del Sur lideró las pérdidas en la región con un desplome del 7% en el índice Kospi, arrastrado por gigantes como Samsung y SK Hynix.
- La debilidad histórica del yen y el temor a una intervención del Ministerio de Finanzas japonés añaden incertidumbre en un mercado presionado por las tasas de la Fed.
El índice de referencia de la bolsa de Tokio, el Nikkei 225, registró una fuerte caída este jueves 2 de julio de 2026, arrastrado por una ola global de ventas en el sector de los semiconductores que comenzó en Wall Street y se propagó rápidamente por los mercados asiáticos. El selectivo japonés retrocedió hasta situarse en torno a los 69.485 puntos, lo que representa una pérdida de entre el 1,4% y el 1,5% respecto al cierre anterior de 70.474,96 enteros. La corrección responde al temor de los inversionistas de que el gasto corporativo en infraestructura de inteligencia artificial (IA) comience a moderarse, sumado a la presión de un yen debilitado que roza mínimos históricos frente al dólar y mantiene en alerta a las autoridades de Japón.


La corrección de Wall Street que sacudió a los gigantes de Asia
El desplome asiático tuvo su origen en una sesión difícil en Nueva York. Fabricantes de memoria clave como Micron Technology y la compañía de almacenamiento SanDisk cayeron más del 10% en una sola jornada. Este pesimismo cruzó el Pacífico e impactó con fuerza en Seúl, donde el índice de referencia Kospi de Corea del Sur sufrió un retroceso de hasta el 7%, golpeado directamente por el declive de Samsung Electronics y SK Hynix.
Detrás de esta liquidación masiva de activos tecnológicos hay factores estratégicos de peso. Informes recientes indican que Meta Platforms evalúa lanzar su propio negocio de infraestructura en la nube para vender capacidad de cómputo de IA, un movimiento que los analistas interpretan como una de las razones de una mayor disciplina en el gasto de las grandes tecnológicas. A esto se suman los reportes de que Apple está evaluando a proveedores chinos de chips de memoria, lo que resta atractivo a los productores dominantes de Corea del Sur.
En Tokio, la presión vendedora se concentró con precisión quirúrgica en el ecosistema de hardware y componentes informáticos, mientras que sectores más tradicionales amortiguaron el golpe (el índice general TOPIX logró cerrar con una ligera ganancia del 0,2%). Entre las empresas japonesas que registraron caídas severas destacan:
- Kioxia Holdings, fabricante de memorias, que se desplomó más del 14%.
- El proveedor de empaquetado de chips Ibiden Co Ltd, cuyas acciones retrocedieron más de un 10%.
- Los gigantes de componentes electrónicos Murata Mfg Co, Furukawa Electric y Mitsui Mining and Smelting, que también experimentaron retrocesos drásticos debido a la rotación de portafolios fuera de la tecnología.
La paradoja del yen débil y el temor a una intervención cambiaria
La tormenta bursátil coincide con una debilidad persistente de la divisa japonesa. El yen cotiza cerca de mínimos de cuatro décadas frente al dólar y tocó los 162,83 yenes por billete verde a principios de la semana, de acuerdo con datos de CNBC. En condiciones de mercado normales, un yen débil favorece a los grandes exportadores nipones porque incrementa el valor de sus utilidades obtenidas en el extranjero. Sin embargo, su depreciación tan acelerada ha generado el efecto contrario: nerviosismo.
Los inversionistas temen que el Ministerio de Finanzas de Japón intervenga de forma inminente para apuntalar su moneda, una acción que provocaría un giro brusco y repentino en el tipo de cambio. El precedente está fresco: las autoridades japonesas gastaron una cifra récord de 11,73 billones de yenes en intervenciones directas entre abril y mayo de 2026, pero el mercado deshizo ese esfuerzo en cuestión de semanas.
Un mercado atrapado en la reconfiguración de la Reserva Federal
Este tropiezo del Nikkei se suma a un periodo marcadamente inestable para la renta variable en Japón. El pasado 8 de junio de 2026, el índice ya había sufrido la quinta peor caída de su historia en términos de puntos al perder 2.563 enteros en un solo día, bajo circunstancias similares de retroceso tecnológico.
A nivel macroeconómico, el contexto global tampoco ayuda a los activos de crecimiento rápido. La Reserva Federal de Estados Unidos mantiene una postura restrictiva y los mercados financieros han comenzado a descontar la posibilidad de nuevas subidas de tasas de interés en lugar de los recortes esperados a inicios de año. Este panorama mantiene fortalecido al dólar estadounidense, drena liquidez de los mercados emergentes y eleva la presión sobre las acciones tecnológicas de alta valoración que dependen del financiamiento barato para justificar sus proyecciones de crecimiento.
Las próximas semanas serán determinantes para definir si este reajuste de carteras es una corrección temporal o el inicio de un ciclo más conservador en el sector de la inteligencia artificial. Con la mirada puesta en los próximos datos de empleo en Estados Unidos y las inminentes declaraciones de figuras políticas clave, los inversionistas en Asia se preparan para navegar un entorno donde la cautela y la volatilidad marcarán el rumbo de los tableros financieros.