TL;DR:
- Las fuerzas de Estados Unidos atacaron bases iraníes en la isla de Greater Tunb tras reimponer un bloqueo naval en los puertos de Irán.
- El precio del crudo Brent avanzó por cuarta jornada consecutiva y cotiza cerca de los 85.28 dólares por barril.
- La cotización del dólar cayó cerca de mínimos de un mes debido a una inflación de junio en la mayor economía global que resultó más moderada de lo previsto.
La escalada de tensión militar entre Estados Unidos e Irán ha provocado fuertes sacudidas en los mercados financieros globales este jueves 16 de julio de 2026. El dólar estadounidense cotiza cerca de su nivel más bajo en un mes, mientras que el petróleo Brent registra su cuarto día seguido de ganancias debido al temor a interrupciones prolongadas en el suministro de energía. La tensión escaló de manera drástica el miércoles, cuando las fuerzas de Washington lanzaron una serie de ataques contra posiciones de defensa costera y sitios de almacenamiento de misiles de crucero en territorio controlado por Teherán, una acción militar que coincidió con datos de inflación en Estados Unidos más débiles de lo esperado.


Fuego en el Estrecho de Ormuz y bloqueo de puertos
Las operaciones militares de Estados Unidos marcan un nuevo capítulo en el conflicto después de que Irán declarara el cierre del Estrecho de Ormuz, uno de los puntos más críticos para el comercio de crudo a nivel mundial. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas atacaron múltiples objetivos militares iraníes en la isla de Greater Tunb durante una incursión que se prolongó por 90 minutos.
Este ataque masivo responde directamente a la decisión de Washington de reimponer un bloqueo naval sobre los puertos de Irán. Por su parte, el gobierno de Teherán ha advertido que tomará represalias bloqueando el resto de las exportaciones de energía de la región, lo que deja el suministro global bajo una enorme incertidumbre. De hecho, el barril de petróleo crudo Brent avanzó para cotizarse en 85.28 dólares, rozando niveles máximos de un mes.
La moderación de la inflación debilita al billete verde
Mientras las tensiones geopolíticas empujan los recursos básicos al alza, las fuerzas macroeconómicas operan en el sentido opuesto sobre la moneda estadounidense. El índice del dólar se situó este jueves cerca de los 100.47 puntos, manteniendo el mínimo registrado desde el pasado 18 de junio tras caer un 0.8% durante las últimas dos jornadas.
Esta debilidad del billete verde responde a la inesperada caída de los precios al productor (IPP) en Estados Unidos durante junio, la mayor reducción de este indicador en 14 meses de acuerdo con informes de Reuters. Estos datos convencieron a los mercados de que las presiones inflacionarias se estaban enfriando antes de que estallara el conflicto armado en Medio Oriente. Como resultado directo, los operadores prácticamente han descartado una nueva subida de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) este mes, reduciendo la probabilidad implícita al 11%, frente al 45% registrado al inicio de la semana.
En el mercado de divisas, las monedas rivales capitalizaron el retroceso del dólar:
- El euro avanzó hasta situarse en los 1.1472 dólares, alcanzando su nivel más sólido en un mes.
- El yen japonés hiló su tercera sesión de avances consecutivos debido a su papel tradicional de refugio en tiempos de incertidumbre bélica.
Por el lado de otros activos, el Bitcoin experimentó una leve corrección para negociarse en torno a los 64,720 dólares luego de haber superado la marca de los 65,000 dólares hace unos días. El oro, a pesar del entorno bélico, retrocedió un 0.64% situándose cerca de los 4,034 dólares por onza, presionado por un dólar que busca estabilizarse y por rendimientos reales que se mantienen en niveles elevados.
La economía global se enfrenta ahora a una peligrosa encrucijada de fuerzas opuestas. Por un lado, la desaceleración de la inflación ofrece razones a la Reserva Federal para mantener las tasas de interés estables y dar un respiro a las empresas. Por el otro, el espectro de un bloqueo marítimo prolongado amenaza con disparar el costo del petróleo en los meses venideros, lo que podría desatar una nueva ola inflacionaria difícil de contener.