TL;DR:
- La fiscal general Letitia James y la gobernadora Kathy Hochul presentaron el 31 de julio una petición contra KalshiEX LLC en la Corte Suprema del estado de Nueva York.
- El estado reclama una multa de tres veces las ganancias de la empresa, más 100,000 dólares por cada oferta de apuesta deportiva sin licencia, más restitución a los usuarios.
- La CFTC se adelantó y pidió a una corte federal de Manhattan que le prohíba a Nueva York actuar contra plataformas registradas ante ella. El efecto inmediato depende de qué tribunal resuelva primero.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, demandó el viernes 31 de julio a KalshiEX LLC y le pidió a un juez estatal que la saque del negocio dentro del estado. La acusa de operar una casa de apuestas sin licencia disfrazada de mercado financiero. El estado reclama la devolución de todas las ganancias obtenidas en su territorio, restitución para los usuarios, una multa equivalente a tres veces esas ganancias y otra de 100,000 dólares por cada vez que la plataforma ofreció una apuesta deportiva sin autorización. Del otro lado del tablero, la CFTC, el regulador federal de derivados, se adelantó y le pidió a una corte federal de Manhattan que le prohíba al estado exactamente eso. Dos tribunales de la misma ciudad amanecieron con órdenes opuestas sobre la mesa.
La petición es un procedimiento especial bajo la sección 63(12) de la Ley Ejecutiva de Nueva York, la herramienta que usa la fiscalía cuando alega ilegalidad "reiterada y persistente". Adentro hay ocho causas de acción: el artículo I, sección 9 de la Constitución estatal, que prohíbe el juego salvo excepciones tasadas; tres delitos del Código Penal por promover el juego y poseer registros de apuestas; tres artículos de la Ley de Carreras que regulan las apuestas deportivas móviles; y la Ley Federal del Cable, que castiga transmitir apuestas por medios interestatales.
El detalle que ordena todo el caso está en el párrafo de competencia territorial: Kalshi es una sociedad de Delaware con domicilio principal en el condado de Nueva York. La fiscalía no persigue a una empresa lejana. Demanda a una compañía cuyas oficinas están a unas cuadras de las suyas.
"los mercados de predicción como Kalshi son plataformas de apuestas, así de simple"
Lo dijo James en el comunicado conjunto con la gobernadora Kathy Hochul. La empresa lo ve al revés y respondió el mismo día por medio de su jefa de comunicación, Elisabeth Diana:
"Los estados no pueden simplemente cerrar un mercado con licencia federal"
Nueva York esperó nueve meses y demandó cuatro días después de quedarse sin escudo
Esta es la parte que casi ningún medio puso al frente, y está toda en el expediente. La demanda no llegó ahora por capricho de calendario político: llegó apenas cayó la protección judicial que amparaba a la plataforma.
- El 24 de octubre de 2025 la Comisión del Juego de Nueva York le exigió a Kalshi cesar la operación de una plataforma de apuestas deportivas móviles sin licencia.
- Tres días después, el 27 de octubre, Kalshi demandó a la propia Comisión en la corte federal del Distrito Sur de Nueva York para bloquear esa exigencia.
- El 28 de octubre la Comisión aceptó abstenerse de cualquier acción de cumplimiento mientras el juez resolvía. Ahí quedó todo congelado.
- El 7 de julio de 2026 la jueza Analisa Torres negó la medida cautelar preliminar. La resolución fue corregida en parte el 13 de julio y Kalshi apeló ante el Segundo Circuito.
- El 27 de julio la misma jueza negó la medida cautelar mientras avanza la apelación. El miércoles 29, según Reuters, el tribunal de apelaciones de Manhattan rechazó el último salvavidas.
Torres razonó que el interés del estado en prevenir la adicción al juego, cuidar la integridad del deporte y evitar la proliferación de contratos sin regulación pesaba mucho más que el interés de Kalshi en la primacía de la ley federal. Con esa puerta cerrada, la fiscalía presentó su petición dos días después.

La CFTC llegó primero. Su moción de emergencia entró en la corte federal antes que la petición del estado y busca que un juez le impida a Nueva York perseguir, por la vía civil o la penal, a cualquier entidad registrada ante la comisión. Reuters reporta que la agencia calificó la ofensiva estatal de "extralimitación" y advirtió que dañaría de forma irreparable a los mercados que supervisa. Su presidente, Michael S. Selig, lo publicó en X sin diplomacia: dijo que James y Nueva York buscan forzar un cierre repentino y sin precedentes de los mercados de predicción en todo el país.
Rather than seek reasoned answers from the courts, Letitia James and New York seek to force an unprecedented sudden shutdown of prediction markets nationwide. The @CFTC has already sued to stop this and will continue to defend its jurisdiction.
— Mike Selig (@ChairmanSelig) July 31, 2026
Kalshi tampoco perdió el tiempo. Ocho horas después de que la fiscalía presentara su escrito, la empresa pidió trasladar el caso a la corte federal de Manhattan. Su consejero Brian Quintenz fue a la CNBC a llamarlo litigio de desgaste y a decir que la maniobra no apunta a una parte del negocio sino a todo.
Los 36,000 millones de dólares no están en la demanda
Todos los titulares del viernes traen la misma cifra. La petición, que se puede leer completa en el sitio de la fiscalía, no la menciona en ningún punto.
Lo que el documento pide es concreto y limitado: una contabilidad de cada cliente y cada apuesta, restitución, devolución de ganancias, una multa de tres veces el beneficio obtenido, la multa de 100,000 dólares por cada oferta o intento de oferta de apuesta deportiva sin autorización, y 2,000 dólares de costas. Los 36,000 millones salen de un escrito anexo. Reason lo describe como una presentación judicial de la propia fiscalía y ABC News lo ubica en una relación de hechos que acompaña a la demanda.
Vale la pena hacer la aritmética, porque nadie la publicó. Si esos 36,000 millones se construyen sobre la multa de 100,000 dólares por oferta, como escribe Reason, la cuenta implica que el estado contabilizó alrededor de 360,000 ofertas o intentos de oferta. Y para dimensionar la escala hay dos referencias dentro del mismo expediente: la petición cita cifras que la propia Kalshi ha reportado, 22,000 millones de dólares de valuación y 178,000 millones de volumen anualizado, así que la estimación ronda 1.6 veces lo que la empresa dice valer. En el otro extremo, el documento consigna que los operadores de apuestas móviles con licencia en Nueva York generaron unos 2,000 millones de dólares de ingreso bruto de juego en 2024 y pagaron más de 1,000 millones en impuestos estatales. La estimación contra Kalshi equivale a unas 18 veces todo ese ingreso bruto de un año.
El pleito de fondo es fiscal: 51% contra 7.25%
Nathan Goldman, profesor de impuestos en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, publicó en Forbes la cuenta que explica el incentivo del estado mejor que cualquier declaración. Una casa de apuestas con licencia en Nueva York paga alrededor de 51% sobre su ingreso neto de juego. Kalshi, como mercado supervisado por la CFTC, tributa por el impuesto corporativo estatal, del 7.25%.
Goldman lo ilustra con dos apostadores que ponen 110 dólares cada uno en lados opuestos del mismo partido. La casa de apuestas se queda con unos 10 dólares de ingreso neto y, tras el impuesto, conserva menos de la mitad. Kalshi cobra comisiones por un monto parecido y se queda con más del 90%. La misma apuesta, siete veces el gravamen según de qué lado del papeleo esté escrita.
Ese hueco fiscal en Nueva York está entre los más altos del país, apunta Goldman, y Carolina del Norte optó por cerrarlo gravando directamente a las plataformas, con el efecto secundario de legalizarlas por vía legislativa. Nueva York eligió el camino contrario: pedirle a un tribunal que declare que esa actividad ya era juego bajo la ley vigente. Si gana, el hueco no se reduce, desaparece.
El sector dejó de ser marginal hace rato, y los resultados trimestrales lo confirman del lado de las plataformas.

Los 18 años, el Mundial en pantalla y lo que nadie supervisa
Hay un punto de la demanda que no depende de qué agencia mande. El acuerdo de miembro de Kalshi permite abrir cuenta desde los 18 años. La Ley de Carreras de Nueva York considera menor a cualquier persona de menos de 21 para efectos de apuestas deportivas. Entre esas dos edades viven tres generaciones de usuarios a los que ningún operador con licencia del estado puede aceptar.
La petición se apoya en datos de la Oficina de Servicios y Apoyos contra las Adicciones de Nueva York, que identifica el rango de 18 a 24 años como población de alto riesgo, y consigna que desde 2022 las apuestas deportivas móviles superaron a los casinos como principal motivo de las llamadas a la línea estatal de ayuda por ludopatía. También cita un estudio económico de Scott R. Baker y colegas, de noviembre de 2024, que asocia la legalización de las apuestas deportivas con más saldo en tarjetas de crédito, menos crédito disponible y menos inversión neta en los hogares con finanzas apretadas. La discusión sobre qué puede hacer un estado para poner límites en línea a los menores ya venía dando tumbos en los tribunales estadounidenses.
El expediente incluye además la prueba más incómoda para la empresa: sus propios anuncios. Uno en Instagram, reproducido en la petición, iba dirigido a los neoyorquinos con la promesa de "apostar en la NFL, legal en los 50 estados". Y entre las capturas de pantalla del sitio que la fiscalía presentó como evidencia hay una pantalla llena de mercados del Mundial 2026: Francia contra Marruecos, el ganador del torneo, cuántos goles marcaría Kylian Mbappé. Para el lector hispanohablante que siguió ese torneo, la abstracción jurídica se vuelve muy concreta. La fiscalía también señala apuestas sobre partidos con equipos universitarios de Nueva York, prohibidas incluso para los nueve operadores que sí tienen licencia estatal, y menciona los juegos Siena contra Duke del 19 de marzo y Hofstra contra Alabama del 20 de marzo de 2026.
Preguntas rápidas sobre la demanda contra Kalshi
¿Nueva York puede cerrar Kalshi de inmediato?
No con la demanda sola. La petición pide una prohibición permanente y el estado presentó además una solicitud de orden de restricción temporal. En paralelo, la CFTC le pidió a un juez federal que impida a Nueva York actuar contra plataformas registradas ante ella. El efecto inmediato depende de qué tribunal resuelva primero.
¿Por qué la CFTC defiende a una empresa privada?
Porque sostiene que los contratos de evento son derivados bajo la Ley de Bolsas de Materias Primas y que su jurisdicción sobre ellos es exclusiva. Kalshi opera con la figura de mercado de contratos designado ante esa agencia. La comisión ya demandó a Nueva York en abril y ha cuestionado la actividad regulatoria de al menos nueve estados.
¿De dónde salen los 36,000 millones de dólares?
No de la petición, que no menciona esa cifra. Salen de un escrito que acompaña a la demanda, según Reason y ABC News, y proyectan la multa de 100,000 dólares por cada oferta de apuesta deportiva sin autorización. El monto final dependería de la contabilidad que el estado le está pidiendo a la empresa.
Nueva York no está sola ni va ganando cómodamente. Al menos cuatro estados, Massachusetts, Michigan, Nevada y Washington, ya consiguieron órdenes que restringen a Kalshi, pero en abril el Tercer Circuito le dio la razón a la empresa contra Nueva Jersey y el lunes 27 un juez federal congeló la ley de Minnesota que prohibía estos mercados, la primera del país. Mientras tanto, la aplicación sigue abierta y los contratos siguen cotizando. Lo que se decide en Manhattan es quién define la naturaleza de un contrato sobre el resultado de un partido, y de esa definición cuelgan miles de millones en impuestos que hoy nadie cobra. Cuarenta y cuatro fiscales generales estatales le escribieron a la CFTC el lunes para decirle que ese pleito no le toca, según reportó la CNBC.