La Real Academia Española presentó el 30 de octubre la 24.ª edición del Diccionario de la lengua española, que incorpora voces como influencer y revisa la representación de palabras usadas en distintas regiones. La obra impresa se preparó a partir de la versión digital y reorganiza la forma de presentar algunas definiciones.
La nueva edición reúne 99,990 artículos y cerca de 209,000 acepciones, de acuerdo con los reportes de Clarín y La Crónica de Hoy. La versión en papel, editada por Espasa, consta de dos volúmenes y 3,606 páginas.
Qué cambia en las palabras y sus definiciones
Entre las incorporaciones figuran pódcast, metaverso, ecoansiedad y gordofobia, además de términos relacionados con los usos digitales y la vida cotidiana. El diccionario también amplía su representación geográfica: Clarín reporta 1,490 gentilicios y 1,570 voces de uso exclusivo en distintos países hispanohablantes, a propuesta de las academias de la lengua.
Como ejemplos de vocabulario regional, el medio menciona acitronar, utilizado en México, y bicisenda, usado en Argentina, Paraguay y Uruguay. Las 20,672 acepciones con alguna marca de países americanos son un total de la obra, no un recuento de novedades.
La organización de los artículos también cambia. Según La Vanguardia, las acepciones se agrupan y ordenan por su frecuencia de uso y por la relación de significado entre ellas. El diario pone como ejemplo pileta: su entrada ofrece una definición propia, en lugar de remitir directamente a piscina.
Una edición impresa nacida de la versión digital
La edición anterior se publicó en 2014. Desde entonces, el diccionario recibió nueve actualizaciones que no se habían trasladado al papel, según la entrevista de EFE con el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, publicada por La Crónica de Hoy. La nueva edición se confeccionó a partir del repertorio digital, en lugar de partir de la versión impresa.
Esa trayectoria importa al interpretar las listas de palabras: la presentación de la edición de 2026 no significa necesariamente que cada término haya aparecido por primera vez en línea ese día.
Las cifras sobre el total de novedades publicadas por los medios tampoco coinciden. Clarín habla de más de 6,000 incorporaciones, mientras que Muñoz Machado estimó en la entrevista con EFE que había alrededor de 5,000 novedades. Los reportes no detallan si ambos recuentos abarcan las mismas categorías.
Muñoz Machado explicó a EFE que la RAE procura evitar los vocablos que considera pasajeros. Para el director, el vocabulario cambia por obra de los hablantes y las palabras nuevas se incorporan cuando su uso se generaliza.