La tecnología del balón Trionda, hoy a favor de Portugal
La tecnología, como cualquier herramienta, tiene un propósito neutral. Será utilizado en favor o detrimento de tal o cual según sus intérpretes y usuarios. Hoy, un caso.
Una de las eliminatorias más polarizantes, quizá, de la historia. Portugal ganaba 2-1 en el minuto 90+4 de un partido durísimo frente a Croacia, que logró el empate agónico en el último instante de un partido que se alargó más allá de los 15 minutos de adición en la segunda mitad. El 2-2, sin embargo, fue anulado por primera vez gracias a la utilización de la Connected Ball Technology del Trionda, el balón oficial de 2026.

Trionda, un gran diseño enfocado en la precisión
El balón, diseñado como siempre por Adidas, es una representación fiel de los 3 colores que tienen los organizadores del mundial, con el verde (México), rojo (Canadá) y azul (Estados Unidos), haciendo juego con un fondo blanco y con muchos detalles de cada país que se ven inmersos en el diseño.
Pero más allá de lo bonito y lo simbólico, lo que llama la atención del balón es que es la primera vez que la tecnología se hace tan partícipe, porque ya no sólo hablamos de una construcción que garantiza estabilidad aerodinámica, sino que su interior garantiza fiabilidad en la toma de decisiones.
Connected Ball Technology, la gran protagonista
La tecnología fue desarrollada por Adidas en colaboración con la empresa Kinexon, cambiando para siempre el paradigma de lo que debe ser un balón de fútbol. En su interior, cuenta con un sistema de suspensión que aloja justo en el medio un sensor central de medición inercial. La nota al pie es que cada uno de los balones utilizados se debe cargar, como un dispositivo móvil cualquiera, antes de cada partido.

Sensor de medición inercial
Justo en el centro geométrico del balón, fijado con tensores elásticos, se encuentra un sensor que tiene medición de aceleración, giros y fuerzas en 3 ejes distintos. Un sensor de 500 Hz, lo que equivale a 10 veces más rápido de lo que el ojo humano o las cámaras de televisión captan los movimientos. 500 paquetes de datos por segundo envía.
Precisión en la medición y envío de datos
Todos los estadios del mundial de la FIFA 2026 cuentan con UWB o Ultra-Wideband, un sistema de ancho de banda que utiliza ondas de radio de frecuentas muy amplias (de allí el Ultra Wide) para comunicarse con las salas de medición y con la sala de VAR. Para apoyar esta tecnología, cada sede mundialista tiene una red de antenas locales que permiten la triangulación de la comunicación en el interior de los recintos, evitando cortes en la transmisión de información.
Sincronización automática con el VAR
Cuando se cruza la información con el seguimiento óptico de cada posición de jugadores, es posible determinar el momento exacto de un pase (para revisar fueras de juego), si hubo realmente un toque o no (para anular o convalidar un gol, tal cual ha ocurrido con Portugal y Croacia), automatizando muchísimo la toma de decisiones de los árbitros cuando la duda es 100% técnica.