TL;DR:
- Dyson lanzó el 1 de septiembre de 2026 el CameraJet, un cepillo eléctrico con cámara macro de 100,000 píxeles que detecta los huecos entre dientes y les dispara enjuague mientras uno se cepilla.
- Cuesta 499 dólares en Estados Unidos, 419.99 libras en Reino Unido y 479 euros en España; no hay anuncio para México ni el resto de América Latina.
- La cifra estelar de la campaña, hasta 69% más placa removida, se midió en modo solo cepillado, y la prueba clínica de la marca comparó el aparato contra un cepillo manual durante cuatro semanas.
James Dyson presentó este 1 de septiembre en París el Dyson CameraJet, un cepillo de dientes eléctrico con una cámara macro alojada bajo el cabezal que localiza los espacios entre los dientes y les dispara un chorro cónico de enjuague mientras uno se cepilla. Ya se vende a 499 dólares en Estados Unidos, 419.99 libras en Reino Unido y 479 euros en España. La compañía resume el aparato en seis años de desarrollo, 16 millones de líneas de código y un sistema de aprendizaje automático entrenado con 470,000 imágenes dentales. Las cifras de rendimiento que acompañan el anuncio, en cambio, describen escenarios más estrechos de lo que sugiere la campaña: la más llamativa se obtuvo con el cepillo en modo solo cepillado, y la prueba clínica que sostiene la promesa de encías más sanas se hizo contra un cepillo manual.
Cómo funciona la cámara que va dentro de la boca
La lente macro es de 100,000 píxeles, lo que en el lenguaje habitual de cámaras equivale a 0.1 megapíxeles, como tradujo Engadget. Sobre esa resolución mínima corre Gap Optical Targeting, el algoritmo de Dyson que analiza 28 imágenes por segundo y que, según la empresa, dispara el chorro dentro de los 100 milisegundos siguientes a detectar un hueco. El depósito es de apenas 12.5 mililitros y cada disparo suelta hasta 0.15 mililitros de enjuague. La base lo rellena en tres segundos.
Esa misma cámara funciona como endoscopio. Conectado por Wi-Fi de 2.4 GHz a la app MyDyson, el cepillo transmite en vivo el interior de la boca y arma mapas de cobertura de cada sesión. Sobre la privacidad, Dyson sostiene que la cámara solo se activa durante la visualización en directo o el disparo automático y que no se graban ni almacenan imágenes en el aparato ni en la nube. Su página oficial en Reino Unido va más lejos y afirma que las imágenes se borran de la app apenas se dejan de ver y que el procesamiento ocurre en el propio dispositivo. Rich Bacon, responsable de desarrollo de nuevos productos de la marca, reconoció ante Xataka que la compañía entiende los recelos que provoca una cámara en el baño; el medio español añade un detalle que no aparece en el comunicado: un LED blanco se enciende siempre que el sensor está trabajando.
El 69% que encabeza la campaña se midió en modo solo cepillado
Dyson vende el CameraJet como la manera de meter el hilo dental dentro del cepillado y ahorrarse ese paso aparte. Sus propias notas al pie miden otra cosa.

El número que encabeza la campaña, hasta 69% más placa removida que los cepillos eléctricos premium líderes del mercado, se obtuvo en una prueba de laboratorio con el aparato en modo solo cepillado variable y en zonas de difícil acceso. Ese modo no involucra el irrigador, y la propia Dyson explica que la cámara únicamente se enciende durante la visualización en directo o el disparo automático. Es decir, la cifra que vende un cepillo con cámara mide el cabezal y el motor, que oscila 245 veces por segundo.
El segundo argumento de peso, que el aparato mejora la salud de las encías en dos semanas, aparece en la web oficial con un asterisco al lado. La prueba clínica se hizo con 71 participantes durante cuatro semanas, dos veces al día y con las fórmulas de Dyson, y el punto de comparación fue un cepillo manual con pasta de la misma marca. Ni el comunicado ni la web oficial publican un contraste contra otro cepillo eléctrico, ni contra la rutina que el producto aspira a simplificar, que es cepillarse y además pasar hilo dental.
| Lo que promete Dyson | Contra qué se comparó | En qué condiciones se midió |
|---|---|---|
| Hasta 69% más placa removida | Cepillos eléctricos premium líderes del mercado | Laboratorio, en modo solo cepillado variable y en zonas de difícil acceso |
| Mejora la salud de las encías en dos semanas | Un cepillo manual usado con pasta Dyson | Prueba clínica con 71 participantes, cuatro semanas, dos veces al día, con las fórmulas de Dyson |
| El chorro cónico remueve la placa con más eficacia | Un cepillo manual | Laboratorio, en modo cepillado y disparo automático, limpieza profunda |
| El chorro cónico supera al de aguja de otros irrigadores | Chorros de tipo aguja | Laboratorio, sobre la placa sustituta que Dyson desarrolló con la Universidad Nacional de Singapur |
| Único cepillo con cámara que apunta a los huecos entre dientes | Datos públicos de mercado | Evaluación hecha por Dyson hasta junio de 2026, con el cepillo en modo cepillado y disparo automático |
Esa placa sustituta salió de una colaboración de cinco años con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur, y el comunicado explica para qué sirvió: permitió a los ingenieros iterar rápido y optimizar la remoción de placa sin montar un ensayo clínico cada vez que cambiaban algo. Es una herramienta de ingeniería habitual, y también explica por qué la evidencia del CameraJet vive sobre todo en un laboratorio. De las seis notas al pie con las que Dyson respalda su rendimiento, cuatro remiten a pruebas de laboratorio, una a datos públicos de mercado y una sola a la prueba clínica con 71 personas.
Parte del diagnóstico que justifica el producto también es de casa. El dato de que nueve de cada diez personas no usan hilo dental con la frecuencia debida procede de un estudio propio de Dyson sobre hábitos de higiene bucal fechado en 2017. El promedio de 45 segundos de cepillado, en cambio, sale del Journal of Dental Hygiene. La cifra grande sí es ajena: la ficha informativa de la OMS sobre salud bucodental, actualizada en marzo de 2025, calcula que las enfermedades bucodentales afectan a casi 3,700 millones de personas y atribuye el número al estudio Carga Global de Enfermedad de 2021. Dyson se la acredita a un informe de la OMS de 2025; el informe con ese nombre se publicó en noviembre de 2022 y hablaba de 3,500 millones.
Una semana de uso: más limpio, pero sin soltar el hilo dental
Emily Peck lo probó siete días para TechRadar antes del lanzamiento y le puso 4 sobre 5. Su balance es favorable en limpieza y crítico en dos frentes. Uno es práctico: en modo de irrigación automática salpica el espejo si uno no cierra bien la boca, y el chorro no siempre se dispara cuando ella lo espera. El otro es el que importa para la promesa central. Después de una semana con encías y dientes más frescos, escribió que todavía no está lista para abandonar del todo su cinta dental.
La app se activó apenas un día antes del lanzamiento, así que la parte de guía y mapas de cobertura quedó poco probada. En Engadget, Cherlynn Low examinó el aparato antes del anuncio pero no llegó a cepillarse con él, y cerró su nota diciendo que tiene curiosidad por lo que opine su dentista de los resultados.
Qué trae la caja y por qué cambia según el país
El paquete no es el mismo en todos los mercados, y la diferencia pega justo en el consumible. En Estados Unidos los 499 dólares incluyen la base de recarga, el cable, dos cabezales y el estuche de viaje; la pasta y el enjuague propios de Dyson todavía no salen a la venta y la empresa recomienda mientras tanto usar cualquier enjuague transparente sin laurilsulfato de sodio, el agente que hace espuma y le tapa la vista a la cámara. En Reino Unido y España la caja sí llega con la pasta y el enjuague de la marca. El gasto recurrente se suma después: TechRadar calcula que un frasco de 400 mililitros rinde unas 32 limpiezas, es decir unos 16 días a dos cepillados diarios, y los cabezales se cambian cada tres meses a 25 libras el par.
Dyson no incluyó a México ni al resto de América Latina en el anuncio de lanzamiento, pese a que ya vende otros aparatos en la región: España entró y el resto del mercado hispanohablante quedó sin precio ni fecha. Y hay una restricción de uso que encarece la cuenta. Los cabezales son intercambiables, pero Bacon explicó a Xataka que el aparato lleva un conducto para líquido y que, por riesgo de contaminación cruzada, la recomendación es que lo use una sola persona. En una casa donde varios comparten un cepillo eléctrico de gama alta, eso significa un aparato por cabeza.
En contexto de mercado, Engadget sitúa el CameraJet unos 100 dólares por encima del Philips Sonicare Prestige 9900 y del Oral-B iO Series 10, los dos referentes del segmento premium, con la diferencia de que aquí el irrigador viene integrado.
Dyson ya convirtió la aspiradora y el secador de pelo en aparatos caros que la gente presume, y el CameraJet repite la jugada con una cámara conectada apuntando al interior de la boca. Lo que todavía nadie ha publicado es una prueba, propia o independiente, que mida ese sensor contra la rutina de cepillo más hilo dental que el aparato quiere simplificar.