Las acciones de Microsoft y Amazon cerraron el 4 de noviembre de 2026 con avances de 6.7 % y 6.1 %, respectivamente, después de las elecciones legislativas que darán a los demócratas el control de ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos. En la misma jornada cayeron operadores de centros de datos, mientras los inversionistas evaluaban el efecto de posibles límites a la infraestructura de inteligencia artificial.
Alphabet, la matriz de Google, ganó 3.2 %, y Meta avanzó 1.4 %, de acuerdo con los datos de cierre recogidos por Reuters. El ascenso acompañó a una sesión positiva para el mercado estadounidense: el S&P 500 subió 1.6 %, el Nasdaq Composite ganó 1.4 % y el Dow Jones avanzó 3 %.
La reacción se repartió de manera desigual entre empresas ligadas a la IA. Hut 8 cayó 23 %, IREN perdió 11 % y Core Scientific retrocedió 10 %. Las tres operan infraestructura de centros de datos, un negocio que depende de la construcción y la demanda de capacidad para cómputo.
Por qué una pausa puede afectar de forma distinta
Reuters vinculó el avance de las grandes tecnológicas con la expectativa de que una expansión más lenta de la infraestructura reduzca la presión sobre sus necesidades de efectivo. Para empresas más pequeñas que desarrollan instalaciones, una desaceleración puede representar dificultades para financiar sus planes y cumplir sus objetivos de crecimiento.
Art Hogan, estratega jefe de mercado de B. Riley Wealth, explicó a Reuters que las compañías que ya cuentan con centros de datos podrían beneficiarse si se modera la construcción y se evita un exceso de capacidad. En su análisis, un ritmo menor también implicaría un crecimiento más lento del gasto de capital.
Es una lectura de los posibles efectos, no una reducción de gasto anunciada tras la elección. Las cotizaciones tampoco permiten aislar una causa única: Reuters señaló que la caída del petróleo y la menor incertidumbre electoral también ayudaron al ánimo del mercado en general.
La presión sobre el efectivo precede a la votación. Amazon mantenía, en su informe de resultados del 29 de octubre, una previsión de aproximadamente 220,000 millones de dólares de gasto de capital en efectivo para todo 2026. Era una estimación anual de la empresa, no una cifra ya desembolsada ni un plan actualizado después de los comicios.
El gasto en infraestructura ya había coincidido con una menor devolución de efectivo a los accionistas de cinco grandes tecnológicas durante los primeros nueve meses del año, según un análisis previo de Reuters.

Texas ya había frenado permisos antes de la elección
El resultado electoral también afecta el debate estatal. Gina Hinojosa, gobernadora electa de Texas, pidió durante la campaña una moratoria sobre los centros de datos hasta que la legislatura establezca nuevas protecciones. Reuters informó que la demócrata prometió frenar las aprobaciones hasta que se aprueben leyes estatales.
Su propuesta se suma a medidas anteriores del gobernador republicano Greg Abbott. El 21 de septiembre, Abbott ordenó a la Comisión de Calidad Ambiental de Texas detener los permisos solicitados por centros de datos hasta que concluyera una auditoría del operador de la red eléctrica estatal.
Reuters señaló que Abbott no había emitido una moratoria formal general para los centros de datos y que algunas de sus medidas tenían vencimientos más próximos. La propuesta de Hinojosa y la orden existente, por tanto, no describen el mismo alcance ni la misma duración.
El nuevo Congreso asumirá en enero de 2027. Una restricción federal que requiera una nueva ley tendría que seguir el proceso legislativo. Por ahora, el cierre bursátil muestra una separación concreta entre las grandes compradoras de capacidad y varias compañías que participan en su expansión; los efectos de futuras restricciones dependerán de las medidas que se adopten.
