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Detectan el primer azúcar en el espacio interestelar con dos radiotelescopios en España

Detectan eritrulosa, un azúcar, en una nube del centro de la Vía Láctea: la primera vez en el espacio interestelar.

por Alejandro Castillo Leone
Detectan el primer azúcar en el espacio interestelar con dos radiotelescopios en España
Photo by Graham Holtshausen / Unsplash

TL;DR:

  • Un equipo internacional liderado desde el Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA) detectó eritrulosa, un azúcar, en el medio interestelar por primera vez.
  • La molécula se halló en la nube G+0.693-0.027, cerca del centro de la Vía Láctea, a unos 26.700 años luz, con los radiotelescopios de Yebes (Guadalajara) e IRAM (Granada).
  • Demuestra que los azúcares pueden fabricarse en el espacio, aunque no prueba que sembraran la vida en la Tierra.

Un equipo internacional de astrónomos liderado desde el Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA) detectó por primera vez un azúcar en el medio interestelar. Se trata de la eritrulosa, una molécula de cuatro átomos de carbono que en la Tierra aparece en las frambuesas y otros frutos rojos, y que también se usa en cosméticos autobronceadores. La hallaron en una nube de gas y polvo cercana al centro de la Vía Láctea, a unos 26.700 años luz, gracias a dos radiotelescopios situados en España. El trabajo, publicado este 13 de julio de 2026 en Nature Astronomy, refuerza la idea de que moléculas complejas y relevantes para la vida pueden fabricarse en el espacio, mucho antes de que existieran los planetas.

Para llegar hasta aquí hubo que resolver un problema viejo. Los azúcares son piezas centrales de la vida: almacenan energía y forman el esqueleto del ADN y el ARN. Pero son frágiles y difíciles de fabricar de cero, tanto en el laboratorio como en la Tierra primitiva. Ya se habían encontrado ribosa y glucosa en meteoritos y en muestras del asteroide Bennu, lo que apuntaba a un origen exógeno, es decir, venido de fuera del planeta. Lo que faltaba era pillar un azúcar de verdad flotando en el espacio. Ahora se ha logrado.

La investigadora Izaskun Jiménez-Serra, que encabeza el estudio, ha descrito estas nubes moleculares como gigantescas fábricas químicas, donde los átomos se van pegando sobre los granos de polvo helado hasta formar moléculas cada vez más grandes. La nube elegida, catalogada como G+0.693-0.027, es uno de los depósitos de moléculas orgánicas más ricos que se conocen en la galaxia y un laboratorio natural para buscar especies nuevas.

Qué es la eritrulosa y por qué cuenta como el "primer azúcar"

La eritrulosa es un monosacárido: un azúcar simple, en este caso una cetosa de cuatro carbonos. Antes ya se había hallado en el espacio el glicolaldehído, al que a veces llaman "el azúcar más simple", pero técnicamente es un hidroxialdehído, no un azúcar en sentido estricto. La eritrulosa sí lo es, y por eso el equipo la presenta como el primer azúcar propiamente dicho detectado en el medio interestelar.

El hallazgo, además, bate varios registros. Con 14 átomos, la eritrulosa es la mayor molécula no cíclica identificada hasta hoy en el medio interestelar, la primera con cuatro átomos de oxígeno y apenas la segunda molécula quiral encontrada en el espacio, después del óxido de propileno en 2016.

Para Carlos Briones, coautor del estudio e investigador del CAB, el resultado abre una puerta:

"La detección de eritrulosa en una nube molecular es un descubrimiento emocionante, porque abre la posibilidad de identificar en el medio interestelar azúcares más grandes, como la ribosa, que forma parte del ARN."

Cómo se caza una molécula a 26.700 años luz

No se ve la molécula: se lee su "firma". Como recuerda el catedrático Emilio Martínez Núñez (Universidad de Santiago de Compostela), cada molécula deja una huella propia, parecida a una huella dactilar: su espectro rotacional, el conjunto de frecuencias de microondas que emite al girar. Para reconocerla en el cielo, antes hay que medir ese patrón en el laboratorio.

white satellite dish under blue sky during night time
Photo by Stephan Widua / Unsplash

Ahí estaba la dificultad. La eritrulosa absorbe agua del ambiente y se descompone al calentarla, así que resulta casi imposible de manejar. El equipo lo resolvió con una técnica de vaporización mediante pulsos láser ultrarrápidos, que permitió registrar por primera vez su espectro en fase gaseosa. Con esa plantilla en la mano, rastrearon los datos de dos instrumentos: el radiotelescopio de 40 metros de Yebes (Guadalajara) y el de 30 metros de IRAM en Pico Veleta (Granada). Buena parte de la tecnología y el software utilizados se desarrollaron en España, subraya el catedrático Jesús R. Flores (Universidade de Vigo).

Un resultado que rompe una regla de la química interestelar

La sorpresa llegó al contar cuánta había. En química interestelar suele cumplirse una norma: por cada átomo de carbono que se suma a una familia de moléculas, su abundancia cae alrededor de diez veces. Con los azúcares pasó justo lo contrario. Los datos clave:

  • La eritrulosa, de cuatro carbonos, resultó al menos ocho veces más abundante que los azúcares de tres carbonos equivalentes.
  • Esos azúcares de tres carbonos, el gliceraldehído y la dihidroxiacetona, no se detectaron pese a la altísima sensibilidad del estudio.
  • Sí aparecen en la nube el glicolaldehído y el etilenglicol, las dos piezas de dos carbonos que, según el modelo del equipo, se combinan sobre el hielo de los granos de polvo para formar la eritrulosa.
  • Más de 340 moléculas se han identificado ya en el medio interestelar; esta es la primera que es un azúcar.
⚠️
El estudio demuestra que un azúcar puede formarse en el espacio, no que la eritrulosa llegara a la Tierra ni que iniciara la vida. Es un dato sólido de astroquímica, no una prueba sobre el origen de la vida.

¿Sembró esto la vida en la Tierra? Lo que el hallazgo no demuestra

Aquí conviene frenar. Que exista eritrulosa en una nube no significa que ese azúcar llegara a nuestro planeta ni que pusiera en marcha la vida. Los propios autores calculan, como estimación de modelo, que entre 500 millones y 50.000 millones de kilos de eritrulosa pudieron caer sobre la Tierra primitiva durante el llamado gran bombardeo tardío, hace entre 4.100 y 3.900 millones de años. Es un cálculo, no una medición, y hasta el alcance de aquel bombardeo está hoy en discusión.

El astrobiólogo César Menor Salván (Universidad de Alcalá), que no participó en el trabajo, resume la cautela necesaria:

"Lo primero que hay que decir es que este trabajo no resuelve el problema del origen de la vida o el origen de moléculas como el ADN o ARN. Hay que tener mucho cuidado con las extrapolaciones, pero es un hallazgo novedoso, muy relevante y sumamente interesante."

La detección, insiste, solo añade una pieza al rompecabezas. No prueba que el azúcar sobreviva al viaje, que alcance concentraciones útiles ni que participe en la química que lleva a la vida. Menor Salván lo compara con ver a unos pasajeros bajar de un avión en un aeropuerto: no implica que toda la gente de la ciudad haya llegado volando. Y pone otra pega técnica: la idea de que un azúcar quiral respalde el origen de la homoquiralidad (por qué la vida usa moléculas "zurdas" y no "diestras") le parece el punto más débil del artículo, porque la observación por radio no mide ningún exceso de una forma sobre la otra.

Donde sí hay acuerdo es en el salto de complejidad. Como apunta el investigador Andrés de la Escosura (Universidad Autónoma de Madrid), hasta hace poco solo se detectaban biomoléculas de uno y dos carbonos; llegar a un azúcar de cuatro sugiere que podrían encontrarse los de cinco y seis, mucho más jugosos para la bioquímica, si es que están ahí fuera. Y hallar una vía de formación distinta a la clásica reacción de la formosa importa por una razón concreta: esa reacción no produce ribosa, el azúcar del ARN.

Preguntas rápidas sobre el azúcar hallado en el espacio

¿Qué es la eritrulosa?

Es un monosacárido, un azúcar simple de cuatro átomos de carbono del grupo de las cetosas. En la Tierra aparece en las frambuesas y otros frutos rojos y se usa en cosméticos autobronceadores. Ahora se ha detectado también en una nube del espacio interestelar.

¿Es la primera vez que se ve azúcar en el espacio?

Sí, es el primer azúcar propiamente dicho detectado en el medio interestelar. Antes se había hallado glicolaldehído, considerado el azúcar más simple, pero es un hidroxialdehído y no un sacárido auténtico, según el estudio publicado en Nature Astronomy.

¿Quién lo descubrió y con qué telescopios?

Un equipo internacional liderado por Izaskun Jiménez-Serra, del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA). Usaron el radiotelescopio de 40 metros de Yebes (Guadalajara) y el de 30 metros de IRAM en Pico Veleta (Granada), ambos en España.

El equipo ya trabaja en la siguiente fase: buscar azúcares más grandes y comprobar cómo aguantan estas moléculas frágiles la radiación ultravioleta. Lo firme, por ahora, cabe en una frase: un azúcar se fabrica en el espacio, y lo confirmaron dos antenas en Guadalajara y Granada. Cómo llegó, o no, la vida a partir de piezas como esta es harina de otro costal, y de muchos más experimentos.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

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