TL;DR:
- Las bolsas en Europa retroceden ante el temor de que la escalada bélica en Medio Oriente presione la inflación al alza.
- El crudo Brent se mantiene firme cerca de los 84 dólares por barril tras las restricciones impuestas al transporte iraní.
- La mejor temporada de reportes corporativos en tres años amortigua las pérdidas y evita una caída mayor en los índices.
Las bolsas de valores de Europa registraron pérdidas este jueves debido a la escalada militar entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz, una vía de tránsito clave por donde pasa casi una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural. A pesar de que la sólida temporada de reportes financieros corporativos proporcionó un soporte crucial a los mercados, el temor a un repunte en los precios de la energía mermó el apetito por el riesgo de los inversionistas.
El índice paneuropeo STOXX 600 cayó un 0.4% durante la negociación de la mañana, mientras que el Euro Stoxx 50 cedió un 0.25%. En la bolsa de Londres, el FTSE 100 extendió su racha negativa tras haber cerrado a inicios de semana en 10,446 puntos, su nivel de cotización más bajo desde finales de junio.


La tensión geopolítica revive el temor a la inflación
El nerviosismo en las mesas de operaciones aumentó tras las acciones militares estadounidenses que iniciaron el pasado 11 de julio, con ataques dirigidos a unas 300 posiciones iraníes durante tres noches consecutivas de operaciones. El conflicto se agravó después de que las fuerzas de Irán declararan el cierre de la vía comercial tras disparar contra una embarcación mercante.
Aunque representantes de Washington aseguraron que el estrecho continúa abierto para las embarcaciones comerciales, el gobierno de Estados Unidos restableció un bloqueo total sobre el transporte marítimo iraní el 15 de julio tras nuevos ataques en la zona, según reportó la agencia Associated Press.
Este escenario impulsó el precio del crudo Brent, que se cotizó cerca de los 84 dólares por barril, manteniéndose muy cerca del máximo de un mes alcanzado el martes, cuando tocó los 86.65 dólares tras un repunte del 4% en la jornada previa. El sostenido encarecimiento del barril de crudo amenaza con reavivar las presiones inflacionarias en Europa, un factor que podría complicar las decisiones de los bancos centrales respecto a futuros recortes en las tasas de interés.
Los resultados empresariales evitan un desplome mayor
La aversión al riesgo global fue contrarrestada en parte por el optimismo en el terreno de los negocios. De acuerdo con información de Reuters, el crecimiento de los beneficios corporativos europeos avanza a su ritmo más fuerte en tres años. Se estima que las empresas del índice de referencia reporten un incremento del 16.7% en sus beneficios durante el segundo trimestre.
El sector tecnológico internacional también inyectó dinamismo gracias a Taiwan Semiconductor, empresa que reportó ganancias trimestrales muy por encima de las estimaciones del mercado debido a la fuerte demanda de hardware especializado en inteligencia artificial. Asimismo, el mercado se mantiene atento a la publicación de resultados de firmas importantes como Netflix y UnitedHealth.
La evolución de los mercados europeos seguirá determinada por el balance entre la solidez de las utilidades de las compañías y los riesgos de interrupción en la cadena de suministro de energía. Mientras el conflicto en el Estrecho de Ormuz permanezca activo, la volatilidad en las bolsas y en el mercado de materias primas continuará marcando el ritmo de las decisiones de inversión.