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El retraso del modelo Gemini 3.5 Pro de Google desata un desplome global en el sector de la inteligencia artificial

El retraso de Gemini 3.5 Pro de Google sacude a Wall Street y provoca pérdidas millonarias en firmas de microchips.

por Dilis Salazar
El retraso de Gemini 3.5 Pro desata una venta masiva de acciones de inteligencia artificial a nivel global

TL;DR:

  • Google acumula meses de retraso para lanzar Gemini 3.5 Pro debido a problemas de rendimiento en tareas de programación.
  • Alphabet cayó un 4.6% en Wall Street, arrastrando a gigantes de microchips en Asia y Estados Unidos como SK Hynix y Micron.
  • El bache reaviva el gran dilema de 2026: si los retornos de las multimillonarias inversiones en IA justificarán su elevado costo.

Un informe de Bloomberg que revela retrasos de meses en el lanzamiento de Gemini 3.5 Pro, el modelo de inteligencia artificial insignia de Google, sacudió los mercados globales este jueves de julio de 2026. La noticia sembró dudas sobre el ritmo real del desarrollo tecnológico y desató una oleada de ventas de acciones en firmas de semiconductores e inteligencia artificial en Estados Unidos y Asia. El revés para la matriz de Google, Alphabet, cuyas acciones retrocedieron un 4.6%, arrastró consigo a índices clave como el Nasdaq y reactivó el nerviosismo de los inversores, quienes cuestionan si los cientos de miles de millones de dólares invertidos en infraestructura de IA generarán retornos tangibles con la rapidez esperada.

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Foto: Pachon in Motion / Pexels

La promesa incumplida del código en Google

Durante la conferencia de desarrolladores Google I/O celebrada en mayo, el director ejecutivo de la firma, Sundar Pichai, prometió que Gemini 3.5 Pro estaría disponible para el público el mes siguiente. Sin embargo, pasada la fecha límite de junio, el modelo insignia sigue sin alcanzar el estado de disponibilidad general.

La razón detrás de este freno, de acuerdo con fuentes internas citadas por Bloomberg, radica en que la inteligencia artificial no ha logrado cumplir con los objetivos internos de rendimiento, especialmente en tareas de programación y generación de código de software.

"Actualmente estamos probando Gemini 3.5 Pro con nuestros socios de desarrollo", declaró un portavoz de la tecnológica a Bloomberg, evitando comprometerse con una nueva fecha oficial de lanzamiento para el público masivo.

Efecto dominó en los gigantes del silicio

El retraso de Google actuó como un catalizador en un mercado que ya mostraba signos de alta sensibilidad. La presión de venta afectó de inmediato a los fabricantes de microchips y componentes de almacenamiento de datos.

En Wall Street, el índice S&P 500 retrocedió un 0.5%, mientras que el tecnológico Nasdaq Composite se hundió un 1.5%. Los mayores golpes en suelo estadounidense los recibieron Western Digital y SanDisk, cuyas pérdidas superaron el 7%. La firma de memorias Micron cayó un 4.5%, e Intel retrocedió un 2.4%.

La sacudida cruzó el Pacífico y golpeó con fuerza los mercados asiáticos. En Seúl, el índice Kospi se desplomó un 6.4%, arrastrado por el histórico fabricante de memorias SK Hynix, que vio evaporarse un 11.5% de su valor en un solo día, mientras que Samsung Electronics perdió un 8.8%. En Tokio, el Nikkei 225 cerró con una caída del 2.8%.

La situación se complicó aún más luego de que TSMC presentara resultados récord para el segundo trimestre de 2026, pero elevara su estimación de gasto de capital anual a un rango de entre 60,000 millones y 64,000 millones de dólares, superando su proyección anterior de entre 52,000 millones y 56,000 millones de dólares.

"La fuerte demanda estructural de la tecnología, impulsada en parte por el emergente mercado de la inteligencia artificial de agentes autónomos", justificó TSMC para elevar su presupuesto de inversión. Sin embargo, para los inversionistas, el aumento de presupuesto indica que las ganancias reales del sector todavía tardarán años en consolidarse.

El dilema financiero de los 180,000 millones de dólares

Este tropiezo en los mercados expone un patrón repetitivo a lo largo de 2026: fases de escepticismo profundo sobre los presupuestos de las grandes corporaciones tecnológicas. Las mayores compañías del mundo destinan cifras sin precedentes a la compra de servidores y chips, pero los productos finales de software avanzado parecen tardar más de lo previsto en madurar.

La propia Alphabet anunció en febrero de 2026, durante la llamada de resultados de su cuarto trimestre anterior, que planea un gasto de capital de entre 175,000 millones y 185,000 millones de dólares para este año. Dicha meta superó con creces las expectativas de Wall Street y puso los reflectores sobre la firma. La combinación de un presupuesto tan masivo con el retraso de su principal carta de presentación tecnológica, Gemini 3.5 Pro, deja al descubierto la pregunta incómoda que ronda en las mesas de dinero de todo el mundo: ¿cuándo comenzará a dar frutos la enorme inversión?

La carrera por la supremacía de la inteligencia artificial entra así en una fase de escrutinio riguroso. A medida que las Big Tech siguen quemando efectivo para construir infraestructura, la paciencia de Wall Street se agota ante promesas de software inacabadas, forzando a los gigantes tecnológicos a demostrar que sus modelos pueden superar las pruebas técnicas internas antes de pedir más confianza a sus inversores.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Dilis Salazar

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