TL;DR:
- SpaceX negocia con el Departamento de Defensa de Estados Unidos venderle acceso a la capacidad de sus centros de datos para correr modelos de inteligencia artificial, reportó The Wall Street Journal.
- Los contratos de cómputo que SpaceX ya tiene firmados: 1,250 millones de dólares al mes con Anthropic, 920 millones con Google desde octubre de 2026 y 150 millones con Reflection AI.
- No hay acuerdo cerrado ni confirmación pública de las partes. Desde mayo de 2026 el Pentágono ya trabaja con SpaceX para desplegar IA dentro de redes clasificadas.
SpaceX negocia con el Departamento de Defensa de Estados Unidos venderle acceso a la capacidad de sus centros de datos para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial, en un contrato que se mediría en miles de millones de dólares, de acuerdo con un reporte de The Wall Street Journal. Ni la compañía de Elon Musk ni el Pentágono han confirmado esas conversaciones en público. No hay nada firmado. Si el trato prospera, la infraestructura que xAI levantó cerca de Memphis para entrenar a Grok, y que hoy le renta a media industria de la IA, tendría como próximo inquilino al ejército estadounidense.
Colossus es el complejo de centros de datos que xAI construyó en Memphis, Tennessee, para entrenar sus propios modelos y que SpaceX terminó abriendo a clientes externos. La compañía absorbió a xAI en febrero de 2026 y salió a bolsa en junio, en la mayor oferta pública de acciones de la historia. Desde entonces vende algo bastante menos vistoso que un cohete: tiempo de GPU, cobrado mes con mes.
Los contratos de cómputo ya comprometen 1,400 millones de dólares al mes
Esta es la cartera de inquilinos que sostiene hoy esa apuesta:
- Anthropic paga 1,250 millones de dólares al mes hasta 2029 por toda la capacidad disponible de Colossus 1: más de 300 megavatios y más de 220,000 GPU de Nvidia.
- Desde el 1 de julio de 2026, Reflection AI paga 150 millones al mes por chips Nvidia GB300 en Colossus 2. Si el contrato aguanta hasta 2029, sumaría unos 6,300 millones de dólares, reportó CNBC.
- El más grande todavía no arranca. Google pagará 920 millones al mes entre octubre de 2026 y junio de 2029 por unas 110,000 GPU de Nvidia, más CPU y memoria, según el documento que SpaceX presentó ante la SEC. Es cerca de la mitad del cómputo que Anthropic tiene en Colossus 1.
Cuando entre en vigor el contrato de Google, los tres acuerdos comprometerán más de 2,300 millones de dólares mensuales. Ese es el negocio al que el Departamento de Defensa querría subirse.

El Pentágono ya metió a SpaceX en sus redes clasificadas
La negociación no aparece de la nada. En mayo de 2026 el Departamento de Defensa anunció acuerdos con SpaceX, OpenAI, Google, Nvidia, Reflection, Microsoft, Amazon Web Services y Oracle para desplegar modelos de IA de frontera dentro de entornos clasificados IL6 e IL7, los niveles donde viven la información Secreta y las redes operativas restringidas. El objetivo declarado: misiones de combate, inteligencia y tareas administrativas.
La adopción interna dejó atrás la etapa de piloto. Según el propio Departamento, GenAI.mil, su plataforma oficial de IA, acumuló más de 1.3 millones de usuarios entre militares, civiles y contratistas en cinco meses, con decenas de millones de prompts y cientos de miles de agentes desplegados.
El tono lo había fijado meses antes el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en enero de 2026, en un discurso que dio, precisamente, en una instalación de SpaceX en el sur de Texas:
"Nos convertiremos en una fuerza de combate 'AI-first' en todos los dominios", dijo Hegseth.
En ese mismo acto anunció que Grok, el chatbot de Musk, empezaría a operar dentro de la red del Pentágono junto al motor generativo de Google, reportó NBC News.
El detalle incómodo llega por otro lado: en marzo de 2026 el Pentágono declaró a Anthropic un riesgo de cadena de suministro y la dejó fuera del trabajo con el ejército. La empresa demandó al gobierno y el litigio sigue abierto. O sea, el inquilino que paga 1,250 millones al mes por Colossus 1 tiene vetado venderle modelos al comprador que ahora negocia con su casero.
Casi todo lo que SpaceX tiene encendido ya tiene dueño
Colossus 1 está comprometido completo con Anthropic hasta 2029. El contrato de Google trae una cláusula que aprieta: si SpaceX no entrega el número de GPU pactado antes del 30 de septiembre de 2026, y tras un mes de gracia, Google puede cancelar de inmediato o quedarse con menos capacidad pagando proporcionalmente menos. Musk había dicho que Colossus 2 quedaría reservado para xAI, pero ahí se sentó Reflection AI. Y SpaceX nunca precisó de qué instalación saldrá el cómputo de Google.
Bloomberg reportó en junio que la compañía acabó rentándole Colossus 1 completo a Anthropic después de toparse con problemas de latencia al conectar ese centro con otros dos campus ubicados a más de 16 kilómetros, lo que complicó entrenar a Grok ahí.
¿De dónde saldría entonces la capacidad del Pentágono? SpaceX no lo ha dicho, y el ejército no compra cómputo como quien renta un servidor. Military & Aerospace Electronics apuntó que operar IA dentro de IL6 e IL7 dispara requisitos de raíz de confianza en hardware, arranque seguro, canales cifrados, arquitecturas Zero Trust y aseguramiento de la cadena de suministro. Eso apunta a infraestructura dedicada y acreditada, no a un rack que se desocupó.
Si las conversaciones terminan en contrato, el Departamento de Defensa le rentaría a Musk el cómputo donde correrían sus modelos, mientras le compra lanzamientos, satélites de seguridad nacional a través de Starshield y, desde enero, un chatbot dentro de su propia red. Cuatro capas del mismo proveedor, en la misma institución. Esa cuenta no la resuelve ninguna cifra del contrato.