Estados Unidos confirmó públicamente por primera vez que ya tiene armas de “control espacial” desplegadas en órbita. Troy Meink, secretario de la Fuerza Aérea, hizo la revelación el 14 de septiembre de 2026 durante la conferencia Air, Space and Cyber en Maryland y dijo que esos sistemas pueden defender a la Fuerza Conjunta frente a acciones hostiles de adversarios. Washington no informó cuántas hay, cuándo fueron lanzadas, qué pueden atacar ni si son sistemas cinéticos o no cinéticos. La declaración llega en medio de la competencia militar con China y Rusia, que respondieron con llamados a frenar la militarización del espacio y mantener la órbita libre de armas.
El término “control espacial” no identifica el armamento
La Fuerza Espacial describió “control espacial” como el conjunto de misiones necesarias para disputar y controlar el dominio espacial mediante medios cinéticos y no cinéticos que afecten las capacidades de un adversario. También aclaró que esas capacidades pueden emplearse con fines ofensivos y defensivos.
Esa definición confirma el alcance general de la misión, pero no permite saber qué sistemas están en órbita. El gobierno estadounidense no ha revelado sus nombres, cantidad, fecha de lanzamiento, órbita, objetivos ni condiciones de uso. Tampoco ha dicho si alguno puede destruir físicamente un satélite, interferir sus señales o actuar contra infraestructura en tierra.
Por eso, el dato comprobado es el reconocimiento de que existen armas desplegadas en el espacio, no el inicio de una operación contra otro país ni la existencia confirmada de un modelo específico. La propia elección de un término amplio deja abierta la parte más relevante para evaluar su alcance militar.
Washington menciona nuevos proyectos, pero no los vincula con las armas ya desplegadas
Durante el mismo discurso, Meink habló de otros programas espaciales estadounidenses. Dijo que el proyecto de interceptores basados en el espacio pasó del contrato inicial a contar con hardware listo para volar en menos de un año y anunció que la constelación Space-Based Air Moving Target Indication comenzaría sus lanzamientos en septiembre de 2026.
La Fuerza Aérea también presentó estos proyectos como parte de su respuesta a amenazas cambiantes y de la expansión de constelaciones distribuidas. Sin embargo, ni Meink ni el comunicado oficial identificaron esos programas como las armas que ya están en órbita. La conexión entre ambos desarrollos sigue sin confirmarse públicamente.
China exige frenar la expansión militar en el espacio
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, respondió el 15 de septiembre que Pekín defiende el uso pacífico y seguro del espacio exterior. También dijo que China se opone a una carrera armamentística en órbita y a cualquier intento de convertirla en una zona de guerra.
Guo pidió a Estados Unidos detener la expansión de su despliegue militar en el espacio y contribuir con acciones concretas a la estabilidad estratégica global. La pregunta sobre si China tiene armas similares quedó sin una respuesta directa en esa conferencia.
Rusia prepara una respuesta diplomática ante la ONU
Moscú presentó una crítica más amplia. Maria Zakharova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, acusó a Washington de ignorar las consecuencias de un posible conflicto armado en órbita y sostuvo que la presencia de armas estadounidenses amenaza la estabilidad de las actividades espaciales.
Según Reuters, Zakharova también cuestionó la moratoria promovida por países occidentales sobre pruebas de misiles antisatélite y dijo que Rusia presentará en octubre de 2026, ante la Asamblea General de la ONU, resoluciones para prohibir el despliegue de armas basadas en el espacio y aumentar la transparencia sobre su uso.
El anuncio estadounidense no demuestra que haya comenzado una guerra espacial, pero sí confirma públicamente que Washington considera operativas ciertas capacidades ofensivas y defensivas en órbita. Para medir el cambio real todavía faltan los datos que el gobierno mantiene bajo reserva: qué armas son, cuántas existen y contra qué objetivos podrían utilizarse.