Digital Realty compra a Blackstone tres centros de datos en Virginia por $7.8B — y los recibe con contratos llenos
Digital Realty comprará a Blackstone su participación en tres centros de datos en Virginia por $3.5B en efectivo y acciones.
TL;DR:
- Digital Realty acordó adquirir la participación de Blackstone en tres centros de datos en el norte de Virginia valorados en conjunto en $7.8 mil millones, con 288 megavatios de capacidad total.
- La operación se cierra el 30 de junio de 2026: Digital Realty paga $1.2B en efectivo y $2.3B en acciones propias; Blackstone, por su parte, revenderá esas acciones de inmediato.
- Los tres inmuebles están 100% arrendados por clientes con calificación crediticia AA- en contratos a 15 años con incrementos anuales del 3.6%.
Digital Realty (NYSE: DLR), la mayor plataforma de centros de datos del mundo, anunció el 29 de junio de 2026 que comprará a fondos administrados por Blackstone (NYSE: BX) su participación en tres centros de datos hiperscala en el norte de Virginia. El valor bruto de los activos es de $7.8 mil millones —a una tasa de capitalización inicial esperada superior al 6.5%— y la contraprestación total pagada a Blackstone por su interés accionario combinado del 64% asciende a $3.5 mil millones: $1.2B en efectivo y $2.3B en acciones de Digital Realty. El cierre está previsto para el 30 de junio de 2026.
Lo más revelador del trato no es la cifra, sino el estado de los activos: los tres centros de datos están completamente arrendados por tres distintos clientes hiperscala de grado de inversión, con contratos de 15 años, escaladores anuales del 3.6% y una calificación crediticia promedio de AA-. Es decir, Blackstone no le vende inventario en desarrollo, sino flujo de caja garantizado a largo plazo.
Lo que Digital Realty está comprando exactamente
El portafolio comprende tres instalaciones, cada una de 96 megavatios de capacidad de IT:
- Dos centros de datos en Manassas, Virginia — donde Blackstone tenía el 80% del capital.
- Uno en el campus Digital Dulles en Sterling, Virginia — donde Blackstone retenía el 50%.
Los tres son activos nuevos. Dos se espera que estabilicen operaciones en la primera mitad de 2027 y el tercero a principios de 2028, con lo que el impacto financiero pleno en la empresa llegará de forma escalonada.
"Esta transacción refleja la siguiente fase de esa relación, y nos permite incrementar nuestra participación en una cartera de activos hiperscala de alta calidad y totalmente arrendados que amplían nuestro horizonte de crecimiento."
— Greg Wright, Director de Inversiones de Digital Realty
Por qué Blackstone vende ahora, y en acciones
La operación tiene una segunda capa que merece atención. De los $3.5 mil millones que recibe Blackstone, $2.3B son en acciones de Digital Realty —no en efectivo. Y el mismo día del anuncio, Blackstone notificó que venderá esa participación accionaria de inmediato al mercado, a través de una oferta secundaria suscrita por Morgan Stanley.
La lectura directa: Blackstone entra al trato con activos en desarrollo en 2023, los lleva a su estado de madurez (100% arrendados, clientes de primer nivel), y ahora sale con una utilidad implícita que convierte en liquidez antes de que cierre la operación. No es una salida apresurada; es la ejecución de la estrategia de fondos de infraestructura y real estate.
"La demanda de infraestructura digital es incluso más fuerte hoy que cuando establecimos esta empresa conjunta en 2023, y tenemos plena convicción en la oportunidad que tenemos por delante."
— Mike Forman y Greg Blank, líderes de infraestructura digital en Blackstone Real Estate y Blackstone Infrastructure
El número que moverá el precio: accretion en 2027 y 2028
Matt Mercier, director financiero de Digital Realty, fue directo: la operación "se espera que sea acumulativa para el Core FFO por acción en 2027 y 2028, cuando finalice el desarrollo y comiencen a contabilizarse las rentas". En el lenguaje de los REIT, eso es la promesa de un catalizador de ganancias a corto plazo.
El contexto refuerza la apuesta: el norte de Virginia es el mayor mercado de centros de datos del mundo, con vacancia históricamente inferior al 1% y sin señales de que la demanda —impulsada por cargas de trabajo de inteligencia artificial y grandes nubes— vaya a moderarse. Ser dueño mayoritario de 288 MW arrendados a largo plazo ahí no es solo un activo; es una posición defensiva con upside contractual.
Lo que queda pendiente por confirmar: los nombres de los tres clientes hiperscala. Digital Realty no los reveló; solo señaló que son distintos entre sí y tienen grado de inversión con calificación AA-. El mercado asumirá que son hiperescalares de primer nivel, pero la atribución oficial no está.
La operación completa el giro que Digital Realty viene ejecutando: construir con capital privado, arrendar a clientes de élite y luego consolidar control cuando los flujos están garantizados. En un mercado donde la demanda de capacidad de cómputo supera con creces la oferta, el precio de $7.8 mil millones por activos completamente rentados no solo valida la estrategia; le pone piso al siguiente ciclo de valoraciones.