Saltar al contenido
Hardware

La carrera por los ingenieros de chips pone a prueba los secretos de Samsung

Un exinvestigador de Samsung recibió cinco años de cárcel por filtrar tecnología a CXMT. La competencia por ingenieros también enfrenta límites contractuales y reglas distintas en Taiwán.

por Patricia Rodriguez
Imagen oficial de Samsung Global Newsroom
Foto: Samsung Global Newsroom, términos de uso, vía news.samsung.com

La contratación de ingenieros experimentados por fabricantes chinos de chips está intensificando la discusión sobre cómo proteger los secretos industriales sin impedir que los trabajadores cambien de empresa. Un caso ilustra el conflicto: un exempleado de Samsung que pasó a ChangXin Memory Technologies (CXMT) fue condenado en Corea del Sur a cinco años de prisión por filtrar tecnología de memoria DRAM, según informó CNBC.

La sentencia de apelación del 22 de octubre de 2026 redujo una condena inicial de siete años. El proceso se refiere a una filtración concreta; la competencia por el personal también incluye contrataciones legales y disputas civiles sobre cláusulas de no competencia.

La memoria y el valor de los ingenieros

La DRAM es la memoria de trabajo que utilizan computadoras, teléfonos y servidores mientras procesan información. Fabricarla exige combinar diseño, materiales, equipos y numerosos pasos de producción. La experiencia de quienes han trabajado en esas líneas puede ayudar a una empresa a resolver problemas técnicos sin empezar desde cero.

Jeongku Choi, analista sénior de Counterpoint Research, explicó a CNBC que fabricantes chinos han buscado personal experimentado en el extranjero con sueldos altos, opciones sobre acciones y apoyo para vivienda y familia. Según la analista, esos conocimientos les han ayudado a superar obstáculos técnicos mientras las restricciones estadounidenses limitan el acceso de China a equipos avanzados.

La escala de uno de esos competidores ya se refleja en el mercado. Counterpoint calculó que CXMT obtuvo 10% de los ingresos mundiales de DRAM en el segundo trimestre de 2026, frente a 4% en el mismo periodo de 2025. Samsung mantuvo el primer lugar con 38% en 2026, según la consultora. La participación por ingresos también depende de precios y ventas; no mide por sí sola la distancia técnica entre los fabricantes.

Una condena por filtrar tecnología

El exempleado identificado por medios surcoreanos con el apellido Jeon trabajó en Samsung antes de incorporarse a CXMT en 2016. La causa se centró en tecnología de fabricación de DRAM de 18 nanómetros, considerada tecnología nacional clave en Corea del Sur.

Según Seoul Economic Daily, el Tribunal Superior de Seúl redujo la pena en apelación tras considerar, entre otros factores, que Jeon reconoció los cargos y prestó testimonio en otros juicios relacionados. La resolución anterior había determinado que participó en la filtración. La sentencia describe la conducta de ese trabajador y no convierte por sí misma en ilícito el traslado de otros ingenieros.

CNBC señaló que pidió comentarios a Samsung y CXMT para su reportaje, pero ninguna respondió. El medio también recogió la explicación de abogados especializados sobre una dificultad de estas disputas: separar las habilidades generales que un profesional acumula durante su carrera de los procedimientos y datos confidenciales que pertenecen a una empresa.

Cambiar de empresa también puede acabar en un tribunal

La tensión no se limita a fabricantes chinos ni exige que haya una condena penal. En 2023, un tribunal surcoreano concedió a Samsung una medida para impedir que un antiguo investigador de DRAM trabajara para la estadounidense Micron hasta el 30 de abril de 2024, según JoongAng Ilbo.

El trabajador sostuvo que la cláusula restringía en exceso su libertad para elegir empleo y que no había recibido una compensación por ella. El tribunal consideró que la restricción de dos años era razonable en ese caso para proteger información tecnológica y comercial. La medida trataba de un acuerdo de no competencia, una cuestión distinta de la condena por filtración del caso CXMT.

En Taiwán, donde opera el fabricante de chips por contrato TSMC, las reglas laborales establecen otras condiciones. El Ministerio de Trabajo señala que una restricción posterior a la salida debe proteger un interés legítimo, afectar a un trabajador con acceso a secretos comerciales y tener un alcance razonable. Su duración máxima es de dos años.

La normativa también exige compensación razonable. Entre los criterios que enumera el ministerio está que el monto mensual no sea inferior al 50% del salario mensual promedio del empleado al salir. El pago puede acordarse de una sola vez al terminar la relación laboral o por mes durante la restricción.

La fiscalización taiwanesa abarca además la forma en que algunas empresas se instalan y reclutan en la isla. En agosto, la Oficina de Investigación del Ministerio de Justicia informó que investigaba a 17 empresas chinas por presuntas actividades de contratación sin autorización. Esa investigación es independiente del proceso contra el exempleado de Samsung.

Taiwán: 166 casos por empresas chinas encubiertas
Datos inéditos del MJIB: 166 casos por empresas chinas encubiertas y 67 por secretos comerciales en Taiwán en seis años.

Para las empresas, cada vía plantea una pregunta diferente: si se vulneró un secreto protegido, si una cláusula contractual es razonable o si una compañía tenía permiso para operar. Las respuestas dependen de los hechos y de la jurisdicción, incluso cuando todas las disputas parten de la misma necesidad de contratar especialistas en chips.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

Patricia Rodriguez imagen de perfil
por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

Leer más de Tecnología y Ciencia