La red política Leading the Future, financiada por figuras de la industria de inteligencia artificial, respaldó a candidaturas que perdieron en Carolina del Sur y Carolina del Norte en las elecciones intermedias de Estados Unidos. También apoyó a un demócrata que ganó en Florida. Los resultados dejan un balance mixto para el grupo que buscaba influir en la composición del Congreso y en el debate sobre cómo regular la IA.
La red opera a través de varios comités. American Mission ha respaldado principalmente a republicanos y Think Big a demócratas. Según WIRED, durante la elección general gran parte de su apoyo se dirigió a candidaturas con buenas probabilidades de ganar, mientras que algunas de sus intervenciones en contiendas más reñidas terminaron en derrota.
Dos derrotas y una victoria en contiendas disputadas
En Carolina del Sur, la demócrata Annie Andrews derrotó a la senadora republicana Darline Graham, según Associated Press. Graham había asumido el escaño de forma interina tras la muerte de su hermano Lindsey Graham y buscaba un periodo completo.
American Mission y Building the Future gastaron en conjunto unos 4.8 millones de dólares para apoyar a Graham durante el ciclo, de acuerdo con un recuento de Tech Influence Watch citado por Fortune. Andrews criticó el respaldo de Graham a la expansión de centros de datos, una infraestructura ligada al desarrollo de la IA.
La contienda tenía otras dimensiones: AP señaló, entre los factores que rodearon el resultado, las dudas de votantes sobre la experiencia de Graham y el descontento más amplio con los republicanos. El desenlace por sí solo no permite medir cuánto influyó el gasto de los comités.
En el primer distrito de Carolina del Norte, la republicana Laurie Buckhout perdió frente al congresista demócrata Don Davis. WIRED indicó que American Mission había respaldado a Buckhout en la primaria; Fortune calculó, a partir de registros federales, que el comité destinó 509,067 dólares a apoyarla durante el ciclo.
La red sí tuvo una victoria en una contienda competitiva de Florida. El demócrata Jared Moskowitz, apoyado por Think Big, ganó el distrito 25 frente al republicano Scott Singer. En esa misma carrera, Defending Our Values, vinculado a una red que promueve mayores salvaguardas para la IA, había gastado para apoyar a Singer, según Fortune.
Los dos bandos ya habían intervenido antes de la votación general. Una revisión de octubre mostraba que los grupos enfrentados por las reglas de IA habían dirigido buena parte de su gasto a las primarias.

Qué se sabe del dinero que quedó
WIRED informó que Leading the Future llegó al cierre de las intermedias con más de 20 millones de dólares en caja. El artículo no precisa el corte ni desglosa si esa cifra corresponde al comité central o al conjunto de la red.
El registro de la Comisión Federal Electoral (FEC) permite comprobar una cifra anterior: el comité Leading the Future reportó 23.82 millones de dólares disponibles al 14 de octubre de 2026. Ese saldo es previo a la votación del 3 de noviembre y no representa por sí solo las cuentas consolidadas de los grupos afiliados.
En el mismo periodo, desde agosto de 2025 hasta el 14 de octubre de 2026, el comité declaró 75.98 millones de dólares en ingresos y 52.16 millones en desembolsos. Entre estos últimos figuran 47 millones de dólares en aportaciones a otros comités. Sumarlos otra vez como si fueran gasto nuevo de toda la red podría contar dos veces parte del dinero.
La cifra también es distinta de los 100 millones de dólares en promesas de financiación anunciadas al lanzamiento de la iniciativa, como reportó The San Francisco Standard. Una promesa no es lo mismo que un ingreso ya registrado.
WIRED estimó que la red destinó unos 26 millones de dólares a las primarias y alrededor de 10 millones a la elección general. Son estimaciones de gasto electoral de la red, no el saldo ni todos los desembolsos del comité central.
Un super PAC puede recibir aportaciones ilimitadas para actividades políticas independientes. La FEC define los gastos independientes como comunicaciones que promueven expresamente la elección o derrota de una candidatura sin coordinación con ella o con un partido. Por eso, esos gastos no deben describirse automáticamente como donaciones entregadas a las campañas.
Una disputa que seguirá en el Congreso
Entre quienes financiaron Leading the Future están inversores de Silicon Valley y Greg Brockman, presidente de OpenAI, junto con su esposa Anna. En junio, OpenAI afirmó que el apoyo de la pareja era personal y que la empresa no dirigía las actividades del grupo ni había donado a super PACs.
Antes de la elección, un portavoz de Leading the Future dijo a Reuters que la organización buscaba legisladores capaces de impulsar un marco nacional responsable para la IA. WIRED indicó que el grupo no respondió a sus solicitudes de comentario para el análisis posterior a la votación.
Tener aliados electos puede dar acceso a futuros debates legislativos, pero el resultado de una carrera no demuestra por sí solo que un anuncio haya decidido los votos ni anticipa cómo actuará cada legislador cuando lleguen las propuestas sobre IA.
