Saltar al contenido

Apple envía cartas legales a unos 40 exempleados que ahora trabajan en OpenAI

Apple exige a unos 40 exempleados que hoy trabajan en OpenAI conservar documentos y reunirse con sus abogados.

por Alejandro Castillo Leone
Stunning aerial view of the modern Apple Park in Cupertino, showcasing its unique circular design and lush greenery.
Foto de Zetong Li en Pexels

TL;DR:

  • Apple mandó cartas de preservación a alrededor de 40 exempleados suyos que hoy trabajan en OpenAI: deben conservar documentos y comunicaciones, y agendar una reunión con los abogados de la empresa.
  • La demanda que Apple presentó el 10 de julio de 2026 solo nombra a dos exempleados, pero el propio expediente cuenta más de 400 extrabajadores de Apple dentro de OpenAI.
  • OpenAI rechaza las acusaciones y sostiene que no ha visto evidencia de que la demanda tenga fundamento.

Apple subió el tono en su pleito contra OpenAI. La compañía envió cartas legales a alrededor de 40 exempleados que ahora trabajan en el laboratorio de inteligencia artificial, con una instrucción doble: preservar cualquier documento o comunicación que pueda pesar en el juicio por robo de secretos comerciales y agendar una reunión con los abogados de Apple. Lo reportó el Financial Times. El detalle importa porque el caso ya no cabe en los dos nombres que aparecen en la demanda presentada el viernes 10 de julio de 2026. Las cartas repiten la acusación de fondo del expediente, apropiación indebida de secretos comerciales e incumplimiento de contrato, y responden a la sospecha de Apple de que la información confidencial que salió de Cupertino llegó bastante más lejos de lo que alcanzó a documentar.

Una carta de preservación es un aviso formal por escrito que se manda a una persona u organización para que conserve documentos, registros y cualquier otra evidencia que pueda ser relevante en una disputa legal, con el detalle de qué debe guardarse. Aquí no viene de un juez: la manda Apple. Su efecto, aun así, es incómodo. Jonny Evans, que sigue el caso para Computerworld, apunta que este tipo de comunicaciones se imponen sobre cualquier política estándar de destrucción de datos y que, a partir de ese momento, borrar lo que se pidió conservar se convierte en una falta legal.

Documentos legales apilados sobre el escritorio de un despacho de abogados
Imagen ilustrativa: una carta de preservación obliga a guardar correos, mensajes y archivos ligados al caso. · Foto de Pavel Danilyuk en Pexels

El caso ya no cabe en dos nombres

La demanda, presentada ante la Corte de Distrito de EE. UU. para el Distrito Norte de California, nombra a cuatro demandados: OpenAI, su filial de hardware io Products y dos exempleados, Tang Tan y Chang Liu. Tan pasó 24 años en Apple, llegó a vicepresidente de diseño de producto (iPhone y Apple Watch) y salió en febrero de 2024 para trabajar con Jony Ive; hoy es Chief Hardware Officer de OpenAI. Liu estuvo ocho años en Apple como ingeniero senior de sistemas eléctricos y se fue a OpenAI en enero de 2026, al equipo de hardware.

Ese es el frente visible. El de atrás es mucho más ancho: el propio expediente cuenta más de 400 exempleados de Apple trabajando hoy en OpenAI, y Apple escribió ahí mismo que lo que presentó es apenas "la punta del iceberg". Las 40 cartas son la traducción práctica de esa frase.

De acuerdo con la demanda, citada por 9to5Mac, estas son las acusaciones que Apple puso por escrito y que OpenAI rechaza:

  • Tan habría usado nombres clave internos de proyectos de Apple durante entrevistas de trabajo para sacarles más información a candidatos que seguían empleados en Cupertino.
  • OpenAI habría pedido a esos candidatos llevar piezas reales, archivos de diseño CAD y prototipos de Apple a las entrevistas. Uno de ellos comentó que ni siquiera sabía que podía sacarlos de la oficina.
  • Un candidato habría capturado y descargado archivos de un proyecto altamente confidencial horas antes de entrevistarse con Tan, que después preguntó por ese mismo proyecto.
  • Tan habría distribuido entre nuevos contratados un documento interno de Apple con los protocolos de seguridad de salida de la compañía, antes de que renunciaran.
  • Liu habría explotado una falla de seguridad para descargar más de mil páginas de archivos técnicos después de irse, incluidos documentos de manufactura de las tarjetas de circuitos de Apple, y no devolvió la laptop de la empresa.
  • Un socio de confianza de Apple habría ejecutado para OpenAI una técnica propietaria de acabado metálico, creyendo que tenía permiso de Cupertino.

OpenAI responde, y hay una versión que no cuadra

OpenAI negó las acusaciones desde el primer día. Su portavoz, Drew Pusateri, lo dijo así cuando se presentó la demanda:

"No tenemos ningún interés en los secretos comerciales de otras empresas."

En esa misma declaración agregó que la compañía sigue concentrada en construir tecnología que sirva a la gente. Esta semana fue más lejos: en un comunicado a Bloomberg, OpenAI afirmó que no tiene conocimiento de ninguna evidencia de que la demanda tenga fundamento.

Y hay un punto donde las dos versiones chocan de frente. Apple sostiene en su expediente que escribió a OpenAI en febrero de 2026 para plantear el problema y pedirle que investigara, y que nunca obtuvo respuesta. NBC News reportó, con los correos a la vista, que OpenAI sí contestó en febrero y que la conversación se descarriló después: un abogado externo de Apple confundió a dos destinatarios de apellido parecido y le escribió al abogado general de OpenAI para agradecerle una llamada telefónica que en realidad había tenido con otra persona. Según ese reporte, OpenAI no registra otro acercamiento de los abogados de Apple hasta el día de la demanda.

Lo que se juega OpenAI mientras arma su primer aparato

El pleito cae justo cuando OpenAI intenta cruzar del software al hardware. Jony Ive, exjefe de diseño de Apple, dirige ese esfuerzo desde que OpenAI compró su startup io en 2025, en un acuerdo de unos 6,500 millones de dólares que trajo consigo a más de 50 ingenieros y desarrolladores, según 9to5Mac. Del producto en sí solo hay reportes: The Information adelantó que el primer dispositivo sería una bocina inteligente al estilo del HomePod, y el analista Ming-Chi Kuo reportó en abril de 2026 que la empresa también trabaja en su propio smartphone, con posible lanzamiento en 2028. OpenAI no ha confirmado ninguna de las dos cosas.

Ive, por cierto, no aparece mencionado en la demanda inicial. Tampoco Evans Hankey ni Scott Cannon, los otros cofundadores de io que también pasaron por Apple.

Evans, en Computerworld, plantea lo que este caso puede terminar definiendo: hasta dónde puede un exempleado llevarse su experiencia a la competencia y en qué punto esa experiencia se vuelve un secreto ajeno. El diseño de hardware no vive solo en los planos. Vive en las relaciones con proveedores, en los supuestos de manufactura, en el prototipado y en las prioridades del roadmap. Si un tribunal decide que todo ese conocimiento acumulado es propiedad protegible, contratar entre gigantes tecnológicos se vuelve un ejercicio bastante más delicado, y eso le importa a cualquiera que trabaje en tecnología y piense en cambiar de camiseta. El mismo análisis apunta al otro flanco: si el proceso de descubrimiento de pruebas le da la razón a Apple, el caso puede complicar los planes de hardware de OpenAI y traerle escrutinio incómodo antes de cualquier salida a bolsa.

Preguntas rápidas sobre el caso Apple contra OpenAI

¿Qué es una carta de preservación?

Es un aviso formal por escrito que envía una de las partes de una disputa legal para exigir que se conserven documentos, registros y comunicaciones que puedan servir como evidencia, con el detalle de qué debe guardarse. Según el análisis de Computerworld, se impone sobre cualquier política estándar de borrado y eliminar lo pedido se vuelve una falta legal.

¿A cuántos exempleados de Apple les llegaron las cartas?

Alrededor de 40, según el Financial Times, todos exempleados de Apple que hoy trabajan en OpenAI. La demanda original solo nombra a dos, Tang Tan y Chang Liu, pero el propio expediente de Apple cuenta más de 400 extrabajadores suyos dentro de la empresa de Sam Altman.

¿Qué pide Apple en su demanda contra OpenAI?

Apple pide una orden judicial que impida a OpenAI usar información suya en el desarrollo de su dispositivo de inteligencia artificial, además de daños. También demanda a Tang Tan y Chang Liu por incumplimiento de contrato, por violar sus acuerdos laborales. El caso se presentó el 10 de julio de 2026 en California.

El efecto práctico ya está en marcha sin que ningún juez haya tocado el fondo del asunto: unos 40 ingenieros que cambiaron de empresa tienen que conservar cada correo, cada mensaje y cada archivo por si los abogados de Apple se los piden, y sentarse con ellos cuando se los pidan. Esa carga llega mucho antes que cualquier sentencia, y cae sobre la gente que hoy está armando el dispositivo que está en el centro del pleito.

Fuentes: 1, 2, 3

Alejandro Castillo Leone imagen de perfil
por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

Suscríbete GRATIS

Recibe las noticias más importantes de política, tecnología, negocios, deportes, entretenimiento y cultura directamente en tu correo.

¡Listo! Revisa tu correo

Para completar la suscripción, haz clic en el enlace de confirmación que enviamos a tu correo. Si no llega en 3 minutos, revisa tu carpeta de spam.

Ok, gracias

Leer más de Tecnología y Ciencia