GenBio AI, una empresa de biotecnología con inteligencia artificial basada en Palo Alto (California) y con oficinas en Abu Dabi y París, presentó AIDO Cell, un sistema al que describe como el primer simulador de propósito general de la célula humana. Según la compañía, el modelo simula una célula y su respuesta a fármacos y otras intervenciones a lo largo de toda la jerarquía biológica, del ADN y el ARN a la célula completa. GenBio fue cofundada por el Nobel de Química 2024 David Baker y por Eric Xing, presidente de la Universidad de IA Mohamed bin Zayed (MBZUAI) de Abu Dabi; la embajada de los Emiratos Árabes Unidos en Washington destacó el desarrollo el 16 de septiembre. La promesa es acelerar el descubrimiento de medicamentos, aunque por ahora se trata de una versión preliminar.
Qué hace AIDO Cell
GenBio dice que AIDO Cell está construida sobre un "world model" (modelo del mundo), una arquitectura que mantiene un estado interno de la célula que el usuario puede perturbar, redirigir y leer en distintos momentos, en lugar de dar una sola predicción de golpe. Sobre ese motor, la empresa sumó una capa de control que sigue el estado de la célula a través de cada escala y traduce las órdenes del investigador en pasos ejecutables. Eso permite, según GenBio, encadenar perturbaciones sucesivas, por ejemplo una mutación de resistencia y dos tratamientos de seguimiento, y comparar los resultados como ramas de un mismo experimento.
La versión 1.0 simula dos líneas celulares humanas muy estudiadas: K-562, de un paciente con leucemia, y Hep-G2, de un tumor de hígado. Como prueba de concepto, la empresa afirma que el sistema reprodujo el mecanismo conocido del imatinib, comercializado como Gleevec por Novartis, en células de leucemia K-562. AIDO Cell también funciona "hacia atrás": el usuario define un estado celular deseado y el sistema propone moléculas para alcanzarlo, algo que GenBio llama diseño molecular en contexto.
David Baker, que compartió el Nobel de Química 2024, matizó que no han resuelto la biología celular, pero que por primera vez existe un sistema capaz de simular una célula en toda su jerarquía biológica, del ADN al comportamiento de la célula completa, en un mismo lugar. Eric Xing, científico jefe de la empresa, dijo que su objetivo es una biología "computable, predecible y, en última instancia, programable".

El respaldo de los Emiratos y quién está detrás
AIDO Cell salió de una colaboración en la que, además de GenBio, participaron investigadores de la MBZUAI de Abu Dabi, Harvard y Stanhope, según la embajada de los EAU en Washington, que difundió el trabajo. Eric Xing preside la MBZUAI y es cofundador y científico jefe de GenBio, que mantiene oficinas en Abu Dabi y París. La empresa dice que trabaja en un "banco de células virtuales" para que, con el tiempo, los investigadores descarguen células a medida y hagan experimentos abiertos, y que busca socios para lograrlo. Una difusión oficial demuestra qué afirma quien la emite, no que su versión sea concluyente.
Por qué conviene leer la letra chica
Los datos más llamativos vienen de la propia empresa. GenBio dice que AIDO Cell 1.0 alcanza el estado del arte en 24 de 31 métricas, pero esas métricas pertenecen a un banco de pruebas que creó ella misma, el Virtual Cell Benchmark 1.0, y no a una evaluación independiente. La compañía lo reconoce: compara la situación con la falta de un "CASP para la simulación celular", el tipo de prueba a ciegas y comunitaria que dio credibilidad a AlphaFold, y admite que ese estándar todavía no existe y que la validación en laboratorio de predicciones nuevas es "la prueba definitiva", con experimentos en marcha. Por ahora, AIDO Cell no es de acceso público: funciona para el equipo de GenBio y un grupo de colaboradores, con una lista de espera para investigadores, y no es un trabajo revisado por pares. Conviene tratar sus capacidades como lo que son: afirmaciones de la empresa pendientes de comprobación externa.
La idea de una célula que se pueda programar, observar y depurar como un circuito es potente para una industria donde cada medicamento cuesta años y miles de millones de dólares. La distancia entre esa promesa y la práctica clínica la marcará la validación independiente que, por ahora, AIDO Cell no tiene.