TL;DR:
- La Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE firmaron el acuerdo de ejecución de IRIS2: 66 satélites más, 348 en total y primeros lanzamientos en 2029.
- El presupuesto pasa de 10,550 a 15,600 millones de euros, y los 5,050 millones de diferencia son dinero público: la aportación privada sigue en el mismo techo de 2024, hasta 4,000 millones.
- Hispasat, del grupo Indra, será contratista principal del segmento terreno con más de 1,600 millones y liderará la capa de órbita muy baja.
La Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE firmaron el acuerdo que saca del papel a IRIS2, la constelación de comunicaciones seguras de la Unión Europea. El pacto, anunciado el viernes 7 de agosto de 2026, suma 66 satélites a la red, la deja en 348 y eleva la inversión total prevista a 15,600 millones de euros. La española Hispasat, del grupo Indra, se queda con el contrato del segmento terreno, más de 1,600 millones, y se convierte en la primera compañía española dentro del consorcio que controla un gran programa espacial europeo. Los primeros lanzamientos siguen apuntados a 2029.
IRIS2 (Infraestructura para la Resiliencia, la Interconectividad y la Seguridad por Satélite) es la red con la que la UE quiere que sus gobiernos, fuerzas de defensa y servicios de emergencia se comuniquen sin depender de infraestructura ajena. El desglose oficial es preciso: 330 satélites en órbita terrestre baja y 18 en órbita media, más elementos opcionales para misiones concretas. Noruega e Islandia ya participan en el programa.
Las negociaciones, bautizadas Rendez-vous 1, empezaron en enero y se cerraron el 6 de agosto. Sirvieron para amarrar lo que el contrato de concesión de diciembre de 2024 había dejado en el aire: diseño final, capacidad del sistema, calendario de despliegue, precio objetivo y cuánto pone cada operador privado.
Los 66 satélites nuevos son la capa que pidió la defensa europea
La Comisión no ocultó el motivo del engorde: el entorno de seguridad cambió y decidió llevar la constelación más allá del diseño original con una capa dedicada de 66 satélites de órbita baja para defensa, seguridad y servicios de emergencia. Con ellos, calcula, la capacidad gubernamental segura crece 60% dentro de la UE y 54% en el resto del mundo.
Eutelsat, que lidera el segmento de órbita baja, dio el desglose fino: 264 satélites de doble banda Mil-Ka/Ku más los 66 de banda Mil-Ka. Airbus Defence and Space, Thales Alenia Space, OHB y Aerospacelab encabezan la lista industrial que los va a fabricar.
Andrius Kubilius, comisario europeo de Industria de Defensa y Espacio, vendió la firma como un adelanto de calendario.
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El presupuesto sube 5,050 millones y el dinero privado se queda donde estaba
En diciembre de 2024, cuando se firmó la concesión a doce años, IRIS2 costaba 10,550 millones de euros y contemplaba unos 290 satélites: 6,000 millones de la UE, 4,000 del consorcio y 550 de la Agencia Espacial Europea. La cuenta de hoy es otra. La inversión total supera los 15,600 millones, de los cuales 11,600 millones son públicos, entre Comisión y ESA, y hasta 4,000 millones salen de los tres operadores.
Basta restar para ver quién paga el crecimiento. El programa subió 5,050 millones de euros y la parte pública subió exactamente esa cantidad, de 6,550 a 11,600 millones. El compromiso privado no se movió de su techo. En veinte meses el presupuesto creció alrededor de 50%, algo que European Spaceflight contrapone a una aceleración que, según ese medio, podría quedarse en unos pocos meses.
La fecha, de hecho, merece letra chica. El contrato de 2024 ya ponía el primer lanzamiento en 2029. Lo que se adelanta ahora es la llegada de los primeros servicios, que Bruselas promete desplegar de forma progresiva desde ese mismo año en lugar de 2030.
Hispasat se queda con la mayor red de antenas de un programa europeo
El pedazo español del acuerdo es grande y concreto. Hispasat, que opera bajo el paraguas de Indra Space, será contratista principal del segmento terreno de toda la constelación: antenas, sistemas de control y conexión con las redes terrestres, repartidos en varias ubicaciones y sujetos a los requisitos de seguridad y resiliencia que exige un programa gubernamental. La compañía lo describe como la mayor infraestructura de ese tipo desarrollada hasta ahora en Europa, con un presupuesto superior a 1,600 millones de euros.

Hay un segundo encargo menos vistoso y quizá más interesante. Hispasat liderará la capa Low LEO, la que volará por debajo de los 750 km, donde el sistema apunta a la conectividad directa a dispositivos móviles (Direct-to-Device) y al internet de las cosas. Es el mismo terreno que ya pelean compañías como AST SpaceMobile con sus satélites BlueBird. Para entrar, la operadora comprometió hasta 600 millones de euros a cambio de derechos de explotación en regiones de alto interés estratégico y comercial que complementen su flota geoestacionaria.
Su presidente, el exastronauta Pedro Duque, enmarcó la operación en clave de país.
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Luis Mayo, consejero delegado de Hispasat, lo puso en términos de negocio: liderar ese segmento terreno y asegurar el acceso a la órbita baja refuerza a la empresa como operador multiórbita. El Gobierno español acompañó con un Programa Especial de Modernización de hasta 2,000 millones para financiar una aportación nacional adicional. No es el único que pone dinero propio: Polonia ya comprometió 656 millones y Hungría, 500.
Los tres socios no publican la misma constelación ni la misma fecha
Los comunicados del mismo día no cuadran entre sí, y conviene saberlo antes de citar cifras. La Comisión y la ESA hablan de 348 satélites, con 18 en órbita media. Hispasat publica 342, con 12 en órbita media. SES, que es quien va a construir esos satélites, confirma 18 y los mantiene en su plan.
Con el calendario pasa algo parecido. Mientras Bruselas ofrece servicios progresivos desde 2029, SES escribe que la entrada en servicio sigue prevista para 2030, y Hispasat repite ese año en su nota de prensa.
El reparto del dinero privado, en cambio, quedó claro por fin:
- Eutelsat es quien más pone: 2,230 millones de euros en infraestructura compartida y otros 1,160 millones en la comercial, escalonados entre 2027 y 2034. En marzo le había dicho a sus inversores que su aportación rondaría los 2,000 millones, según European Spaceflight.
- SES compromete hasta 1,350 millones por el segmento de órbita media, se queda con cerca del 90% de esa capacidad para venderla y espera una rentabilidad por encima de su umbral del 10%.
- Hispasat cierra el trío con sus 600 millones.
A cambio, Eutelsat obtiene más del doble de la capacidad que hoy le da OneWeb y estima ingresos superiores a 10,000 millones de euros entre 2032 y 2040. Su constelación comercial en banda Ku estará plenamente operativa a mediados de 2032, y mientras tanto seguirá alimentando OneWeb con 229 satélites adicionales hasta 2034, sobre los 440 de nueva generación ya contratados, por unos 1,000 millones más.

Preguntas rápidas sobre IRIS2
¿Cuándo va a funcionar IRIS2?
Los primeros lanzamientos están previstos para 2029. La Comisión Europea dice que desplegará servicios de conectividad operativos de forma progresiva desde ese año, aunque SES e Hispasat señalan 2030 como entrada en servicio en sus comunicados. Eutelsat calcula que su constelación comercial en banda Ku estará plenamente operativa a mediados de 2032.
¿Quién paga los 15,600 millones de euros de IRIS2?
La mayor parte es dinero público: 11,600 millones aportados por la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea, con cargo al presupuesto comunitario de 2028 a 2034. Los tres operadores del consorcio ponen hasta 4,000 millones. A eso se suman aportaciones nacionales: Polonia comprometió 656 millones, Hungría 500 y España anunció entre 1,600 y 2,000.
¿Se puede contratar IRIS2 como Starlink?
No de forma directa. IRIS2 está diseñado para usuarios gubernamentales autorizados de los países de la UE y de los que participan en el programa, hoy Noruega e Islandia. Los operadores sí conservan capacidad comercial para vender por su cuenta: SES calcula quedarse con cerca del 90% de la capacidad de órbita media.
IRIS2 no será un servicio que se contrate en una tienda. Nace para que un ministerio, un cuartel o una ambulancia sigan hablando cuando la red terrestre se caiga o alguien la interfiera. Lo que cambió el 7 de agosto es quién lo construye y con qué dinero: 11,600 millones públicos, una empresa española al mando de toda la infraestructura en tierra y una fecha, 2029, que la Comisión sostiene y que dos de sus tres socios todavía escriben como 2030.