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EE. UU. sopesa acelerar sus modelos de IA abiertos con China como techo de capacidad

Trump y la industria negocian acelerar la IA abierta con los modelos chinos como techo de capacidad.

por Dilis Salazar
EE. UU. sopesa acelerar sus modelos de IA abiertos con China como techo de capacidad
Photo by Ray ZHUANG / Unsplash

TL;DR:

  • El gobierno de Trump y la industria de IA discuten un marco que agilizaría la publicación de modelos abiertos estadounidenses cuya capacidad sea igual o menor a la de los mejores modelos abiertos de China.
  • La industria calcula que modelos chinos del máximo nivel de capacidad, la llamada clase Mythos, podrán descargarse gratis de internet en un plazo de seis a 12 meses, según The Washington Post.
  • El giro llega tras las restricciones de Washington a modelos cerrados de Anthropic y OpenAI, que empujaron a empresas hacia alternativas abiertas chinas como Qwen, GLM y DeepSeek.

El gobierno de Donald Trump y la industria de la inteligencia artificial llevan semanas discutiendo un marco que facilitaría la publicación de modelos abiertos estadounidenses, con una condición poco habitual: que su capacidad sea igual o menor a la de los modelos abiertos chinos más avanzados. La exclusiva es del boletín AI & Tech Brief de The Washington Post. La lógica es sencilla. Si un modelo chino de cierta potencia ya circula gratis por internet, sacar un modelo estadounidense equivalente no añade un riesgo nuevo, así que su publicación puede acelerarse. El detalle importa porque cambia quién marca el ritmo de la IA de código abierto. En vez de fijar sus propios límites, Washington ataría la salida de sus modelos abiertos al techo de capacidad que China ya haya cruzado.

El nuevo listón sería China, no una regla propia

El esquema que se discute no fija un número cerrado de parámetros ni una lista fija de capacidades. Toma como referencia móvil lo que China ya publicó en abierto. Según el reporte del Post, los modelos de frontera chinos van en promedio unos siete meses por detrás de los mejores modelos estadounidenses, que casi siempre son cerrados. El marco busca aprovechar ese margen: dejar que Estados Unidos libere sin trabas cualquier modelo abierto que no supere la capacidad que China ya dejó al alcance de cualquiera.

El efecto de fondo es un cambio de papeles. Durante años, el relato fue que Estados Unidos marcaba la frontera y los demás seguían. En el terreno abierto pasa lo contrario: quien publica el mejor modelo descargable fija el techo para todos. Y ese lugar hoy lo ocupa China.

El giro llega después de que Washington frenó sus propios modelos

La paradoja es difícil de ignorar. Hace apenas unas semanas, el propio gobierno estadounidense apretó el freno sobre sus modelos cerrados. En junio de 2026, según reportó The Hill, Washington le dio a Anthropic unos 90 minutos para retirar sus modelos más avanzados, Claude Mythos 5 y Fable 5, mediante una orden de control de exportaciones, después de que Amazon planteara preocupaciones de ciberseguridad. Los modelos estuvieron fuera de línea más de dos semanas, hasta que la administración levantó la restricción a principios de julio. Poco después, el gobierno pidió a OpenAI retrasar el lanzamiento público de su serie GPT-5.6, esta vez sin una orden formal.

Cada bloqueo a un modelo cerrado tuvo un efecto secundario: empujar a desarrolladores y empresas hacia las alternativas abiertas chinas, que nadie puede apagar por decreto. La firma de capital de riesgo Andreessen Horowitz calcula que el 80% de los desarrolladores del mundo que usan herramientas de código abierto ya construyen sobre modelos chinos, según The Hill. Entre ellos hay empresas estadounidenses.

Hasta figuras cercanas a la Casa Blanca lo reconocen. David Sacks, que fue zar de IA y criptomonedas de Trump y hoy copreside el Consejo de Asesores del Presidente en Ciencia y Tecnología (PCAST), lo dijo sin rodeos días antes de que Washington levantara el veto a los modelos de Anthropic, en declaraciones recogidas por Forbes:

"Ahora tenemos un modelo chino de ponderación abierta tan bueno como los modelos disponibles actualmente de OpenAI y Anthropic." — David Sacks, copresidente del PCAST
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Photo by Florian Olivo / Unsplash

El reloj corre: seis a 12 meses para los modelos chinos de máximo nivel

La urgencia tiene fecha aproximada. La industria estadounidense espera que modelos chinos de clase Mythos, es decir, del nivel de capacidad más alto que existe hoy, estén disponibles para descarga gratuita en internet en un plazo de seis a 12 meses, según The Washington Post. Eso complica mucho el futuro de los modelos abiertos en Estados Unidos: si China va a liberar de todos modos modelos de ese calibre, mantener cerradas las versiones estadounidenses equivalentes pierde sentido estratégico.

La señal ya está sobre la mesa. El modelo GLM-5.2, de la startup pekinesa Z.ai (antes Zhipu), salió bajo licencia abierta y, según investigadores de seguridad citados por el R Street Institute, rinde a un nivel parecido al de los mejores modelos estadounidenses en pruebas de detección de vulnerabilidades, a una fracción del costo. Es justo el tipo de modelo que el marco estadounidense tendría que decidir cómo tratar.

Por eso Washington también estaría estudiando medidas más contundentes. El periodista Jacob Wendler, junto con colegas, reportó que en la capital circula la posibilidad de una orden ejecutiva sobre IA de código abierto, motivada por el temor al dominio chino, según nueve personas al tanto de las conversaciones.

⚠️
Por ahora esto son conversaciones, no política vigente. No hay marco publicado ni orden ejecutiva firmada: la Casa Blanca solo estaría evaluando una posible orden sobre modelos abiertos, según el reporte de Jacob Wendler y colegas.

En China tampoco todos quieren candados

El debate no divide limpiamente a Estados Unidos de China. Tang Jie, fundador de Z.ai y profesor de la Universidad de Tsinghua, defiende lo contrario a los candados. En un memo interno revisado por Bloomberg, escribió que la seguridad real nace de la participación amplia, el intercambio y la supervisión pública, no de levantar barreras técnicas. Su empresa liberó GLM-5.2 bajo licencia abierta, libre para descargar, modificar y comercializar.

"Elegimos un camino diferente." — Tang Jie, fundador de Z.ai, en un memo interno citado por Bloomberg

Tang tiene, claro, un interés comercial en que la puerta siga abierta: sus modelos se expandieron por el mundo precisamente porque son gratis. Eso no invalida el argumento, pero conviene tenerlo presente, como con casi todos los que opinan en este pleito.

Del otro lado hay razones de peso. Las salvaguardas que se entrenan dentro de un modelo abierto puede quitarlas cualquiera que tenga los pesos del modelo y un presupuesto modesto. El R Street Institute apuntó que, poco después de que GLM-5.2 saliera, en foros en ruso ya se discutía cómo desactivar sus controles de seguridad. Y la tensión no es solo estadounidense: Reuters reportó que Pekín también estudia limitar el acceso extranjero a ciertos modelos chinos. Los dos gobiernos, cada uno a su manera, empiezan a mirar con recelo sus propios modelos de frontera.

Qué significa para quien programa en español

Para los desarrolladores y las empresas del mundo hispanohablante, este pulso no es abstracto. Los modelos abiertos chinos como Qwen (Alibaba), GLM (Z.ai) y DeepSeek se pueden descargar, ajustar y correr en servidores propios sin pedir permiso a nadie y sin pagar las tarifas de los laboratorios estadounidenses. Para una startup en Ciudad de México, Bogotá o Madrid, eso baja costos y elimina el riesgo de que un proveedor cierre el grifo por una orden de otro gobierno.

El reverso también cuenta. Adoptar esos modelos implica confiar en sistemas cuyos controles de seguridad están en disputa y que pueden traer sesgos o censura de origen. La decisión, cada vez más, no es solo de precio ni de rendimiento: también define de quién se quiere depender.

El trasfondo se resume rápido. Quien publique el mejor modelo abierto marca el techo para todos, y ese lugar hoy lo ocupa China. Estados Unidos, que hace un mes frenaba sus propios modelos, ahora busca cómo soltarlos para no ceder ese terreno. De momento son solo conversaciones: ni marco publicado ni orden firmada. Pero el sentido del debate en Washington ya giró.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Dilis Salazar

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