Thatch, la startup de San Francisco que cambia el seguro médico de grupo por un presupuesto fijo para cada empleado, levantó 108 millones de dólares en una Serie C que la valúa en 1,000 millones, según anunció el 15 de septiembre de 2026. En abril de 2025 valía 410 millones, según datos de PitchBook citados por TechCrunch. Entre los inversionistas aparece Eli Lilly, fabricante de Mounjaro y Zepbound, y la plataforma de Thatch permite gastar lo que sobra de ese presupuesto en medicamentos GLP-1 de pago directo. La ronda llega cuando Mercer proyecta que el costo de los beneficios de salud por empleado en Estados Unidos subirá 8.2% en 2027, el mayor aumento desde 2003, y cuando algunos empleadores decidieron retirar la cobertura de esos fármacos para el próximo año.
Una farmacéutica y dos empresas de nómina entre los inversionistas
El dinero salió de The General Partnership, Index Ventures, General Catalyst y Andreessen Horowitz, con la participación de ADP Ventures, Paychex, Eli Lilly, Scale Venture Partners, QuantumLight, SemperVirens, Quiet Capital y Avid Ventures, según el comunicado de Thatch. En el blog de la empresa, su cofundador y director ejecutivo, Chris Ellis, identificó a Lilly y a Paychex como los inversionistas estratégicos nuevos. ADP Ventures ya estaba desde la Serie B de 40 millones de dólares, que encabezó Index Ventures en abril de 2025.
Las dos empresas de nómina también son canales de venta. Desde esa ronda, Thatch firmó acuerdos para que los pequeños negocios la contraten directamente en Gusto, Justworks y Paychex, y profundizó su integración con RUN, la plataforma de nómina de ADP, según el mismo blog.
El caso de Lilly toca otra parte del negocio. Thatch promueve que el sobrante del presupuesto pueda usarse en terapia, diagnósticos preventivos y GLP-1 de pago directo, unos fármacos cuya cobertura para bajar de peso depende mucho del tamaño de la empresa: en 2025, entre las compañías que ofrecen beneficios de salud, la incluía 16% de las que tienen de 200 a 999 trabajadores y 43% de las que tienen 5,000 o más, según la encuesta anual de KFF.
Mercer, que está adoptando la marca Marsh, calcula con respuestas preliminares de más de 1,800 empleadores que el mayor uso de GLP-1 aporta por sí solo un punto porcentual del alza prevista para 2027. La firma también reporta que algunos empleadores que necesitaban un alivio inmediato decidieron retirar esa cobertura el próximo año.
Lilly ya buscaba llegar directo a los empleadores. En marzo lanzó Employer Connect, su plataforma de venta directa a empresas para sus medicamentos contra la obesidad, según Fierce Healthcare. Ni el comunicado ni el blog de Thatch incluyen una declaración de la farmacéutica sobre su inversión.
Cómo funciona el presupuesto y quién absorbe las alzas
Thatch administra una figura que existe desde 2020, el Acuerdo de Reembolso de Salud de Cobertura Individual (ICHRA, por sus siglas en inglés). A principios de septiembre, en un evento en Indiana, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) y la Agencia Federal de Pequeños Negocios (SBA) la relanzaron con otro nombre, CHOICE Arrangements. En un comunicado del 14 de septiembre, CMS la describe como el esquema creado en el primer gobierno de Donald Trump, ahora acompañado de materiales para que las empresas la evalúen, y su administrador, Mehmet Oz, habló de promover esta opción “poco aprovechada”.
El empleador decide cada año cuánto aporta, sin mínimos ni máximos obligatorios, y el trabajador usa ese dinero libre de impuestos para pagar un plan individual, del Mercado de Seguros Médicos o de una aseguradora privada, según CuidadoDeSalud.gov, el portal oficial en español. Dentro de una misma categoría de empleados, la aportación solo puede variar por edad, con una proporción máxima de 3 a 1, y por número de dependientes.

Según TechCrunch, quien necesita atención extensa puede completar de su bolsillo lo que falte para contratar una cobertura amplia, mientras que los empleados más sanos pueden elegir planes más baratos y gastar el resto con una tarjeta de débito de Thatch. El comunicado habla de dar a los empleadores “más previsibilidad” sobre su gasto, y CMS presenta el modelo como un presupuesto mensual predecible en lugar de absorber las primas “crecientes e impredecibles” de los planes de grupo. Ellis escribió que es hora de que la salud tenga su “momento 401(k)”. Como en esos planes de retiro, lo que queda fijo es la aportación de la empresa; si el plan elegido cuesta más, el trabajador paga la diferencia.
La decisión también toca los subsidios. Si la oferta del empleador se considera “asequible”, el trabajador y su hogar no pueden recibir el crédito tributario para la prima del Mercado aunque no usen el beneficio, advierte CuidadoDeSalud.gov. Para 2026, la oferta es asequible si lo que le queda por pagar del plan Plata individual más barato de su zona, después del reembolso, es inferior al 9.96% de una doceava parte del ingreso anual del hogar. Si no lo es, el empleado puede rechazarla y pedir el crédito, pero no puede recibir ambos.
Aun con el empuje oficial, el modelo sigue siendo minoritario. En 2025, 4% de las empresas con 10 o más trabajadores que ofrecen beneficios de salud y 9% de las que no los ofrecen dieron fondos a al menos un empleado para comprar cobertura en el mercado individual, una vía que incluye al ICHRA, según KFF. Ellis sostiene, en una entrevista publicada por General Catalyst, uno de sus inversionistas, que una empresa de 100 personas con un solo caso de cáncer paga mucho más que el promedio de las de su tamaño porque carga con el riesgo de un grupo pequeño; al pasarse a Thatch, dice, sus empleados entran al mercado individual, que según él supera los 20 millones de personas.
Lo que la valuación de 1,000 millones no deja ver
Cuando anunció su Serie B, en abril de 2025, Thatch decía haber atendido a más de 1,000 empresas desde su lanzamiento a finales de 2023. Hoy reporta más de 5,000 empleadores en su plataforma. La comparación entre ambos anuncios muestra cuánto creció en 17 meses y qué dato sigue sin publicarse.
| Indicador | Serie B (abril de 2025) | Serie C (septiembre de 2026) |
|---|---|---|
| Monto | 40 mdd | 108 mdd |
| Valuación | 410 mdd, según PitchBook | 1,000 mdd |
| Clientes | Más de 1,000 empresas atendidas desde finales de 2023 | Más de 5,000 empleadores en la plataforma |
| Inversionistas estratégicos | ADP Ventures | ADP Ventures, Paychex y Eli Lilly |
| Ingresos | Sin cifra en el anuncio | Casi 7 veces más en 12 meses, sin cifra base |
La empresa reportó que su ingreso recurrente anual creció casi siete veces en los últimos 12 meses, pero no dio la cifra de partida, así que no hay base pública para calcular el múltiplo de ingresos que implica la valuación. TechCrunch subrayó que el salto es notable para una compañía que, en esencia, no es una startup de IA. Index Ventures, en cambio, pone la IA en el centro de su tesis: su socia Jahanvi Sardana dijo en el comunicado que el punto de llegada es “un agente que te conoce, tiene tu billetera y puede encontrar, agendar y pagar la atención adecuada”.
En ese periodo, Thatch también sumó una cartera ajena. En abril recibió en su plataforma a los empleadores, empleados y corredores de Venteur, otra administradora de este modelo que dice haber atendido a “cientos” de empleadores. La empresa no detalla cuántos de sus más de 5,000 clientes llegaron por esa vía.
Tampoco coinciden todos los registros de la ronda. Forge Global, plataforma de acciones privadas que estima valuaciones a partir de los certificados de incorporación de las empresas, lista una Serie C fechada el 30 de abril de 2026 por 130 millones de dólares, a 3.30 dólares por acción (contra 1.54 en la Serie B) y con una valuación estimada de 1,030 millones. Ni Thatch ni TechCrunch mencionan esa fecha ni ese monto, y el anuncio no precisa cuándo cerró la ronda.
Ellis defiende que el modelo presiona a las aseguradoras a competir. “Si no les gusta su seguro, pueden cambiarse a otro”, dijo a TechCrunch, y agregó que esa presión las empuja a mejorar el servicio y a negar menos reclamaciones para conservar clientes. Según él, las empresas ya no renegocian cada año y mantienen el mismo nivel de cobertura, a menudo con un costo ligeramente menor. En la entrevista con General Catalyst explicó que las compañías medianas suelen llegar tras aumentos de 20%, 30% o 40% al renovar su plan de grupo, y su cofundador y presidente, Adam Stevenson, dijo que cerca de la mitad de sus clientes tiene menos de 50 empleados.
El traslado de costos al trabajador no es exclusivo de este modelo. La encuesta de Mercer encontró que 59% de los empleadores planea recortes en sus beneficios para 2027, como deducibles más altos, y un sondeo anterior de la firma halló que cerca de dos tercios de los grandes empleadores, los de 500 trabajadores o más, espera subir la parte de la prima que pagan sus empleados.
Para los empleadores cuyo año de plan arranca el 1 de enero, la prueba de ese presupuesto llega con la inscripción abierta del mercado individual, del 1 de noviembre al 15 de enero, cuando sus empleados comparen las primas de 2027 con el dinero que les asignen.