TL;DR:
- DarkSky International, American Bird Conservancy, Environment America y PEER pidieron el 6 de agosto, con Earthjustice como representante legal, que la FCC en pleno anule la licencia del satélite Eärendil-1.
- La Oficina Espacial del regulador aprobó el permiso el 9 de julio pese a más de 1,800 cartas en contra, y sostuvo que lo que el espejo haga con la luz una vez en órbita queda fuera de su competencia.
- Si la Comisión no revoca, la coalición pide 16 condiciones obligatorias: veto de 160 km alrededor de observatorios registrados, prohibición de iluminar durante la migración de aves y suspensión automática si el brillo medido supera lo modelado.
Cuatro organizaciones ambientales y de defensa del cielo oscuro pidieron este jueves 6 de agosto de 2026 que la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) revoque el permiso que concedió el 9 de julio a la startup californiana Reflect Orbital para lanzar Eärendil-1, el primer satélite comercial diseñado para reflejar luz solar sobre puntos concretos de la Tierra durante la noche. DarkSky International, American Bird Conservancy, Environment America y Public Employees for Environmental Responsibility presentaron una solicitud formal de revisión ante la Comisión en pleno, representadas por el despacho ambiental Earthjustice. El argumento de fondo es que la Oficina Espacial de la FCC se declaró sin competencia sobre lo que el espejo hace una vez desplegado y otorgó la licencia sin evaluación ambiental alguna. La coalición quiere que se anule y que ese análisis se haga antes de que el satélite opere.
El escrito llega acompañado de un anexo con medidas de mitigación, por si la Comisión decide no dar marcha atrás. Jan Hasselman, el abogado de Earthjustice que firma la impugnación, resumió así el estado de la regulación espacial en declaraciones a NBC News:
"Ahora mismo el espacio es el Viejo Oeste"
Hasselman añadió que empresas como Reflect Orbital corren a ocupar ese hueco y calificó la propuesta de idea singularmente mala. Ruskin Hartley, director ejecutivo de DarkSky, apuntó al mismo medio que nadie sabe cómo un espejo orbital afectará a la fauna porque nunca se ha hecho, aunque sí está documentado cómo la afecta la luz artificial nocturna. No hay plazo legal para que la Comisión resuelva.
La FCC aprobó el permiso y dijo que el espejo no es asunto suyo
La orden que ahora se impugna lleva el número DA 26-706 y la firma de Jay A. Schwarz, jefe de la Oficina Espacial. Ahí está la clave de todo el pleito: el regulador revisó únicamente dos cosas, la interferencia de radiofrecuencia y el plan de mitigación de basura orbital. Todo lo demás quedó fuera por definición.
La Oficina escribió que se trata de "un solo satélite y un ejercicio de prueba tecnológica de corta duración" y desechó de entrada los argumentos basados en la constelación futura de la empresa por considerarlos especulativos. Sobre el reflector en sí, concluyó que su operación no cae dentro del ámbito de la Ley de Comunicaciones, y se apoyó en la doctrina que la Corte Suprema fijó en Loper Bright (2024) para acotar su propio margen. Por la misma vía descartó abrir una revisión ambiental bajo la ley federal NEPA: los satélites entran en una exclusión categórica de sus reglas.
El expediente que la FCC dejó pasar no era pequeño. Más de 1,800 particulares mandaron cartas, la Sociedad Astronómica Estadounidense (AAS), que agrupa a más de 8,500 astrónomos profesionales, presentó una petición formal de denegación que fue rechazada, y la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, con más de 80,000 afiliados en 42 aerolíneas, advirtió que la solicitud no analizaba bien el riesgo para las aeronaves. Es el mismo organismo que reparte espectro a los grandes operadores satelitales.

Los números de la licencia también importan. La autorización dura solo dos años desde que la empresa certifique que el satélite está en órbita, el plazo máximo para lanzar corre hasta el 9 de julio de 2032 y la fianza que exige la Comisión vence el 10 de agosto de 2026, es decir, el próximo lunes.

Qué haría el satélite y por qué la astronomía se puso en pie de guerra
Eärendil-1 es un satélite con un reflector de película delgada de 18 por 18 metros, unos 324 metros cuadrados, que se despliega en órbita baja. Volará a 625 kilómetros de altura con una inclinación de 88 grados, casi polar, y proyectará un haz de luz solar sobre un círculo de unos 5 kilómetros de diámetro en la superficie. El nombre viene de Tolkien.
Los astrónomos objetan una distinción que suena sutil y no lo es: en un satélite normal el reflejo es un efecto colateral, aquí es el producto. Un estudio liderado por el astrónomo Olivier Hainaut, reseñado por Aerospace Global News, modeló el efecto de constelaciones de satélites muy reflectantes sobre el brillo del cielo. Con unos 5,000 aparatos, el brillo dispersado subiría entre 20% y 30%. Con 50,000, entre 200% y 300%. Astronomy.com reportó por separado que, según un análisis del Observatorio Europeo Austral, Eärendil-1 sería el satélite más brillante jamás puesto en órbita.
Reflect Orbital ha declarado públicamente su plan: 1,000 satélites para finales de 2028, 5,000 para 2030 y 50,000 para 2035, cada generación con un espejo mayor que la anterior. La solicitud ante la FCC, sin embargo, era por uno solo, y sobre esa base el regulador resolvió.

Las 16 condiciones que la coalición pide si el permiso sobrevive
El anexo presentado junto a la impugnación es la parte que casi nadie ha detallado. Son 16 medidas que Reflect Orbital tendría que cumplir en caso de que la Comisión mantenga la licencia. Entre las principales:
- Un análisis independiente de luz dispersa y brillo del cielo antes de cualquier operación, más un umbral de seguridad ocular derivado de las guías internacionales ICNIRP.
- Un plan aprobado de apuntado y control del haz para evitar deslumbrar a pilotos y conductores, con un análisis de riesgo aeronáutico revisado por la FAA.
- Consulta documentada con organismos científicos nacionales, incluido el Centro para la Protección del Cielo Oscuro y Silencioso de la Unión Astronómica Internacional.
- Un tope cuantitativo de brillo a nivel del suelo y la publicación anticipada de dónde y cuándo ocurrirá cada iluminación.
- Una zona de exclusión de 160 kilómetros alrededor de los observatorios registrados, y veto sobre parques nacionales, refugios de fauna, áreas silvestres, lugares certificados como Dark Sky, hábitat crítico de especies protegidas y zonas de importancia para aves.
- Prohibición de iluminar durante los picos de migración de aves en primavera y otoño, y después de la medianoche local sin justificación específica.
- Consentimiento documentado de los gobiernos estatales, locales y tribales afectados.
- Medición independiente del brillo real, publicada con periodicidad, con suspensión automática si supera lo modelado, y un modo de emergencia demostrado que pliegue o desenfoque el espejo.
La última condición es de alcance: que la autorización quede limitada a un número definido de eventos de prueba y que se diga por escrito que no sienta precedente para la constelación completa.
España y Argentina quedaron fuera del expediente por un tecnicismo
Aquí hay un detalle que solo aparece leyendo la orden original y que ninguna cobertura levantó. La Sociedad Española de Astronomía presentó el 25 de febrero de 2026 una petición de denegación con solicitud de revisión ambiental completa. La Asociación Argentina de Astronomía hizo lo mismo el 6 de marzo. La FCC degradó ambos escritos a la categoría de objeciones informales porque les faltaban las declaraciones juradas y los certificados de notificación que exige su reglamento. Solo la petición de la AAS estadounidense se tramitó con todas las formalidades, y terminó denegada.
La Unión Astronómica Internacional, la Royal Astronomical Society británica y la sociedad canadiense CASCA también entraron al expediente como comentaristas. Fue la UAI la que pidió por primera vez ese perímetro de 160 kilómetros alrededor de los observatorios del catálogo del Minor Planet Center, y la Oficina Espacial lo rechazó por considerarlo redundante con los compromisos voluntarios de la empresa. La coalición vuelve a pedirlo ahora.
Hay otra pieza latinoamericana en el documento: de las 15 estaciones terrenas coordinadas que la FCC autorizó para hablar con el satélite, una está en Punta Arenas, Chile, habilitada tanto para recibir como para transmitir en banda S. El país que concentra buena parte de los grandes telescopios ópticos del mundo aparece, por ahora, del lado de la infraestructura de control.
Reflect Orbital dice que su espejo alumbra como una luna llena
La empresa nació en 2021 en Hawthorne, California, fundada por Ben Nowack, que viene de SpaceX, y Tristan Semmelhack, que viene de Zipline. Ha levantado 35.2 millones de dólares con Sequoia Capital y Lux Capital entre sus inversionistas, y dice haber recibido más de 260,000 solicitudes de iluminación. Nowack lo plantea sin rodeos en una entrevista con Aerospace America:
"El Sol es el recurso más poderoso del sistema solar"
El CEO agregó que hoy nadie controla dónde ni cuándo brilla, y que eso es exactamente lo que su empresa intenta cambiar. Cuando la FCC aprobó la licencia, en un comunicado enviado a Space.com el 10 de julio, agradeció al regulador por reconocer la importancia de probar tecnologías nuevas en el espacio. Los clientes que la compañía menciona son parques solares, cuadrillas de emergencia y organizadores de eventos, y declinó decir sobre qué lugares hará las primeras demostraciones.
Sobre el brillo hay una discrepancia que sigue abierta. Nowack sostiene que cada pasada iluminará unos 24 kilómetros cuadrados durante unos cinco minutos con la intensidad aproximada de una luna llena. DarkSky, en su análisis de diciembre de 2025, calcula entre 0.8 y 2.3 lux, varias veces más que la luna llena. Nadie ha medido nada todavía porque el satélite no ha volado.
Un dato incómodo para la coalición aparece en la misma orden: la FCC calcula que unos dos tercios de las cartas enviadas por particulares se basaron en plantillas difundidas por DarkSky International y por starryprinceton.org, y fue Reflect Orbital quien las incorporó al expediente para señalarlo. La empresa también se comprometió a coordinarse con la NASA y la Fundación Nacional de Ciencias para proteger la observación óptica, y a excluir de sus objetivos los sitios de investigación astronómica profesional. Ese compromiso, según la Comisión, ya está incorporado a la licencia.
Preguntas rápidas sobre el espejo espacial de Reflect Orbital
¿Qué es exactamente el espejo espacial de Reflect Orbital?
Eärendil-1 es un satélite de demostración que despliega un reflector de película delgada de 18 por 18 metros a 625 kilómetros de altura. Su función es orientar luz solar hacia un punto elegido de la superficie terrestre durante la noche, sobre un área de unos 5 kilómetros de diámetro y por pocos minutos en cada pasada.
¿Cuándo se lanza el satélite Eärendil-1?
Reflect Orbital dijo a Space.com que apunta a lanzarlo antes de que termine 2026, en un Falcon 9 de SpaceX. La licencia de la FCC le da margen hasta el 9 de julio de 2032, pero le exige depositar una fianza a más tardar el 10 de agosto de 2026 para que la autorización siga vigente.
¿Se podrá ver el espejo espacial desde México o España?
La órbita casi polar de 88 grados hace que el satélite sobrevuele prácticamente todo el planeta, pero la empresa no ha publicado sobre qué lugares hará las pruebas y Ben Nowack declinó nombrarlos. Precisamente por eso la coalición pide como condición que se anuncie con antelación cada evento de iluminación.
Si la Comisión tarda y la empresa cumple con la fianza el lunes, el escenario más probable es que Eärendil-1 despliegue su reflector antes de que el pleno de la FCC responda a la impugnación. La última vez que algo así voló fue en 1993, cuando la estación Mir soltó el reflector Znamya-2 y arrastró un haz de unos cinco kilómetros sobre Europa. Aquel experimento duró minutos y no se repitió: el intento siguiente, en 1999, se atoró al desplegarse y el programa se canceló. Esta vez el plan contempla 50,000.