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Capital de Riesgo

Verda, de un garaje en Helsinki a unicornio de la nube de IA con 189 millones

La finlandesa Verda, antes DataCrunch, levantó 189 millones de dólares en una Serie B liderada por Emergence Capital y superó los 1,000 millones de valoración: es el nuevo unicornio europeo de la nube de IA, con una apuesta de capital que va mucho más allá de esta ronda.

por Gerardo Pavez
Steel framework cabinets housing servers networking devices and cables in contemporary equipped data center
Foto de Brett Sayles en Pexels

Verda, la empresa finlandesa de nube para inteligencia artificial antes conocida como DataCrunch, levantó 189 millones de dólares (163 millones de euros) en una ronda de Serie B sobresuscrita y liderada por Emergence Capital. La operación valora a la compañía en más de 1,000 millones de dólares y la convierte en el unicornio europeo más reciente de la nube de IA. Con sede en Helsinki, Verda no reveló la valoración exacta y sumó a inversionistas como el fabricante de servidores Supermicro, MUFG Innovation Partners, la aseguradora Varma, Lifeline Ventures y Tesi. La ronda eleva su financiamiento total a más de 450 millones de dólares entre capital y deuda, en un mercado donde la demanda de cómputo para IA supera a la oferta.

Verda no llega a este punto por casualidad, sino en plena carrera por asegurar capacidad mientras la demanda de cómputo para IA crece más rápido que la oferta. La empresa enmarca la ronda como una oportunidad con fecha de caducidad. Ruben Bryon, fundador y CEO de Verda, resumió así el momento en el anuncio de la ronda:

"Hay una ventana ahora mismo para construir una de las compañías de cómputo que definan a esta generación, y para hacerlo desde Europa. No estará abierta por mucho tiempo."

Una meta de recaudación que empequeñece la ronda actual

La Serie B es apenas una parte de un plan mucho más grande. Según reportó Bloomberg, Verda aspira a levantar hasta 1,500 millones de dólares entre capital y deuda durante 2026 y hasta 10,000 millones en 2027, una escala que ilustra lo intensivo en capital que resulta construir una nube especializada en IA desde cero: hay que comprar chips, levantar centros de datos y asegurar energía antes de que los clientes puedan usar esa capacidad.

Por ahora, gran parte de esa ambición sigue en el terreno de los planes. Verda solo tiene capacidad operando en Finlandia y prevé superar los 250 megavatios de operación en 2027, con nuevos centros de datos en Europa, Reino Unido, Estados Unidos y Asia, según la propia empresa. El dinero recién levantado se destinará a ampliar el cómputo, la inferencia a gran escala y los servicios de plataforma para equipos de IA.

Una nube europea que promete costos hasta 90% menores

Verda, que operó como DataCrunch hasta su cambio de nombre a finales de 2025, se presenta como una alternativa europea frente a los hiperescaladores estadounidenses. Su argumento comercial combina precio y soberanía de datos: la compañía asegura que sus servicios pueden costar hasta 90% menos que Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud, y opera centros de datos alimentados con energía renovable nórdica. Tiene además estatus de NVIDIA Preferred Partner, que le da acceso prioritario al hardware más reciente del fabricante de chips.

A diferencia de buena parte del sector, Verda dice ser rentable en flujo de caja. Alcanzó una tasa de ingresos anualizada de 165 millones de dólares en julio de 2026, tras pasar por los 100 millones a mitad de año, y hoy emplea a unas 250 personas en Helsinki, Londres, Taipéi y San Francisco. Sus clusters de GPU dan servicio a organizaciones en más de 50 países, entre ellas la alemana Aleph Alpha, la plataforma de generación de imágenes Magnific y la firma de IA médica Epsilon Health.

De un garaje en Helsinki a más de 450 millones en seis años

La historia de Verda es la de un escalamiento acelerado. Ruben Bryon montó su primer servidor en un garaje de Helsinki en 2020; seis años después, su empresa vale más de 1,000 millones de dólares. En el camino levantó 13 millones de dólares en una ronda semilla en 2024 y 64 millones en una Serie A en enero de 2026, y en abril sumó un paquete de 117 millones entre capital y deuda que después amplió a 155 millones con respaldo del Nordic Investment Bank.

En esta Serie B, Emergence Capital, conocida por sus apuestas tempranas en Salesforce y Zoom, encabezó la ronda. La acompañaron MUFG Innovation Partners, el fabricante de servidores Supermicro, la aseguradora Varma, Lifeline Ventures, 6 Degrees Capital, byFounders y Tesi, el fondo estatal finlandés de inversión, junto con ángeles inversionistas como Ola Tørudbakken, de Meta, y Mark Saroufim, de GPUMODE.

El capital, sin embargo, es la parte fácil. El reto de fondo será convertir esos compromisos y esa ambición de miles de millones en centros de datos encendidos y GPUs disponibles a escala global, algo que hoy sigue siendo una promesa más que un hecho.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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