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Arabia Saudita evalúa expandir su oleoducto del mar Rojo para esquivar el estrecho de Ormuz tras la guerra con Irán

Arabia Saudita planea expandir su oleoducto clave para esquivar el estrecho de Ormuz tras la guerra con Irán.

por Patricia Rodriguez
Arabia Saudita evalúa expandir su oleoducto del Mar Rojo en hasta 2 millones de barriles diarios

TL;DR:

  • Arabia Saudita analiza ampliar la capacidad de su oleoducto Este-Oeste en hasta 2 millones de barriles diarios tras la parálisis del estrecho de Ormuz.
  • Las conversaciones preliminares involucran a Kuwait, Baréin y Catar para integrar su producción a la infraestructura de transporte saudí.
  • La expansión coincidirá con las obras de Emiratos Árabes Unidos en Fujairah, lo que aviva el temor a una guerra de precios de crudo.

Arabia Saudita analiza una expansión masiva de su oleoducto de crudo Este-Oeste hacia la costa del mar Rojo de hasta 2 millones de barriles diarios (bpd). El movimiento estratégico, reportado por Reuters el lunes, responde a la urgencia del reino y sus socios en el golfo Pérsico por reducir de forma permanente su dependencia del conflictivo estrecho de Ormuz tras el reciente conflicto bélico con Irán.

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Foto: Nothing Ahead / Pexels

La estrategia para blindar el crudo frente a Ormuz

Riad ya sostiene conversaciones preliminares con Kuwait, Baréin y Catar para evaluar la viabilidad técnica y financiera del proyecto, según revelaron cinco fuentes cercanas a las negociaciones. El incremento planificado oscila entre 1 y 2 millones de bpd, y una de las fuentes detalló que el plan contempla además una segunda tubería de menor diámetro dedicada de manera exclusiva a la distribución de combustibles refinados.

Esta iniciativa representa un giro de tuerca logístico para la región. El oleoducto actual, conocido como Petroline, opera hoy a su máxima capacidad instalada de 7 millones de bpd, movilizando crudo desde los yacimientos orientales saudíes hasta el puerto de Yanbu en el mar Rojo, desde donde se exportan unos 5 millones de bpd. Sin embargo, dar luz verde a esta ampliación tomará años, demandará inversiones de miles de millones de dólares y exigirá ajustar los mecanismos de fijación de precios del crudo saudí.

El impacto del conflicto con Irán, que comenzó en febrero de 2026, dejó en evidencia la extrema vulnerabilidad de la zona. El cierre práctico de Ormuz obligó a los productores del Golfo a retirar del mercado hasta 12 millones de bpd de su producción total. La parálisis fue severa: Kuwait declaró fuerza mayor en marzo, la producción de Irak se desplomó de 4.3 millones de bpd a menos de 1.5 millones en mayo, y la refinería de Sitra en Baréin sufrió múltiples ataques con misiles iraníes. Aunque el pacto preliminar alcanzado el mes pasado entre Estados Unidos e Irán reanudó parcialmente el tránsito, los flujos continúan por debajo de los niveles previos al conflicto.

El director ejecutivo de Kuwait Petroleum Corporation, Sheikh Nawaf al-Sabah, reconoció abiertamente esta búsqueda de alternativas durante el foro de energía del Atlantic Council el mes pasado:

"Estamos en conversaciones con nuestros hermanos de Arabia Saudita y de los Emiratos para analizar cómo expandir el sistema de oleoductos que tienen para dar cabida a los barriles kuwaitíes."

Dos gigantes y el riesgo de una guerra de precios

El rediseño del mapa energético del Golfo no es un esfuerzo exclusivo de Riad. Emiratos Árabes Unidos (EAU), el único otro Estado de la región que cuenta con infraestructura de desvío activa, ya completó el 50% de un nuevo oleoducto de Oeste a Este. Con este proyecto, el gobierno emiratí prevé duplicar su capacidad de exportación a través de la terminal de Fujairah, alcanzando los 3.6 millones de bpd una vez que entre en operación en 2027.

Esta acumulación de infraestructura paralela genera inquietud entre analistas y actores de la industria por el choque comercial que podría desatarse a mediano plazo entre los dos mayores pesos pesados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Una fuente del sector petrolero citada de manera anónima advirtió sobre las implicaciones geopolíticas del proyecto:

"La expansión de Arabia Saudita sugiere que, tras la guerra, la próxima fase de la rivalidad entre Riad y Abu Dabi podría convertirse en una carrera hacia la cima en la producción de petróleo y, por ende, en una carrera hacia el fondo en los precios internacionales."

La vulnerabilidad del estrecho de Ormuz ha obligado a los gobiernos locales a replantearse sus rutas de escape comerciales de manera estructural. De acuerdo con Zaid Belbagi, socio director de la consultora Hardcastle Advisory en Londres, las negociaciones en marcha reflejan una realidad estratégica ineludible para el bloque árabe. El conflicto bélico reciente ha obligado a los líderes de la región a concentrar su atención en los severos peligros económicos que implica depender de una sola vía de navegación.

Con la tregua provisional aún fresca y las cicatrices del conflicto militar en su infraestructura, el Golfo acelera su transición hacia rutas terrestres alternativas. La gran incógnita pendiente es si este blindaje logístico terminará fragmentando la cohesión de la OPEP ante un eventual exceso de oferta global en el mercado del crudo.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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