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La Ethereum Foundation recorta el 20% de su plantilla y se reorganiza en cinco clústeres

La Ethereum Foundation despide a 54 personas, casi el 20% de su equipo, y se reorganiza en cinco clústeres.

por Ana Ambriz
La Ethereum Foundation recorta el 20% de su plantilla y se reorganiza en cinco clústeres
Photo by Nenad Novaković / Unsplash

TL;DR:

  • La Ethereum Foundation eliminó 54 puestos, cerca del 20% de su plantilla, al cerrar una reorganización que llevaba meses en marcha.
  • La fundación se reagrupa en cinco clústeres —protocolo, acceso, usuario, comunidad e institucional— más equipos de operaciones y dirección.
  • El ajuste llega tras la salida de alrededor de nueve altos cargos desde enero, y el mismo día Vitalik Buterin anunció bajar el presupuesto cerca del 40%.

La Ethereum Foundation (EF) despidió este martes 23 de junio de 2026 a 54 personas, cerca del 20% de su plantilla, y cerró con ello una reorganización interna que llevaba meses cocinándose. El recorte cae en plena fuga de altos cargos y mientras el poder dentro del ecosistema de Ethereum —la segunda criptomoneda más grande del mundo— se reparte cada vez en más manos. La organización que durante una década funcionó como brújula del proyecto adopta ahora una estructura de cinco clústeres y se describe, en palabras de su propia dirección, como una entidad "más pequeña y más enfocada". Y detrás de la tijera hay algo más que un ajuste de costos: un plan deliberado para gastar menos, durar más y dejar de ser el centro de gravedad de Ethereum.

Cinco clústeres para una fundación más esbelta

La nueva EF queda partida en cinco grandes áreas, cada una con su propia lógica y sus propias metas, más dos equipos transversales: uno de operaciones y otro de dirección. El reparto del trabajo queda así:

  • Protocol Layer (capa de protocolo). El corazón técnico. Endurece y escala el protocolo base de Ethereum y carga con la investigación de largo aliento: seguridad poscuántica, desarrollo de zkEVM y privacidad en la capa base (L1).
  • Access Layer (capa de acceso). Se asegura de que cualquiera pueda leer la cadena, transaccionar, probar, delegar y salir sin depender de intermediarios que no pueda verificar.
  • User Layer (capa de usuario). Mantiene las decisiones de la fundación pegadas a las necesidades reales de quienes usan la red.
  • Community Layer (capa de comunidad). Define cómo se planta la EF dentro y fuera del ecosistema, y busca despegarla de lo que el propio blog llamó la "cripto financiera de suma cero".
  • Institutional Layer (capa institucional). Lleva la relación con bancos, empresas, gobiernos, universidades y organizaciones sin fines de lucro que integran Ethereum.

El hilo que cose las cinco áreas es lo que la fundación resume con la sigla CROPS: resistencia a la censura, código abierto, privacidad y seguridad. Sobre ese eje promete concentrar lo que le quede de músculo. Los detalles finos de cómo operará cada clúster, dijo, llegarán en las próximas semanas.

A los 54 que se van no los manda con las manos vacías. La fundación ofreció una indemnización equivalente al mayor de dos cálculos —un mes de sueldo por cada año trabajado o el mínimo que marque la ley de cada país—, más ayuda para reacomodarse en el ecosistema y una pequeña bolsa para gastos de transición, como asesoría de carrera. Muchos, adelantó la EF, seguirán aportando a Ethereum desde afuera.

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Photo by DrawKit Illustrations / Unsplash

Un éxodo de líderes que viene de lejos

El recorte no aparece de la nada. Según CoinDesk, alrededor de nueve figuras de alto nivel han dejado la EF o cambiado de rol desde enero, una sangría que ya venía alimentando dudas sobre el gobierno interno de la organización. La lista pega fuerte arriba: salieron los dos codirectores ejecutivos —Tomasz Stańczak, en febrero de 2026, y Hsiao-Wei Wang, este mismo mes— y los tres colíderes del clúster de protocolo, el equipo que sostiene la investigación del núcleo, entre ellos Tim Beiko y Barnabé Monnot. El miembro del consejo Bastian Aue asumió la supervisión de la transición y la operación diaria.

"Estas decisiones fueron difíciles, pero son necesarias." — Ethereum Foundation

Visto en perspectiva, lo de hoy es el punto final de una transformación de año y medio. Vitalik Buterin había anunciado cambios profundos en el liderazgo en enero de 2025, en medio de reclamos —incluido el del cofundador Joseph Lubin— por un nuevo rumbo. Wang y Stańczak llegaron entonces como codirectores; ninguno completó el ciclo.

Buterin quiere una fundación para durar, no para crecer

El mismo martes, y por separado, Vitalik Buterin movió la otra ficha. En un mensaje en X, el cofundador de Ethereum explicó que la fundación recortará su presupuesto cerca de un 40% este año, dentro de una transición hacia un modelo de "fondo de dotación" (endowment), parecido al de una universidad que vive de los rendimientos de su fondo. La idea, según reportaron Cointelegraph y CoinDesk: pasar de gastar alrededor del 15% del tesoro restante cada año a apuntar a un 5% anual después de 2030. Buterin lo resumió como "longevidad por encima de amplitud".

"Los últimos años han sido una etapa desafiante para Ethereum. Pero el ecosistema se está adaptando, tanto dentro de la EF como fuera de ella." — Vitalik Buterin

Acá conviene separar dos cosas que es fácil mezclar. El ajuste coincide con un mercado cripto en horas bajas: ether cotizaba por debajo de los 1,700 dólares y bitcoin había caído por debajo de los 60,000, su nivel más bajo desde finales de 2024. Pero ni la fundación ni Buterin presentan el recorte como una reacción al precio. La propia EF dijo que quiere operar "sin demasiada interrupción por los movimientos de mercado de corto plazo", y el giro de tesorería venía de antes: la organización retiró del staking 17,000 ether a finales de abril y otros 21,270 a principios de mayo, según Cointelegraph. El mensaje de fondo es que prefiere vender menos ETH y estirar su caja durante años.

Mientras la EF encoge, el ecosistema se mueve por fuera

Esa "fragmentación" que asoma en los titulares tiene cara concreta. Un día antes del anuncio arrancó ETHLabs, una organización sin fines de lucro de investigación y desarrollo enfocada en la adopción institucional de Ethereum, respaldada por Joseph Lubin y por dos de los mayores tenedores corporativos de ether que cotizan en bolsa, BitMine Immersion Technologies y SharpLink Gaming. Buena parte de su gente sale, justamente, del grupo de investigadores que dejó la EF. Trabajo que antes vivía puertas adentro empieza a organizarse afuera.

Para Buterin, eso no es un accidente sino el plan: ve a la EF como "un nodo más, con un propósito definido", y no como el centro que coordina todo Ethereum. Donde unos leen dispersión y pérdida de control, él lee descentralización buscada. Cuál de las dos lecturas gana es, por ahora, la pregunta abierta.

Para la comunidad hispanohablante que sigue de cerca a Ethereum —desde desarrolladores en LATAM hasta quienes usan ether como refugio o medio de pago—, el cambio importa por lo que dice del futuro de la red: la fundación que la vio nacer apuesta a pesar menos y a repartir el timón. Si eso acelera el desarrollo o lo desordena se verá en los próximos meses, cuando la EF detalle cómo encaja cada pieza de su nueva estructura.

Fuentes: 1, 2, 3

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