Vint Cerf, el 'padre de internet', se retira de Google tras más de 20 años como evangelista jefe
Vinton Cerf, arquitecto del TCP/IP, deja Google la próxima semana y anticipa el futuro de la IA.
TL;DR:
- Vinton Cerf dejará su cargo de chief internet evangelist en Google la próxima semana, tras más de dos décadas en la compañía.
- A sus 83 años, es coautor junto a Robert Kahn del TCP/IP y ha recibido el Premio Turing y la Medalla Presidencial de la Libertad.
- Cerf prevé que los agentes de IA forzarán a la industria a volver a estándares y protocolos comunes de interoperabilidad.
Vinton Cerf, uno de los creadores de los protocolos que sostienen internet, dejará la próxima semana su puesto de chief internet evangelist en Google, según anunció el profesor de UC Berkeley Dave Patterson durante la conferencia Open Frontier organizada por el Laude Institute. Cerf, de 83 años, cierra así más de veinte años en la compañía y una de las trayectorias más influyentes en la historia de la tecnología. Google no respondió a las solicitudes de comentarios al momento del reporte. En el mismo evento, el ingeniero dejó además una predicción que apunta hacia adelante: el auge de los agentes de IA obligará a las empresas a recuperar los estándares abiertos que hicieron duradero a internet.
El anuncio llegó por sorpresa. Cerf intervenía por videollamada cuando Patterson —profesor de UC Berkeley y coautor de la arquitectura de procesadores RISC— interrumpió la sesión para reconocerlo ante la sala.
"Vint... lleva en Google más de 20 años, y se retira dentro de una semana a partir de hoy, así que creo que deberíamos darle un aplauso por una carrera relativamente buena."
La sala respondió con una ovación de pie. La salida, por ahora, no ha sido confirmada de forma pública por Google.
De TCP/IP a la Medalla de la Libertad: la huella que deja Cerf
A sus 83 años, Cerf comparte con Robert Kahn el crédito de haber diseñado el TCP/IP, el conjunto de reglas que permite que redes de computadoras distintas se entiendan entre sí. Ese trabajo, arrancado en la década de 1970, es la razón por la que se le cuenta entre los padres de internet.
El reconocimiento vino después. Doctorados honoris causa, la Medalla Presidencial de la Libertad y el Premio Turing —el equivalente al Nobel de la computación—, entre muchos otros. Desde 2005 ocupó en Google el cargo de vicepresidente y chief internet evangelist, una figura poco común cuya misión era, literalmente, difundir y defender la red. Como ironizó el propio TechCrunch al dar la exclusiva, a estas alturas internet ya está más que evangelizado, para bien o para mal.
Su última predicción: los agentes de IA traerán de vuelta los estándares
Cerf no dedicó su intervención a mirar atrás. El panel —que compartió con figuras del software abierto como François Chollet (creador de la librería Keras y cofundador de Ndea), John Ousterhout (autor del lenguaje Tcl) y Matei Zaharia (cofundador de Databricks)— giró en torno a cómo se construye infraestructura abierta capaz de sobrevivir al paso del tiempo. Ahí soltó su apuesta sobre lo que viene.
Su tesis es directa: cuando el software empiece a actuar por su cuenta y a coordinarse con otro software sin intervención humana, la industria no tendrá más remedio que volver a ponerse de acuerdo en cómo hablarse.
"El modelo agéntico de la IA, con múltiples agentes de múltiples fuentes interactuando entre sí, va a forzar la componibilidad y una exigencia de interoperabilidad y estandarización."
Otros panelistas apostaban por que a los modelos de lenguaje les bastaría con conversar entre ellos en lenguaje natural. Cerf marcó distancia. El inglés, advirtió, arrastra demasiada ambigüedad para una coordinación fiable entre máquinas: un agente necesita certeza de que el otro entendió exactamente lo que acordaron. Para explicarlo recurrió a una imagen que cualquiera reconoce.
"¿Recuerdan el viejo juego del teléfono, ese en el que susurras algo al oído de alguien y, diez personas después, el mensaje es completamente distinto? Imaginen a un montón de agentes hablando entre sí en lenguaje natural. Eso, la verdad, da algo de miedo."
Por qué esta predicción pesa más allá de la anécdota
El detalle no es menor para quien construye tecnología hoy. Si Cerf acierta, las compañías que definan temprano esos estándares de interoperabilidad podrían quedarse con una influencia enorme sobre cómo funcionará la economía de agentes que se avecina. Es una dinámica que recuerda a las guerras por los protocolos en los primeros años de internet. Precisamente las que él ayudó a ganar.
El trasfondo del debate es la concentración. Buena parte de la conferencia giró alrededor de un dilema incómodo: la IA avanzada vive hoy encerrada en un puñado de laboratorios con muchísimos recursos, justo lo contrario del internet descentralizado y abierto que volvió duraderos los protocolos de Cerf. Para desarrolladores, startups y equipos técnicos del mundo hispanohablante que apuestan por levantar producto sobre infraestructura abierta, el mensaje tiene lectura práctica: el terreno donde se repartirá el poder en la era de los agentes serán los estándares, no solo los modelos.
Patterson recordó entre risas otra faceta del personaje. Célebre por sus trajes de tres piezas, Cerf ya aparecía por Berkeley en los años 70 con camisa y corbata, empeñado en distinguirse del resto.
Se marcha el arquitecto, pero su obra sigue encendida cada vez que dos máquinas cualesquiera logran entenderse. Su mensaje de despedida suena casi a advertencia: la próxima capa de internet, la de los agentes, necesitará el mismo pegamento invisible que él ayudó a inventar hace medio siglo.