Saltar al contenido
Móviles

iFixit desmonta el iPhone 18 Pro: seis láminas y un riesgo al repararlo

El desmontaje de iFixit expone la compleja apertura variable del iPhone 18 Pro, el rediseño térmico del A20 Pro y el problema que puede convertir una reparación de batería en un cambio de pantalla.

por Patricia Rodriguez
Detailed close-up image of a circuit board component focusing on intricate details.
Foto de Tima Miroshnichenko en Pexels

El desmontaje de iFixit del iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max muestra una apuesta clara: Apple convirtió la cámara principal en un mecanismo óptico real de seis láminas, movió el A20 Pro a la cara exterior del sándwich de la placa lógica para acercarlo a una cámara de vapor mucho mayor y mantuvo una bandeja de batería atornillada. El costo aparece al reparar: si una lámina de apertura falla, arreglar solo el diafragma es prácticamente inviable; además, el marco plástico de la pantalla se dañó en tres de los cuatro equipos que iFixit abrió. La cifra provisional es de 7/10 en reparabilidad, pero ese problema todavía no tiene una tasa de fallo establecida.

La apertura variable es una maravilla mecánica en miniatura

La cámara principal de 48 megapíxeles es la primera de un iPhone con apertura variable. Apple la diseñó con seis láminas cortadas con láser que se superponen y se mueven mediante electromagnetismo dentro del mismo espacio que ocupaba la cámara principal de la generación anterior. El sistema ofrece cuatro posiciones en la aplicación Cámara: ƒ/1.48, ƒ/1.8, ƒ/2.8 y ƒ/4.

El desmontaje permite ver por qué la función resulta tan llamativa. Cada lámina tiene un grosor comparable al de un cabello humano y cuenta con ranuras, orificios y puntos de apoyo que deben desplazarse sin atascarse. Al acercar un imán, iFixit pudo accionar el mecanismo incluso después de retirar parte de sus componentes de soporte.

El diseño es preciso, pero también introduce más puntos potenciales de fallo. Si una de las láminas se dobla, se mueve de su guía o se atasca, iFixit considera que reparar únicamente el diafragma está casi fuera del alcance incluso de los especialistas. En la práctica, el camino más probable sería cambiar el módulo completo de la cámara principal. La buena noticia es que ese módulo sí es independiente y relativamente sencillo de retirar.

El beneficio fotográfico tampoco debe exagerarse. La apertura ƒ/1.48 permite que entre más luz, pero el sensor del teléfono sigue siendo pequeño y no produce el desenfoque profundo de una cámara dedicada. Como vimos en las primeras reseñas del iPhone 18 Pro, la apertura más luminosa no fue la más nítida en las pruebas disponibles; ƒ/2.8 obtuvo mejor definición en una de las pruebas de nitidez. La función aporta control, pero no convierte por sí sola al teléfono en una cámara profesional.

El video del desmontaje muestra el mecanismo fuera del teléfono y la escala de sus piezas:

El A20 Pro queda frente a una cámara de vapor mucho mayor

Apple también cambió la distribución interna del teléfono para controlar el calor. En el iPhone 18 Pro, el A20 Pro queda en la cara exterior del sándwich de la placa lógica, mientras que la memoria se coloca junto al procesador en lugar de quedar apilada encima. Eso abre una ruta térmica más directa entre el chip y la cámara de vapor.

iFixit encontró sobre el procesador un material flexible con una estructura que describió como una especie de malla térmica. Su función es mantener un contacto uniforme con el sistema de refrigeración. La cámara de vapor se extiende por una parte mucho mayor del interior del equipo; Apple afirma que tiene tres veces la superficie de la generación anterior y que permite hasta 40% más rendimiento sostenido.

El rediseño trae una consecuencia menos visible: la memoria NAND ahora queda dentro del sándwich de la placa lógica. Llegar a ella requiere separar capas de la placa, lo que complica reparaciones relacionadas con el almacenamiento y ciertos trabajos de recuperación de datos. La mejora térmica, por tanto, no es gratuita desde la perspectiva del servicio técnico.

El marco de la pantalla concentra la mayor duda

El iPhone 18 Pro conserva una arquitectura de entrada frontal. El panel trasero puede retirarse, pero prácticamente no deja expuestos componentes reparables, más allá de la bobina de carga inalámbrica. Para llegar a la batería hay que levantar la pantalla pegada al chasis.

Una vez superado ese paso, la batería ofrece una mejora clara: está montada en una bandeja metálica sujeta con tornillos, no pegada directamente al teléfono. Sin embargo, el proceso de apertura fue el punto más problemático del desmontaje. El marco plástico blanco integrado en la pantalla se quebró o se separó en tres de las cuatro unidades que iFixit abrió.

Si ese marco queda dañado, el panel podría no volver a asentarse al ras y la resistencia al agua podría verse comprometida. iFixit subraya que cuatro teléfonos no bastan para establecer una frecuencia de fallo y que otros desmontajes no han reportado el mismo resultado. La técnica de calentamiento, la fuerza del adhesivo o diferencias entre las piezas podrían explicar la variación.

La hipótesis más interesante es que el nuevo sistema térmico disipe demasiado rápido el calor de la herramienta usada para ablandar el adhesivo de la pantalla. Es una posibilidad planteada por iFixit, no una causa confirmada por Apple.

Face ID también cambia de sitio

El desmontaje encontró la cámara infrarroja de Face ID debajo de la pantalla, desplazada hacia la esquina superior izquierda. Sobre el sensor faltan filas alternas de píxeles para permitir el paso de la luz infrarroja, mientras que un filtro situado bajo el panel bloquea la luz visible. A simple vista, el resultado es un círculo tenue y menos hardware dentro de la Dynamic Island.

No todos los componentes recibieron el mismo tratamiento. El conjunto frontal puede desconectarse y retirarse sin tornillos ni adhesivo, pero el puerto USB-C sigue siendo difícil de alcanzar porque su cable flexible recorre el lateral del teléfono y queda rodeado por tornillos, adhesivo y otros componentes.

Un 7/10 provisional, con una pregunta abierta

iFixit otorgó tanto al iPhone 18 Pro como al 18 Pro Max una puntuación provisional de 7/10. La bandeja atornillada de la batería, los módulos de cámara desmontables y el soporte de software de Apple suman puntos. La entrada obligatoria por la pantalla, el acceso complicado al USB-C, la NAND encerrada en la placa y la apertura variable juegan en contra.

La puntuación puede cambiar cuando iFixit termine de revisar la disponibilidad de piezas y el emparejamiento de componentes. Por ahora, el desmontaje deja una conclusión incómoda: el iPhone 18 Pro es más interesante por dentro que su generación anterior, pero varias de sus mejores decisiones de ingeniería también hacen que un daño pequeño pueda exigir una reparación grande.

Fuentes: 1, 2, 3

Patricia Rodriguez imagen de perfil
por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

Leer más de Tecnología y Ciencia