Putin firma una nueva ley fiscal en un intento desesperado por frenar la peor crisis de combustible en Rusia
Rusia enfrenta su peor crisis de combustible en décadas tras constantes ataques ucranianos a sus refinerías.
TL;DR:
- Rusia aprueba incentivos fiscales para impulsar la producción nacional de gasolina de alto octanaje e importar combustible subsidiado.
- Los ataques continuos con drones por parte de Ucrania han inhabilitado cerca de un tercio de la capacidad de refinación rusa.
- La escasez obliga a aplicar un racionamiento de combustible en el 90 por ciento de las regiones del país.
El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó este sábado una ley de reforma al Código Fiscal destinada a incentivar el suministro de gasolina en el mercado doméstico, en medio de la peor crisis de combustible que enfrenta el país en décadas. La medida busca responder de urgencia a la escasez generalizada provocada por una campaña sostenida de ataques ucranianos con drones, la cual ha paralizado aproximadamente un tercio de la capacidad de refinación de Rusia. Con esta legislación, el Kremlin intenta estabilizar los precios y garantizar el abastecimiento interno mediante subsidios a la importación y ajustes en los mecanismos de compensación para los productores locales.


Incentivos fiscales y compras al extranjero ante un flujo seco
El nuevo marco legal introduce un impuesto especial diseñado para motivar a las refinerías a producir gasolina de alto octanaje mediante la mezcla de gasolina de destilación directa con otros componentes. Además, modifica el llamado mecanismo amortiguador de combustible de Rusia (damping mechanism), que compensa a los proveedores por vender gasolina en el mercado local en lugar de exportarla a precios internacionales más altos.
Para mitigar el desabasto, la ley también establece subsidios para la importación de gasolina, calculando la compensación con base en los precios de paridad de importación de India y los costos de transporte desde los puertos indios. Es un giro drástico para una nación que tradicionalmente figuraba entre los mayores exportadores de combustible refinado del mundo.
De acuerdo con reportes de la industria, el Kremlin ahora depende del suministro extranjero:
- Importaciones planificadas: Rusia prevé importar hasta 400,000 toneladas mensuales de gasolina procedentes de India, Kazajistán y Bielorrusia.
- Rutas indirectas de suministro: La agencia Reuters informó que al menos 200,000 barriles de combustible para aviones serán embarcados desde Chiba, Japón, durante la primera quincena de julio de 2026, pasando por intermediarios en Corea del Sur antes de llegar a territorio ruso.
El impacto de los drones ucranianos en la infraestructura rusa
El origen de este descalabro energético reside en la ofensiva ucraniana. Desde marzo de 2026 se han registrado más de 50 ataques contra refinerías e instalaciones energéticas en suelo ruso, según datos recopilados por Associated Press. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, declaró previamente en mayo que cerca del 40 por ciento de la capacidad de refinación primaria de petróleo de Rusia había quedado inhabilitada.
Esta reducción forzada de la capacidad de refinación provocó una escasez que ya afecta al 90 por ciento de las regiones del país, donde se ha impuesto un estricto racionamiento. Los conductores solo pueden cargar entre 20 y 30 litros de combustible por vehículo y se ha prohibido la venta de gasolina en bidones o contenedores portátiles.
La urgencia del problema generó debates ríspidos en la Duma Estatal antes de su aprobación el 24 de junio de 2026. Algunos legisladores acusaron abiertamente al gobierno de ocultar las verdaderas dimensiones de la crisis en vísperas de las elecciones parlamentarias de septiembre.
Putin minimiza la escasez mientras el problema se extiende por Asia Central
Aunque el impacto es evidente en las calles rusas, la postura oficial del Kremlin sigue siendo de cautela y minimización. En una transmisión reciente en la televisión estatal, Vladimir Putin desestimó las alarmas asegurando que las reservas de gasolina se encuentran apenas un 4 por ciento por debajo de los niveles habituales. No obstante, el propio mandatario reconoció la realidad de la situación durante una reunión con directivos de petroleras el pasado 29 de junio de 2026:
"Los problemas para los automovilistas y las empresas persisten. Desafortunadamente, también hay filas en las estaciones de servicio", admitió el mandatario ruso.
Por su parte, Stanislav Mitrakhovich, experto del Fondo Nacional de Seguridad Energética de la Universidad Financiera de Rusia, señaló en declaraciones recopiladas por Al Jazeera que la crisis es profunda y que las autoridades tardaron demasiado en admitirla, lo cual provocó una mayor desconfianza y compras de pánico entre los ciudadanos.
"Estos ataques a nuestras instalaciones ciertamente crean problemas, eso es obvio. Actualmente estamos viendo una cierta escasez, aunque diría que no es crítica", afirmó Putin sobre el impacto de la campaña ucraniana.
La crisis petrolera rusa ya comenzó a desbordarse hacia Asia Central. Kirguistán, que importa más del 90 por ciento de su gasolina de Rusia, tuvo que solicitar ayuda formal a Kazajistán, Azerbaiyán y Turkmenistán para asegurar el suministro de hidrocarburos, de acuerdo con datos publicados por Bloomberg. En Uzbekistán, los precios locales del combustible también han registrado alzas consecutivas en las últimas semanas.
El éxito de la nueva legislación fiscal firmada por el Kremlin dependerá de la velocidad con la que Rusia pueda reparar sus refinerías dañadas y de la efectividad de sus defensas aéreas frente a los constantes ataques con drones ucranianos, en un escenario donde el tiempo corre en contra del abastecimiento diario de millones de ciudadanos y de la estabilidad económica de la región.