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Cambio Climático

La COP31 debatirá financiación climática mientras Turquía impulsa la electrificación

La cumbre de Antalya comenzará el 9 de noviembre. Una meta eléctrica se presenta por una vía distinta a las negociaciones, donde el dinero para adaptación seguirá en disputa.

por Patricia Rodriguez
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Imagen ilustrativa · Foto de skigh_tv en Pexels

La COP31 se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía, con la financiación climática y la reducción de emisiones entre los asuntos de negociación. En paralelo, la presidencia turca impulsará una meta para que la electricidad cubra 35% del consumo final mundial de energía en 2035, una propuesta presentada dentro de una agenda de acción separada del proceso formal.

Turquía será anfitriona de la cumbre y Murat Kurum ocupará la presidencia de la COP31. Australia dirigirá las negociaciones a través de su ministro de Cambio Climático y Energía, Chris Bowen. La reunión de jefes de Estado y de Gobierno está prevista para el 11 y el 12 de noviembre.

En una declaración difundida por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático el 5 de noviembre, Kurum pidió cumplir la meta acordada en Bakú de movilizar al menos 300,000 millones de dólares anuales para 2035 en apoyo climático a países en desarrollo. "No necesitamos nuevas metas. Necesitamos cumplir las que tenemos", afirmó. Los países desarrollados deben encabezar ese esfuerzo, agregó.

Una meta eléctrica fuera de la agenda formal

La propuesta de Turquía busca elevar la participación de la electricidad desde poco más de 20% de la demanda final mundial de energía hasta 35% en 2035. El cambio abarcaría sectores que todavía usan directamente combustibles fósiles, como el transporte, los edificios y la industria.

El porcentaje se refiere a la energía que consumen los usuarios finales, no a la proporción de electricidad generada con fuentes renovables. Una economía puede aumentar el uso de electricidad sin que toda esa electricidad proceda de fuentes renovables.

La presidencia presentó la iniciativa en junio como parte de su agenda de acción, un conjunto de objetivos e iniciativas separado de las negociaciones formales. Carbon Brief explica que Turquía y Australia quieren producir una decisión general de la cumbre que podría recoger la meta de electrificación. Su inclusión y su redacción dependerían de lo que acuerden las partes.

El dinero para adaptación tiene una brecha propia

La meta de Bakú de 300,000 millones de dólares anuales comprende financiación climática para los países en desarrollo. La adaptación, que incluye prepararse para impactos como inundaciones, sequías o calor extremo, es una parte de esas necesidades.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) calcula que los flujos públicos internacionales de adaptación de países desarrollados a países en desarrollo sumaron entre 28,200 y 31,700 millones de dólares en 2024. Para 2035, estima que las necesidades de adaptación de esos países llegarán a unos 305,000 millones de dólares al año.

Las cifras describen conceptos y años distintos: el primer rango mide dinero público internacional registrado en 2024; la segunda es una estimación de necesidades para 2035. Tampoco son equivalentes a la meta más amplia de financiación climática de Bakú.

En la COP30, los países llamaron a realizar esfuerzos para al menos triplicar la financiación de adaptación hacia 2035. El PNUMA estima que, incluso si se cumpliera esa aspiración, los recursos cubrirían entre 20% y 29% de las necesidades previstas para ese año, después de ajustar por inflación.

El Grupo Africano busca que la triplicación de la financiación de adaptación y la financiación del Fondo Verde para el Clima se incluyan como temas de la agenda de Antalya, según el seguimiento de Carbon Brief. Los países deben acordar la agenda antes de comenzar las negociaciones sobre cada punto.

Los textos aún deben reunir consenso

Carbon Brief identificó 104 asuntos sustantivos en la agenda antes de la apertura, sin contar cuestiones de procedimiento. Entre los temas figura el futuro del programa de trabajo sobre mitigación, que aborda cómo reducir las emisiones, y los detalles de un mecanismo de transición justa acordado en la COP30.

Durante las conversaciones, los borradores pueden mostrar opciones entre corchetes cuando las partes todavía no se ponen de acuerdo. Los negociadores trabajan sobre sucesivas versiones; si no alcanzan consenso en un asunto, su discusión puede aplazarse hasta la siguiente sesión.

El tratamiento de los combustibles fósiles también llega con antecedentes pendientes. El primer balance mundial del Acuerdo de París, en 2023, llamó a avanzar hacia el abandono de esos combustibles. En la COP29, una decisión relacionada con ese balance no fue adoptada durante la sesión de cierre, recuerda Carbon Brief.

La diferencia entre ambas vías determina lo que puede salir de Antalya: la iniciativa de electrificación busca sumar apoyos, mientras que las decisiones formales requieren consenso entre las partes.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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