La libra esterlina roza los 1.34 dólares tras el desplome del empleo en Estados Unidos
La libra roza los 1.34 dólares tras el freno en la creación de empleo en EE. UU., que enfría las alzas de la Fed.
TL;DR:
- La libra esterlina acumuló nueve jornadas consecutivas al alza frente a un dólar debilitado a nivel global.
- Estados Unidos sumó apenas 57,000 empleos en junio de 2026, la mitad de lo estimado por el mercado financiero.
- Las probabilidades de que la Reserva Federal eleve sus tasas de interés en julio cayeron a una de cada cuatro.
La libra esterlina hiló este martes su novena sesión consecutiva de avances frente al dólar estadounidense, tocando un máximo de tres semanas y colocándose a las puertas del umbral de 1.34 dólares. Esta racha, impulsada casi en su totalidad por la debilidad generalizada del billete verde, responde al reciente reporte laboral de Estados Unidos, que mostró una creación de empleo sorprendentemente baja durante junio y obligó a los inversionistas a recalibrar drásticamente sus expectativas sobre el próximo movimiento de tasas de interés de la Reserva Federal (Fed).
El detonante del repliegue del dólar llegó desde el Departamento de Trabajo de Estados Unidos. La Oficina de Estadísticas Laborales reportó que las nóminas no agrícolas sumaron apenas 57,000 nuevos puestos de trabajo en junio, un balde de agua fría para los analistas que proyectaban una cifra cercana a los 115,000. Por si fuera poco, las lecturas de los dos meses previos sufrieron un ajuste a la baja combinado de 74,000 empleos, lo que confirma que el enfriamiento del mercado laboral estadounidense es real y va más rápido de lo previsto.
A la par, la tasa de participación laboral cayó al 61.5%, su nivel más bajo en cinco años, arrastrada por la salida de unos 720,000 trabajadores de la fuerza activa laboral. Este panorama debilitó de inmediato el índice del dólar y dio alas a la libra en el mercado de divisas.


La Fed recalibra sus planes ante el freno laboral
El dato laboral impactó de inmediato en las mesas de operaciones financieras. La probabilidad implícita de que la Fed aplique un incremento a las tasas de interés en su reunión del 28 y 29 de julio de 2026 se hundió a un 25% (una opción entre cuatro), una reducción notable frente al 40% que se descontaba antes de conocerse el reporte, de acuerdo con datos de Reuters.
A pesar del freno, los inversionistas no descartan por completo un ajuste restrictivo para finales del tercer trimestre: el mercado de futuros todavía asigna una probabilidad de aproximadamente 60% a un alza de tasas en la reunión de septiembre.
Este enfriamiento de las apuestas choca directamente con la postura de algunos funcionarios del banco central estadounidense. El gobernador Christopher Waller, durante una conferencia del Banco de Italia celebrada en Roma, advirtió que los riesgos de la economía estadounidense han dado un giro radical en el último año. Para Waller, la inflación sigue siendo la mayor preocupación mientras el mercado laboral parece estar estabilizándose. Aunque no detalló cuál debería ser el rumbo exacto de la política monetaria en el corto plazo, el funcionario enfatizó que la guía a futuro de la institución "debe ser flexible".
El Banco de Inglaterra mantiene la cautela
Del otro lado del Atlántico, el repunte de la libra obedece más a las grietas del dólar que a una fortaleza interna de la economía británica. El Banco de Inglaterra (BoE) decidió en su reunión de junio mantener su tasa de interés de referencia en el 3.75% mediante una votación de 7 a 2, donde la mayoría de los miembros del Comité de Política Monetaria justificó la pausa debido a la persistente incertidumbre por las tensiones geopolíticas globales.
La próxima cita del banco central británico está programada para el 30 de julio de 2026. Aunque la postura mayoritaria es de cautela, algunas voces sugieren que la puerta a un endurecimiento monetario sigue abierta si los precios internos no ceden. Catherine Mann, miembro del comité de tasas del BoE, advirtió recientemente que estaría dispuesta a votar por un incremento de tasas si las expectativas de inflación a largo plazo vuelven a deteriorarse.
Un soporte técnico clave para el par de divisas
Desde el punto de vista del análisis técnico, el avance de la divisa británica enfrenta ahora una prueba de fuego. El par GBP/USD se acerca a su promedio móvil exponencial de 200 días, ubicado muy cerca de la zona de 1.3400.
Durante las operaciones de la semana que concluye el 7 de julio de 2026, la cotización de la libra registró picos de 1.3397 dólares según plataformas financieras como Wise, mientras que Investing.com situó el cruce máximo en 1.3392 dólares.
Consolidar y sostener el tipo de cambio por encima de este techo psicológico dependerá de los próximos reportes de inflación en Estados Unidos y de los discursos que pronuncien los miembros de la Fed antes de su silencio previo a la reunión de finales de julio. Si la inflación estadounidense muestra señales de desaceleración persistente, la libra podría consolidar su reinado temporal frente a un billete verde que no encuentra suelo.