El documento con el que Satoshi Nakamoto presentó Bitcoin cumple 18 años este 31 de octubre. Lo que comenzó como una propuesta para enviar pagos electrónicos entre usuarios sin una institución financiera como intermediaria también se negocia hoy mediante productos bursátiles. El reciente robo a Binance recuerda que acceder a ese mercado a través de terceros conlleva riesgos propios.
Nakamoto difundió el 31 de octubre de 2008 un enlace al documento en una lista de correo sobre criptografía. En él propuso una red capaz de registrar transacciones y evitar que una misma moneda digital se gastara dos veces. La identidad detrás del seudónimo sigue sin confirmarse públicamente.
El aniversario del documento no es el de la red. El primer bloque de la cadena, conocido como bloque génesis, se creó el 3 de enero de 2009. Incluía una referencia a un titular del diario británico The Times sobre un posible segundo rescate bancario, según recoge una sentencia del Tribunal Superior británico.
De una red de pagos a los mercados financieros
Bitcoin funciona con una red de participantes que verifican las transacciones y mantienen un registro compartido. Sus reglas prevén un máximo cercano a 21 millones de monedas, aunque su cotización depende de compradores y vendedores y puede variar con fuerza.
En enero de 2024, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, la SEC, aprobó la cotización de varios productos bursátiles vinculados al precio de bitcoin al contado. Estos instrumentos permiten obtener exposición a la criptomoneda mediante participaciones negociadas en bolsa, sin que el inversionista tenga que gestionar directamente las claves de los bitcoins subyacentes.
Eso cambia el tipo de relación con el activo: quien compra una participación posee una parte de un producto financiero, mientras que su operación y custodia dependen de las condiciones del vehículo. La SEC advirtió al aprobarlos que su decisión no era un respaldo a bitcoin y que persistían riesgos para los inversionistas.
Los gobiernos también han tomado posiciones distintas. En marzo de 2025, la Casa Blanca ordenó establecer una reserva estratégica de Bitcoin con activos decomisados al Gobierno de Estados Unidos. La orden contempló posibles adquisiciones adicionales bajo condiciones que no supusieran costos presupuestarios adicionales para los contribuyentes.
El riesgo de custodia sigue presente
La diferencia entre poseer bitcoin directamente y confiarlo a una plataforma cobró relevancia tras el ataque a Binance. La empresa calculó en unos 6,300 millones de dólares el valor de los activos digitales sustraídos de sus billeteras conectadas a internet. La cifra incluye varias criptomonedas, no solo bitcoin.
El 31 de octubre, Binance afirmó que había repuesto el 90% de los activos robados con fondos de la empresa y se comprometió a cubrir el resto, informó Reuters. Esa reposición es distinta de recuperar los activos sustraídos. La investigación del incidente continúa.
La compañía describió una intrusión en sus sistemas y billeteras, no en el protocolo de Bitcoin. Para quien deja sus activos bajo custodia de un tercero, la seguridad y la disponibilidad dependen también de ese intermediario. Quien conserva sus propias claves asume, en cambio, la responsabilidad de protegerlas y evitar perderlas.
La caída reciente del precio y las salidas de los fondos cotizados muestran otra dimensión del riesgo que acompaña a estos productos:

Qué cambia con el próximo halving
Las reglas actuales reducen a la mitad la cantidad de bitcoins nuevos que reciben los mineros por bloque cada 210,000 bloques, aproximadamente cada cuatro años. El próximo ajuste, conocido como halving, se estima para 2028 y reduciría esa emisión de 3.125 a 1.5625 bitcoins por bloque. La fecha exacta depende del ritmo al que se generen los bloques.
El cambio no divide los bitcoins que ya posee una persona ni elimina las comisiones que pueden recibir los mineros. Tampoco garantiza una subida de precio: limita la emisión nueva, mientras que el valor de mercado sigue sujeto a la demanda y a otros factores.
