Estados Unidos planea retirar a Sudáfrica y Ruanda de AGOA, su programa de preferencias comerciales para países africanos, a partir del 1 de enero de 2027. La medida quitaría ventajas arancelarias a ciertos productos, aunque las empresas podrían seguir exportando al mercado estadounidense.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, informó el 2 de noviembre que el presidente Donald Trump notificó al Congreso y a ambos gobiernos su intención de poner fin a su participación. La decisión llega tras una revisión anual de los requisitos del programa.
Para Sudáfrica, el mayor beneficiario de AGOA en 2025, están en juego preferencias aplicadas a mercancías que ese año sumaron unos 1,700 millones de dólares. Esa cifra mide el valor de las exportaciones que utilizaron el programa: no es una estimación de pérdidas ni de aranceles que deban pagar las empresas.
Un cambio que no afecta por igual a todas las exportaciones
La Ley de Crecimiento y Oportunidades para África, conocida como AGOA, permite que determinados productos de países elegibles del África subsahariana entren a Estados Unidos sin el arancel ordinario. El programa fue creado en 2000 y, según la Cámara de Comercio de California, fue prorrogado hasta finales de 2028. La continuidad del programa no garantiza que cada país conserve su elegibilidad.
El Gobierno sudafricano señaló que en 2025 aproximadamente el 10 % de sus exportaciones a Estados Unidos entró bajo AGOA, frente al 28 % en 2024. El valor de esas ventas pasó de unos 4,000 millones de dólares en 2024 a 1,700 millones en 2025. En este último año, representaron alrededor del 1 % de todas las exportaciones sudafricanas al mundo.
Esas proporciones ayudan a dimensionar la decisión, pero no describen lo que ocurrirá con cada empresa. Al perder la preferencia, los productos afectados quedarían sujetos a los aranceles que les correspondan; el costo dependería de la mercancía y de otros gravámenes ya vigentes.
Entre los sectores expuestos figuran los cítricos. La asociación de productores citada por Daily Maverick calculó que la tasa ordinaria estadounidense para estas frutas suele situarse entre 1.5 y 2.5 centavos de dólar por kilogramo, según el producto. También advirtió que algunos cítricos ya enfrentan otros aranceles.
Gerrit van der Merwe, presidente de esa asociación, dijo a Reuters que algunas huertas se plantaron para el mercado estadounidense y que cambiar de destino no es sencillo, porque los países tienen distintos requisitos sanitarios y preferencias de consumo. El dirigente advirtió de posibles pérdidas de empleo, aunque señaló que era demasiado pronto para calcular cuántas.
La industria automotriz parte de una situación distinta. Sus exportaciones a Estados Unidos ya enfrentaban aranceles especiales que habían reducido la ventaja de AGOA. Aun así, la asociación de fabricantes de componentes Naacam advirtió, según Sunday World, que la salida añadiría costos a un sector que ya había sufrido por esos gravámenes.
La exposición de Ruanda es menor
El comercio de Ruanda con Estados Unidos es mucho más pequeño. La oficina del representante comercial estadounidense calcula que las importaciones de bienes ruandeses sumaron 43.3 millones de dólares en 2025. El dato corresponde al total de bienes importados, no únicamente a los que recibieron el beneficio de AGOA.
Ruanda ya tenía una restricción previa: desde 2018 sus prendas de vestir no gozaban de las preferencias de AGOA, según la misma oficina. Reuters informó que funcionarios ruandeses no respondieron a sus solicitudes de comentarios sobre la nueva medida.
Las razones de Washington y la respuesta sudafricana
La oficina de Greer atribuyó la decisión a prácticas que, a juicio de la administración Trump, no cumplen los requisitos de AGOA. En el caso de Sudáfrica, mencionó barreras al comercio y la inversión estadounidenses, corrupción y preocupaciones de seguridad nacional y política exterior. Para Ruanda también señaló inquietudes relacionadas con el Estado de derecho, el pluralismo político y los derechos laborales y humanos. El comunicado no detalló ejemplos concretos.
Sudáfrica afirmó haber presentado concesiones en las negociaciones y cuestionó que Washington hubiera planteado asuntos nuevos que no formaban parte de las conversaciones iniciadas en 2025. Su Gobierno dijo que recibió un aviso previo de 60 días y que trabajará con los sectores afectados para evaluar apoyos y diversificar mercados.
El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, planteó el 4 de noviembre la posibilidad de negociar un acuerdo comercial bilateral con Estados Unidos, según Reuters. Por ahora, la fecha anunciada para la salida sigue siendo el 1 de enero de 2027.