EE. UU. cumple 250 años partido en dos y con Trump en el centro de la fiesta
EE. UU. cumple 250 años el 4 de julio con el orgullo nacional en mínimos y Trump al frente de los festejos
TL;DR:
- EE. UU. celebró su aniversario 250 el sábado 4 de julio de 2026 en medio de una fuerte división política y una ola de calor que dejó a unos 160 millones de personas bajo alerta.
- Solo el 33% de los estadounidenses se declara "sumamente orgulloso" de serlo, el nivel más bajo que mide Gallup desde 2001; un 61% cree que el país no cumple los ideales de la Declaración de Independencia, según Quinnipiac.
- Trump abrió los festejos con un discurso en el Monte Rushmore contra la "amenaza del comunismo" y volvió a coquetear con sumar su rostro al monumento.
Estados Unidos llegó a su aniversario número 250 este sábado 4 de julio de 2026 más partido que festivo. La conmemoración de la firma de la Declaración de Independencia coincidió con un país dividido, con el orgullo nacional en su nivel más bajo en un cuarto de siglo y con Donald Trump en el centro de los actos. El presidente abrió las celebraciones la noche del viernes con un discurso en el Monte Rushmore, en Dakota del Sur, donde reivindicó el "excepcionalismo" del país y alertó de un supuesto "resurgimiento" del comunismo. Mientras Washington preparaba lo que el Gobierno promete como el mayor espectáculo pirotécnico de su historia, las encuestas cuentan otra cosa: solo un tercio de los estadounidenses dice sentirse "sumamente orgulloso" de serlo, la cifra más baja que registra Gallup desde 2001.
Un discurso en Rushmore contra la "amenaza del comunismo"
Trump viajó el viernes al Monte Rushmore para encabezar los festejos bajo los cuatro rostros tallados de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln. Elogió la historia del país y a sus fundadores, pero enseguida giró hacia un adversario interno: aseguró que la identidad estadounidense está "bajo un nuevo ataque" y que el comunismo vive "un resurgimiento" en su propio territorio. Apuntó a "radicales y extremistas" domésticos, sin dar nombres.
"Puedes ser leal a Karl Marx o puedes ser leal a Estados Unidos. Puedes ser comunista o puedes ser patriota; no puedes ser ambas cosas."
El mensaje no fue casual. Trump ha machacado esa idea en las últimas semanas, justo cuando el ala izquierda del Partido Demócrata encadenó varias victorias en primarias de cara a las elecciones legislativas de noviembre, que presenta como prueba de que los "comunistas" amenazan al país. "En los últimos años ha habido un intento innegable de cambiar este carácter excepcional, de arrebatarnos el espíritu estadounidense", dijo, según recogió NBC News. El acto, con el secretario del Interior Doug Burgum y sobrevuelos de helicópteros Black Hawk, se retrasó por lluvia y granizo, con buena parte del país bajo una ola de calor.
El "quinto rostro": la vieja obsesión con el monumento
La elección del escenario no pasó desapercibida. Desde hace años circula la idea de sumar la cara de Trump al monumento, algo que él ha alimentado. Su exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, contó en 2018 que el entonces mandatario le confesó que ese era su "sueño". "Yo me empecé a reír. Pero él no se rió. Lo decía en serio", relató. En estas fechas, Trump volvió a coquetear con la idea al compartir un video con una escultura dorada de Rushmore que incluía su rostro.
El obstáculo es material y legal. El escultor original, Gutzon Borglum, advirtió durante la construcción del monumento (1927 a 1941) que ya no quedaba granito para otra cara. Y agregar un rostro requeriría aprobación del Congreso: una propuesta de la representante republicana Anna Paulina Luna ni siquiera salió del comité de Recursos Naturales de la Cámara. Aun así, aliados como el gobernador de Dakota del Sur, Larry Rhoden, insisten en que, de haber espacio, Trump sería uno de los mejores candidatos.
Rushmore es solo la pieza más visible de un patrón. En su segunda presidencia, Trump ha buscado dejar su nombre en edificios federales, agencias, barcos, un aeropuerto y hasta en billetes y un nuevo pasaporte. La junta del Kennedy Center votó para añadir su apellido al recinto, pero un juez federal lo revirtió por ilegal. Incluso en un podcast infantil de la segunda dama Usha Vance contó que lo que más lee por placer son "historias sobre mí mismo", según NBC News.
Dos fiestas paralelas para un país partido en dos
La división se cuela hasta en la organización de los festejos, repartidos entre dos estructuras rivales. Freedom 250, alineada con la Casa Blanca y de tono tradicionalista, montó gran parte de la actividad en Washington, incluida una gran feria estatal en el National Mall. America 250, creada por el Congreso hace una década con vocación bipartidista y un mensaje de "inclusión", quedó a cargo de las cuentas regresivas en varias ciudades y de un concierto en Los Ángeles. La organización American Oversight y legisladores demócratas denunciaron que el Departamento del Interior canalizó decenas de millones de dólares hacia el evento del presidente mientras el proyecto bipartidista arrastraba un déficit de financiación.
El plato fuerte llegó este sábado por la noche en Washington, con un acto de corte de campaña en el National Mall, sobrevuelos militares y un final pirotécnico que los organizadores esperan que rompa un récord mundial Guinness: calculan unos 8.5 millones de fuegos artificiales en más de media hora. El clima, sin embargo, amenazó la fiesta. La AFP reportó que unos 160 millones de personas quedaron bajo alerta por calor, con temperaturas que rozarían los 41 °C en la capital, y el desfile matutino del 4 de julio en Washington se canceló por el "calor extremo". Aun así, la efeméride batió marcas de consumo: la AAA proyectó un récord de 72.2 millones de viajeros por el feriado y la National Retail Federation calculó un gasto histórico de 9,400 millones de dólares solo en comida, unos 94 dólares por persona.
El orgullo de ser estadounidense, en mínimos históricos
Detrás del despliegue, los números del ánimo nacional apuntan a otra dirección. Según Gallup, solo el 33% de los estadounidenses se declara "sumamente orgulloso" de serlo, el porcentaje más bajo desde que la consultora empezó a medirlo en 2001. Sumando a quienes se dicen "muy orgullosos", apenas poco más de la mitad expresa un orgullo alto. La caída se concentra en las mujeres, que bajaron 13 puntos hasta el 26%, y en los jóvenes de 18 a 34 años, que se desplomaron al 14%. En un solo año, el orgullo extremo perdió ocho puntos.
Otra encuesta refuerza el retrato. Un sondeo de la Universidad Quinnipiac difundido esta semana halló que el 61% cree que el país no está a la altura de los ideales de la Declaración de Independencia. Trump, además, llega a la fecha con una aprobación cerca de mínimos históricos, golpeada por la guerra en Irán y el aumento del costo de vida, según la AFP. En la calle, las voces reflejan el corte. "Hay demasiada gente que se odia", lamentó el artista Johnny Presley en Los Ángeles. Otros lo viven distinto, como la educadora estadounidense-iraní Karisa Tavassoli, en Atlanta:
"Hay muchos defectos aquí, pero tenemos algo muy especial que vale la pena proteger."
El mensaje que resuena en México y la comunidad hispana
Para el público hispano, un pasaje del discurso pegó más fuerte que otros. En un país con unos 68 millones de latinos, alrededor del 20% de la población, Trump reivindicó el inglés como "el idioma de la libertad" y la lengua de los fundadores. Sobre la pertenencia al país, marcó una raya:
"No tienen que haber nacido acá, pero tienen que amar lo que hemos construido."
La frase, más contenida que su retórica habitual sobre la migración, aterrizó en pleno endurecimiento de sus políticas migratorias, un tema que toca de cerca a México, a la comunidad mexicoamericana y a toda América Latina.
Preguntas rápidas sobre el aniversario 250 de EE. UU.
¿Por qué Estados Unidos celebra sus 250 años en 2026?
Porque el 4 de julio de 1776 las Trece Colonias adoptaron la Declaración de Independencia, el documento que marcó la ruptura con Gran Bretaña. En 2026 se cumplen 250 años de aquella firma, un aniversario conocido como semiquincentenario, que el país conmemora con actos en varias ciudades.
¿Quiere Trump su rostro en el Monte Rushmore?
Ha coqueteado con la idea durante años. Su exsecretaria Kristi Noem contó en 2018 que él le dijo que era su 'sueño'. Una propuesta de la republicana Anna Paulina Luna para sumarlo no prosperó en el Congreso, y el escultor original advirtió que ya no queda granito para otra cara.
¿Qué diferencia hay entre Freedom 250 y America 250?
Son dos organizaciones que coordinan los festejos por separado. Freedom 250, afín a la Casa Blanca, montó gran parte del evento de Washington con tono tradicionalista. America 250, creada por el Congreso hace una década, es bipartidista, apostó por un mensaje de inclusión y organizó actos en otras ciudades.
El 4 de julio de 2026 quedará como un cumpleaños redondo celebrado por un país que no termina de ponerse de acuerdo sobre sí mismo. La jornada mostró las dos caras a la vez: un Gobierno que exhibe músculo con el mayor show de fuegos artificiales de su historia y unos ciudadanos que, según las encuestas, nunca se habían sentido tan poco orgullosos de su bandera. Visto desde México y el resto de América Latina, el aniversario funciona sobre todo como un termómetro del vecino del norte: dice hacia dónde mira, a quién incluye y a quién señala la primera potencia del mundo justo cuando cumple 250 años.