TL;DR:
- Anthropic propuso en junio rentar capacidad de los centros de datos de Meta; las pláticas siguen en etapa preliminar y las dos empresas declinaron comentar.
- El acuerdo podría llegar a 10,000 millones de dólares en dos años, con pagos mensuales y una cláusula que deja salirse a cualquiera de las dos partes.
- Sería el primer cliente grande del negocio de nube que Meta empezó a armar hace tres semanas.
Meta negocia rentarle a Anthropic capacidad de cómputo de sus centros de datos en un acuerdo que podría llegar a los 10,000 millones de dólares en dos años, según reportó The New York Times este viernes 17 de julio de 2026 con base en tres personas al tanto de las conversaciones confidenciales. La propuesta salió de Anthropic en junio y Meta la está evaluando. Las pláticas apenas arrancan y pueden no terminar en contrato: una persona familiarizada con el asunto le confirmó a CNBC que son muy preliminares, y las dos compañías declinaron comentar. Si se firma, Meta estrenaría cliente grande en el negocio de nube que empezó a armar hace tres semanas, y el mercado tendría la señal más nítida hasta ahora de que el cómputo para correr modelos de inteligencia artificial sigue escaso incluso para los laboratorios que van al frente.
El cheque mensual sería un tercio de lo que Anthropic ya le paga a Musk
Los 10,000 millones son el techo de la propuesta, no un precio cerrado. Repartidos en 24 meses dan un promedio cercano a los 417 millones de dólares al mes, aunque el reporte no detalla cómo se escalonarían los pagos. Esto es lo que sí precisa sobre la estructura del trato:
- Anthropic le pagaría a Meta en abonos mensuales a lo largo de dos años.
- Cualquiera de las dos empresas podría bajarse antes de que se cumpla el plazo.
- La propuesta salió de Anthropic en junio de 2026 y Meta todavía la está revisando.
- No hay contrato firmado ni garantía de que llegue a haberlo.
La cifra cobra sentido al ponerla junto a la renta que Anthropic ya paga. En mayo de 2026 cerró con SpaceX un contrato de 45,000 millones de dólares a tres años, unos 1,250 millones al mes, por la capacidad de Colossus 1, el centro de datos de Memphis. Ese dato no salió de un comunicado: apareció en el S-1 que SpaceX presentó ante la SEC rumbo a su salida a bolsa. Anthropic dijo entonces que el acuerdo mejoraría directamente la capacidad para sus suscriptores de paga de Claude Pro y Claude Max, según CNBC. Como en la negociación con Meta, ahí también las dos partes pueden cortar antes de tiempo.
Traducido a la práctica: el trato con Meta sería, mes con mes, una tercera parte de lo que Anthropic ya le firma a Elon Musk, cuya SpaceX absorbió a xAI a inicios de este año. Y sería el mismo movimiento de fondo, rentarle infraestructura a un competidor directo, repetido con el otro gigante.

Meta Compute tendría su primer cliente grande tres semanas después de nacer
El 1 de julio de 2026, Bloomberg reportó que Meta está armando un negocio de nube para vender acceso a su capacidad de cómputo de IA y a sus modelos. Wall Street lo celebró: las acciones de Meta subieron casi 9% ese día. Los neoclouds no tanto. CoreWeave y Nebius, que viven precisamente de rentar GPUs, cayeron alrededor de 12%.

Zuckerberg ya había dejado la puerta entreabierta. En mayo les dijo a los accionistas que entrar al negocio de la nube estaba "definitivamente sobre la mesa", aunque aclaró que por ahora Meta le da uso a toda su capacidad: la nube sería la carta a jugar si algún día sintieran que construyeron de más, y tener esa carta guardada es parte de lo que le da confianza para invertir a este ritmo.
Dos meses después, la carta ya tiene equipo. Meta Compute nació a inicios de 2026 como la división encargada de crecer los centros de datos, con el plan declarado por Zuckerberg de construir decenas de gigavatios en esta década y cientos de gigavatios o más con el tiempo. Este mes la compañía fichó a Dave Brown, vicepresidente sénior de Amazon Web Services y 18 años de casa, uno de los hombres que levantaron el negocio de nube de Amazon, según DCD. Y desde octubre pasado Zuckerberg viene contando que le llegan empresas preguntando si les vende cómputo con una prima sobre lo que Meta pagó por él, de acuerdo con CNBC.
El contexto financiero explica la prisa. Meta podría gastar hasta 145,000 millones de dólares en inversiones de capital este año, buena parte en centros de datos de IA. Es más del doble de los 72,000 millones del año pasado, y los inversionistas llevan meses pidiendo ver de dónde va a salir el retorno.
La escasez de chips ya se nota en los límites de uso de Claude
Detrás de todo esto está la aritmética de los chips. Conseguir suficientes procesadores de Nvidia sigue siendo el cuello de botella de la industria, y en el caso de Anthropic eso tiene una consecuencia que cualquier suscriptor puede ver: la empresa le pone topes de uso a sus modelos más avanzados, como Fable, según CNBC.
Cuando uno de los laboratorios que van al frente tiene que racionarle capacidad a sus propios clientes de paga, la escasez deja de ser conversación de inversionistas y se vuelve producto. De ahí que Anthropic lleve dos meses cerrando capacidad con empresas que compiten contra ella: primero la de Musk, ahora la de Zuckerberg.
Hay un número más revelador que los 10,000 millones: los 1,250 millones que Anthropic ya desembolsa cada mes para no quedarse sin GPUs. Contra ese fondo, la tesis que hundió a los chips el 1 de julio, la de que Big Tech construyó de más, se ve distinta. El laboratorio que va al frente lleva dos meses pagándole renta a un rival directo y ahora negocia con otro. Eso no suena a servidores sobrando. Suena a fila.