La caída de las acciones de inteligencia artificial arrastra a las bolsas europeas antes del reporte de empleo en EE. UU.
La volatilidad de las acciones de inteligencia artificial presiona a las bolsas europeas ante el reporte de empleo de EE. UU.
TL;DR:
- El sector tecnológico europeo lidera las pérdidas arrastrado por la volatilidad global en torno a los costos de infraestructura de IA.
- Los inversores actúan con cautela mientras esperan el reporte de nóminas no agrícolas de junio en Estados Unidos, con una previsión de 110,000 empleos.
- Las proyecciones de contracción económica de S&P Global para el segundo trimestre de 2026 en Europa añaden presión a los mercados.
Las bolsas europeas abrieron a la baja este jueves debido a una nueva ola de ventas en empresas vinculadas a la inteligencia artificial, lo que debilitó el optimismo de los mercados globales. Los inversionistas han optado por la cautela antes de que se publique el informe clave de empleo de junio en Estados Unidos, un dato crucial que podría definir los próximos pasos de la Reserva Federal en política monetaria. La caída sectorial está encabezada por el índice tecnológico europeo STOXX 600 tech, que registró un descenso del 1.5% en las primeras operaciones de la jornada, reflejando el nerviosismo generalizado sobre las altas valoraciones del sector tecnológico.


El fantasma de las valoraciones excesivas sacude al sector tecnológico
El retroceso actual no es un evento aislado. El sector tecnológico ha vivido semanas de alta volatilidad desde finales de junio de 2026, cuando las preocupaciones por los elevados costos de la infraestructura para el desarrollo de inteligencia artificial y el debate sobre si el retorno de inversión justifica tales cifras desencadenaron ventas masivas desde Seúl hasta Wall Street.
En esta sesión, firmas clave de la cadena de suministro de semiconductores mostraron caídas significativas:
- Soitec retrocedió un 5.1% en las primeras horas.
- Aixtron sufrió un descenso del 3.6%.
- Gigantes como ASML, Infineon y STMicroelectronics ya arrastraban pérdidas importantes tras las turbulencias de las semanas previas.
Esta corrección llega justo después de que la renta variable de los mercados desarrollados registrara un sólido avance del 13.9% durante el segundo trimestre de 2026, según datos de J.P. Morgan Asset Management. Ese avance estuvo impulsado en gran medida por el regreso de capitales hacia el comercio de inteligencia artificial, llevando al índice de referencia europeo, el STOXX 600, a tocar máximos históricos a finales de junio antes de moderar su ritmo.
Las nóminas de Estados Unidos mantienen en vilo a las mesas de dinero
Toda la atención del mercado global está puesta en el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, que publicará las cifras de las nóminas no agrícolas correspondientes a junio. Los economistas proyectan la creación de aproximadamente 110,000 nuevos empleos, lo que representaría el incremento mensual más débil en cuatro meses, contrastando con los sólidos 172,000 puestos registrados en mayo. Se espera que la tasa de desempleo se mantenga en el 4.3%.
La cautela no es gratuita. El reporte de mayo, publicado el pasado 5 de junio, generó una reacción brusca cuando una cifra mucho más alta de lo esperado reavivó las apuestas de que la Reserva Federal podría subir las tasas de interés antes de que termine el año. Ese día, el índice Nasdaq Composite se desplomó un 4.2% en una sola jornada. Actualmente, los datos de CME reflejan que los operadores estiman una probabilidad cercana al 70% de que la Fed aplique un incremento de tasas antes de que concluya 2026.
Un panorama de bajo crecimiento para las economías europeas
El nerviosismo en las bolsas europeas también se nutre de factores locales. La firma calificadora S&P Global proyecta una contracción intertrimestral en las principales economías de la eurozona durante el segundo trimestre de 2026 y prevé un crecimiento sumamente moderado para el resto del año.
A pesar de este escenario complejo, se observan algunas señales de resistencia por parte de los inversionistas institucionales. Según estimaciones de Morningstar citadas por Reuters, los fondos cotizados (ETF) de renta variable europea captaron 1,500 millones de dólares en la semana que concluyó el 19 de junio. Este ingreso representa el primer saldo positivo para la región tras diez semanas consecutivas de salidas de capital, lo que sugiere que algunos fondos de inversión comienzan a buscar oportunidades de compra aprovechando los precios más bajos tras las correcciones recientes.
El comportamiento de los mercados europeos en el corto plazo dependerá directamente de la lectura que los analistas hagan de las cifras laborales estadounidenses. Si el reporte de empleo muestra un enfriamiento controlado de la economía, las bolsas podrían encontrar un respiro; de lo contrario, si la cifra sorprende al alza, la presión sobre las acciones tecnológicas y las apuestas de tasas de interés elevadas por parte de la Fed se mantendrán firmes durante las próximas semanas.