España, Portugal y Suiza, avanzan a octavos de final
La jornada del 2 de julio será marcada como una de las más especiales dentro del Mundial de la FIFA 2026.
El fútbol habla de despedidas, de tradición, pero también de evolución. Por eso, al referirnos a la jornada mundialista en la que España, Portugal y Suiza se vieron las caras con sus similares de Austria, Croacia y Argelia, es inevitable pensar en cómo ha cambiado el fútbol desde hace unos 8 o 10 años a esta parte, y más aún, de cómo los mejores intérpretes de esos periodos anteriores van poco a poco dando un paso al costado. Es natural.
España, contundencia a pesar de las ausencias
Ya en la previa anticipaba un partido donde la intensidad por el medio del campo iba a ser la característica de los españoles, por la sencilla razón de que no tenían a más extremos naturales (más allá de Lamine Yamal, quepa aclarar).
Y se dio exactamente así. España tuvo que ampararse en la bonita táctica de la asimetría posicional, donde todos sus elementos del mediocampo hacia arriba (contando a Cucurella y a Pedro Porro por las bandas), ocupaban escalones de distinta altura en la cancha.
¿Resultado? 3-0 donde Oyarzabal anotó doblete. Avanza la Furia.

Portugal, el cambio de los tiempos en un solo partido
Posiblemente, en la historia de los mundiales un partido jamás haya sido decidido con lupa y tecnología, tanto como lo fue este.
Croacia ganaba 0-1. Merecía incluso ir 0-2 o 0-3 arriba en el marcador.
- Penal para Portugal. Sólo confirmado por VAR, puesto que para el árbitro inicialmente era un contacto muy débil. 1-1.
- Gol de Goncalo Ramos de cabeza. 2-1 al 90+4.
- Gol de Croacia. 2-2. Anulado por un offside de un toque imperceptible y suspicaz, sólo confirmado por el sensor del balón Trionda.
VAR + Sensor (2) - Croacia (1). Avanza Portugal.
Más allá de eso, que desatará la polémica, es el cambio de los tiempos. Se va Luka Modric de la selección, en un partido donde con 40 años manejó los hilos del mediocampo, anulando incluso al tridente Vitinha, Joao Neves y Bruno Fernandes por más de 90 minutos. Portugal, por su parte, fue peligrosa y fluida desde la sustitución de Cristiano Ronaldo. El tiempo, inexorable.

Suiza, a paso firme y con muchas variantes
Suiza se sacó la “mufa”. Iban a cumplir 100 años sin avanzar una ronda de eliminatoria en mundiales, pero Embolo, Ndoye, Manzambi y Vargas tuvieron un partido genial en ofensiva, con la compañía siempre sobria del sector defensivo que siempre propone Murat Yakin.

A diferencia de otras generaciones suizas, esta es muy picante por las bandas. Lo que anteriormente sólo podía dar un Shaqiri, hoy lo pueden dar 3 o 4 jugadores distintos y al mismo tiempo, lo que permite que el juego suizo tenga muchas variantes. Esperará rival entre Colombia y Ghana, pero pareciera que Suiza ha mejorado muchísimo desde lo que comenzamos a ver en fase de grupos, y será peligrosa para cualquiera de los dos equipos a los que le toque enfrentar en ronda de octavos de final.
Aunque Portugal tuvo que sufrir más de la cuenta y ampararse en el uso de la tecnología, pudiéramos decir que fue otra jornada sin sorpresas.