El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, envió una carta al jefe de seguridad de Irán, Mohsen Rezaei, mientras Catar intenta reactivar las conversaciones para terminar la guerra. Donald Trump dijo que el contacto buscaba facilitar suministros médicos, pero reportes estadounidenses lo vinculan con un intento de negociar la paz. Al mismo tiempo, Washington evalúa opciones para nuevos ataques, según la prensa.
La carta llegó a una de las figuras más influyentes del aparato de seguridad iraní. Rezaei dirige el Consejo Supremo de Seguridad Nacional y fue comandante de la Guardia Revolucionaria, de acuerdo con The Wall Street Journal, el primer medio que informó del contacto.
El diario citó a funcionarios estadounidenses y personas familiarizadas con el asunto. Una de ellas aseguró que la carta se envió por indicación de Trump. Otra describió el mensaje y los contactos posteriores como un intento de explorar un marco para negociar, sin detallar los términos de un acuerdo de paz.
La versión de Trump y el reporte sobre el programa nuclear
El 28 de octubre, cuando le preguntaron si había pedido a Vance contactar a Irán para reanudar las conversaciones de paz, Trump respondió que no. Afirmó que el vicepresidente le había consultado y que había autorizado un acercamiento relacionado con la ayuda médica.
"Necesitan ayuda con suministros médicos y otras cosas", dijo el presidente a los periodistas, según la transcripción de Roll Call.
Un funcionario estadounidense ofreció una descripción distinta a Axios: aseguró que la carta planteaba la necesidad de incluir el programa nuclear iraní en cualquier negociación destinada a evitar nuevos ataques. El medio no identificó al funcionario.
Del lado iraní, una fuente de alto rango del sector de seguridad dijo a la agencia semioficial Fars que Irán había recibido el mensaje y aún no había respondido, según informó Anadolu el 29 de octubre. La misma fuente calificó de inexactas las especulaciones de la prensa sobre su contenido, sin precisar qué partes cuestionaba.
Las versiones conocidas no permiten establecer el contenido completo de la carta ni descartar que abordara más de un asunto. La ausencia de respuesta comunicada por la fuente iraní tampoco equivale, por sí sola, al rechazo formal de una propuesta.
El obstáculo está también en el orden de las concesiones
Catar mantiene una vía de mediación entre los dos países. Fuentes diplomáticas dijeron a Axios que sus mediadores sostuvieron conversaciones durante más de 12 horas en Teherán el 30 de octubre y que las discusiones continuarían al día siguiente en Doha, capital catarí.
El problema no se limita a decidir qué temas incluir en una mesa de diálogo. Según Reuters, Washington quiere que la cuestión nuclear se trate desde el inicio. Teherán exige primero el fin del bloqueo estadounidense a sus puertos y el levantamiento de las sanciones a sus exportaciones petroleras.
Axios informó que los mediadores intentan acordar medidas recíprocas que permitan volver a las conversaciones directas. La diferencia sobre qué debe ocurrir primero dificulta poner en marcha ese proceso, antes incluso de negociar un acuerdo más amplio.
El acceso a las instalaciones nucleares es parte del contexto de esa disputa. El Organismo Internacional de Energía Atómica advirtió el 27 de octubre que no podía verificar las reservas declaradas de uranio altamente enriquecido de Irán. Esa falta de acceso no significa que el organismo haya confirmado un desvío del material.

La opción militar sigue sobre la mesa
Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra contra Irán con ataques a finales de febrero. Desde entonces, los intentos de alcanzar una solución duradera no han resuelto la disputa nuclear ni la situación en torno al estrecho de Hormuz.
El 29 de octubre, el almirante Brad Cooper, jefe del Mando Central estadounidense, presentó a Trump opciones militares para Irán, informó The Wall Street Journal, según recogió Reuters. La agencia señaló que no había podido verificar de inmediato ese reporte de forma independiente.
Estados Unidos celebrará elecciones legislativas el 3 de noviembre. El 30 de octubre, Trump afirmó a una emisora de radio que esperaba que la guerra terminara pronto, aunque no explicó cómo. La presentación de opciones descrita en ese reporte no confirma si Trump ha tomado una decisión final sobre nuevos ataques.
