El desplome del gasto en tokens de IA desata el pánico en los mercados y hunde a los gigantes de los chips
El desplome del gasto en tokens de IA desata el pánico en bolsa por el abismo entre inversiones y ganancias.
TL;DR:
- El índice Silicon Data LLM cae casi un 20% desde su máximo de mayo, lo que sugiere pérdida de poder de fijación de precios en el sector.
- Las grandes tecnológicas proyectan gastar hasta 690,000 millones de dólares en 2026, reavivando el temor a un desfase financiero similar a la burbuja de 2001.
- Las acciones de gigantes como Samsung y SK Hynix registran fuertes desplomes tras revelarse el plan de Meta de vender su exceso de capacidad.
Una caída abrupta en los precios que las empresas pagan por el procesamiento de inteligencia artificial ha desatado una ola de pánico en los mercados financieros globales. El índice de referencia Silicon Data LLM Token Expenditure Index registró un desplome cercano al 20% desde su máximo histórico de mayo de 2026. Este retroceso, que encendió las alarmas sobre la verdadera rentabilidad de la tecnología, borró cientos de miles de millones de dólares en valor de mercado esta semana, arrastrando a los fabricantes de semiconductores y chips de memoria en Asia y Estados Unidos. La corrección reaviva el temor latente entre los inversionistas de que la colosal inversión en infraestructura digital esté muy por delante de los ingresos reales que genera la inteligencia artificial.

El desplome del índice Silicon Data enciende las alarmas de Wall Street
El barómetro que mide la temperatura de la monetización de la inteligencia artificial muestra signos de enfriamiento. El Silicon Data LLM Token Expenditure Index, un indicador que rastrea el precio promedio ponderado que se paga por cada millón de tokens de modelos de lenguaje grande (LLM), cayó casi un 20% respecto a su pico de mayo de 2026, según reportó Bloomberg. La cifra sacudió a los analistas porque el índice prácticamente había duplicado su valor desde su creación en diciembre de 2025.
Para quienes compran acciones del sector tecnológico, este descenso expone una realidad incómoda: las firmas de inteligencia artificial podrían estar perdiendo su poder para fijar precios a medida que los clientes corporativos se vuelven mucho más sensibles a los costos. La expectativa de un auge ininterrumpido en los ingresos por IA empieza a lucir demasiado optimista para un mercado que exige retornos inmediatos de sus inversiones.
El fantasma de la burbuja de telecomunicaciones de 2001
La baja en el gasto por tokens coincide con advertencias severas sobre un ritmo de inversión insostenible. Un informe especial publicado por Allianz Research en marzo detalló que el gasto de capital (capex) en inteligencia artificial está creciendo un 46% más rápido que los ingresos generados por esta tecnología. Esta brecha supera el desfase del 32% registrado durante el colapso de la infraestructura de telecomunicaciones en 2001, un precedente histórico que inquieta a los operadores de bolsa.
Lejos de frenar, los gigantes tecnológicos aceleran el gasto. Las cinco principales empresas tecnológicas de Estados Unidos comprometieron un gasto de capital conjunto de entre 660,000 millones y 690,000 millones de dólares para este 2026. La colosal cifra prácticamente duplica los niveles de inversión registrados durante el año 2025, lo que acentúa los temores sobre la creación de una capacidad instalada que el mercado no sea capaz de absorber.
La amenaza de sobreoferta con "Meta Compute" en el horizonte
Para complicar más el panorama de los inversionistas, el exceso de capacidad ya busca salidas comerciales alternativas. Reuters informó el pasado 1 de julio que Meta planea incursionar en el negocio de la nube con una iniciativa interna denominada "Meta Compute". La estrategia de la compañía de Mark Zuckerberg consiste en vender su excedente de potencia de cálculo para IA a desarrolladores externos.
El servicio permitirá a clientes externos acceder a modelos alojados en la infraestructura de Meta o alquilar de forma directa la capacidad bruta de sus unidades de procesamiento gráfico (GPU). Esta jugada coloca a Meta en competencia directa con titanes del almacenamiento y cómputo en la nube como Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft Azure, aumentando la presión sobre las tarifas y alimentando la sospecha de que el mercado pronto tendrá más oferta de chips de la que realmente necesita.
Sangría en las bolsas asiáticas y el fantasma de los aranceles
El castigo en los mercados financieros no se hizo esperar. El 2 de julio de 2026, las acciones de SK Hynix se desplomaron un 14.6% y las de Samsung Electronics cayeron cerca de un 9% en la bolsa de Seúl, arrastrando al índice surcoreano Kospi. Según reportó CNBC, los fabricantes de chips de memoria más grandes de Asia absorbieron el golpe más duro de una rotación tecnológica que comenzó la noche anterior con una fuerte caída en el Nasdaq de Nueva York.
La corrección en el sector de semiconductores de IA representó el peor movimiento de dos días para esta industria desde el choque arancelario del "Liberation Day" del año pasado.
El escenario, sin embargo, cuenta con matices. Aunque los precios de los tokens se han desplomado más de un 90% desde 2023, el gasto total en IA prácticamente se duplicó en comparación con el año pasado. Esto sugiere que los tokens baratos podrían ser el reflejo de una mayor eficiencia técnica en el procesamiento de datos y no de una menor demanda por parte de las empresas. A pesar de esto, la combinación de precios a la baja, la inminente sobreoferta de capacidad liderada por proyectos como Meta Compute y la brecha financiera más amplia desde la burbuja puntocom mantienen a los inversionistas en un estado de profunda cautela. El debate sobre si los mejores días del negocio de la IA quedaron atrás sigue abierto en las mesas de dinero de todo el mundo.