TL;DR:
- El aviso de la NOAA fijaba tormenta geomagnética G1 para el 27 de agosto y G2 para el 28 y el 29, con auroras posibles tan al sur como Nueva York, Wisconsin y el estado de Washington.
- Su boletín geofísico de las 03:05 UTC del 29 de agosto no registra ninguna tormenta en las 24 horas previas y sitúa el índice Kp planetario en 4.33, por debajo del 5 con el que arranca la escala.
- El tablero de condiciones en vivo de la agencia lleva sin datos desde el 26 de agosto por una falla técnica, y la NOAA todavía daba por probable un G2 en las siguientes 24 horas.
El Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA sostuvo hasta el 29 de agosto de 2026 un aviso de tormenta geomagnética G2 que colocaba las auroras boreales tan al sur como Nueva York, Wisconsin y el estado de Washington. Su propio boletín geofísico de las 03:05 UTC del 29 registra lo contrario: no hubo tormentas de clima espacial en las 24 horas anteriores y el índice Kp planetario marcaba 4.33 a las 03:00, por debajo del 5 con el que arranca el escalón más débil de la escala. La única alerta geomagnética que la agencia emitió en toda la ventana fue por un Kp de 4, el 28 de agosto a las 15:00 UTC, un valor que ni siquiera tiene nivel G asignado.
El pronóstico apuntaba a Kp 5.67 y la medición de las 03:00 se quedó en 4.33
La secuencia arrancó el 25 de agosto, cuando la región activa 4513 disparó una llamarada de clase M6.9 que alcanzó su máximo a las 10:02 UTC y provocó un apagón de radio R2 en el lado iluminado de la Tierra. De esa erupción y de otra del 26 salieron las eyecciones de masa coronal que la SWPC esperaba, sumadas a un flujo rápido de viento solar procedente de un agujero coronal.
El 26 de agosto a las 16:36 UTC la agencia publicó la versión corregida de su aviso: G1 el 27, G2 el 28 y G2 el 29. Sustituía a otra, de la tarde del 25, que solo llegaba hasta el 28. El pronóstico de tres días emitido el 28 a las 12:30 UTC situó el pico esperado en Kp 5.67 para el bloque de 21:00 a 00:00 UTC de ese día y para las seis primeras horas del 29. Ese mismo documento abre con una medición que apunta al lado contrario: el Kp máximo observado en las 24 horas previas había sido de 1.
La comparación entre lo que anunciaba el pronóstico y lo que quedó asentado en los registros de la propia agencia se lee mejor por bloques horarios.
| Periodo (UTC) | Nivel pronosticado | Registro oficial |
|---|---|---|
| 27 ago 12:30 a 28 ago 12:30 | G1 (Menor) previsto para el 27 | Kp máximo observado de 1 |
| 28 ago 15:00 a 18:00 | Kp 3.67, sin nivel G | Alerta por Kp 4, bajo el umbral G1 |
| 28 ago 21:00 a 29 ago 06:00 | Kp 5.67, nivel G2 | Kp de 4.33 a las 03:00 y ninguna alerta de tormenta |
La única alerta que sí salió describe Canadá y Alaska, no Nueva York
La NOAA usa tres etiquetas y no significan lo mismo. Un watch es un pronóstico a días vista, un warning avisa de condiciones inminentes y una alerta se emite cuando un umbral ya se cruzó. En toda la ventana del 27 al 29 de agosto, el registro público de alertas contiene solo dos mensajes geomagnéticos, los dos del 28: un aviso de Kp 4 a las 14:11 UTC y la alerta correspondiente a las 15:02, cuando el índice tocó ese valor en el periodo de 15:00 a 18:00.
Kp 4 no tiene nivel G. El texto de impacto que acompaña a esas alertas sitúa la zona afectada más allá de los 65 grados de latitud geomagnética y coloca la aurora en Canadá y Alaska. El aviso G2 dibujaba otra frontera: más allá de los 55 grados, con la aurora posiblemente visible tan al sur como Nueva York, Wisconsin y el estado de Washington. Son dos mapas distintos y solo uno tiene una observación detrás.
La agencia lo dejó por escrito en su boletín geofísico de las 03:05 UTC del 29: "no se observaron tormentas de clima espacial en las últimas 24 horas". El mismo texto asigna al 28 de agosto un flujo solar de 116 y un índice A planetario de 15.
Para el lector de México, Centroamérica o Sudamérica el desenlace cambia poco, porque tampoco cambiaba nada el escenario optimista. Ninguna de las dos versiones del aviso llevó la aurora más al sur que Nueva York, y la franja de visibilidad que describe un G2 se detiene en los estados fronterizos del norte de EE. UU.
El tablero en vivo de la SWPC lleva sin datos desde el 26 de agosto
Cuatro horas y media después de extender el aviso, el 26 de agosto a las 21:37 UTC, la SWPC publicó un segundo comunicado. Los niveles geomagnéticos previstos del banner de condiciones del clima espacial no estaban disponibles por un problema técnico y su área de sistemas trabajaba en resolverlo. La agencia pidió consultar mientras tanto el pronóstico de tres días, el pronóstico geomagnético, la discusión de pronóstico y sus cuentas en redes sociales.
El banner seguía vacío el 29 de agosto. En todas las páginas del sitio consultadas ese día, los tres indicadores de la escala NOAA aparecían sin dato: R para apagones de radio, S para tormentas de radiación y G para tormentas geomagnéticas.
Ese semáforo de tres letras es el atajo que el propio sitio ofrece para saber si hay algo en curso. Sin él, separar un pronóstico de una medición obliga a abrir el archivo de texto del boletín o el registro de alertas, que es donde vive el dato observado.
Hubo además una segunda razón en contra esa noche del 27, aunque la tormenta hubiera llegado a tiempo. El eclipse lunar parcial de esa madrugada ocurre, por definición, con la Luna llena, y una Luna llena aclara el cielo lo suficiente para borrar una aurora débil. Forbes lo apuntó en su previsión del 28 de agosto, la que anunciaba 22 estados en el titular y citaba el Kp 5.67 del pronóstico oficial. The Weather Network escribió esa tarde que las auroras del eclipse no se habían cancelado, sino retrasado un día.

El eclipse ya venía con su propia curiosidad de cifras: dos porcentajes de cobertura circulando a la vez, y ninguno equivocado.

El boletín de las 03:05 UTC del 29 todavía daba por probable una tormenta G2 en las 24 horas siguientes, así que la ventana seguía abierta esa mañana. Después se cierra: en el pronóstico del 28, el valor más alto previsto para el 30 de agosto es 3.67, otra vez por debajo del umbral G1.