Santiago Schnell renunció como principal responsable académico de Dartmouth College después de que un comité concluyera que utilizó inteligencia artificial para modificar sus escritos sin cumplir las reglas de algunas publicaciones. Su abogado sostiene que no tuvo una oportunidad adecuada de presentar su versión durante la revisión.
La presidenta de la universidad, Sian Leah Beilock, anunció el 28 de octubre que Schnell dejaba el puesto de provost y la institución. Beilock describió la salida como una decisión de Schnell. El profesor de historia Matthew Delmont ocupará el cargo de forma interina hasta junio de 2028.
Qué encontró el comité en los registros
La revisión se centró en una selección de trabajos publicados durante la etapa de Schnell en Dartmouth. El comité explicó que el tiempo disponible no permitía examinar toda su producción y que sus conclusiones se basaron en la información a la que tuvo acceso.
Para un artículo de investigación publicado en la revista ChemSystemsChem, el comité revisó conversaciones de la cuenta institucional de Claude. Concluyó que Schnell había usado la herramienta para editar de forma sustancial un manuscrito, resolver errores de código y generar figuras después de recibir observaciones de revisores académicos.
Según el informe, la revista exigía declarar ese tipo de asistencia y Schnell no lo hizo al enviar ni al publicar el trabajo. El académico explicó a Beilock que se había guiado por instrucciones anteriores para autores; el comité afirmó que la editorial ya pedía revelar el uso de IA desde al menos 2023.
El panel también examinó una columna de opinión sobre las trampas con IA en las universidades que Schnell escribió para The Washington Post. Citó su reconocimiento de que había usado ChatGPT para afinar argumentos y revisar errores gramaticales. Según el comité, la política del periódico exigía que los autores confirmaran que sus textos no se habían creado ni manipulado con IA o software de edición.
En otro artículo, elaborado con dos coautores, el comité no pudo concluir que se hubiera infringido la política de la revista. Las reglas habían cambiado durante el proceso y, con la evidencia disponible, no estaba claro que el uso de IA para revisar código exigiera una declaración. El panel tampoco encontró pruebas de que Schnell hubiera usado IA para modificar el texto de ese trabajo.
El informe indicó que la revisión no se realizó bajo los procedimientos formales de denuncia de las políticas universitarias y no recomendó una medida disciplinaria.
Detectores, registros y la respuesta de Schnell
Las preguntas sobre los escritos del académico habían tomado fuerza después de reportajes de Semafor y del periódico estudiantil The Dartmouth, que utilizaron un detector de texto generado con IA para examinar algunos de sus trabajos. El comité señaló expresamente que no empleó Pangram ni otros detectores para determinar cómo y en qué medida Schnell había usado IA; revisó registros y comunicaciones disponibles.
Antes de conocerse el informe, Schnell reconoció que debía ser más transparente. En una carta publicada el 25 de septiembre por The Dartmouth, escribió: "En retrospectiva, ahora me doy cuenta de que siempre debería revelar explícitamente el uso de IA en mis escritos públicos". También se disculpó porque no había sido su práctica habitual.
Tras la renuncia, su abogado, Andrew Miltenberg, dijo a The Washington Post que Schnell no había tenido una oportunidad adecuada para presentar su versión durante la revisión interna. Un portavoz de Dartmouth declinó comentar esa respuesta y remitió al diario a la declaración anterior de la presidenta.
El informe ofrece otra descripción de las dificultades del proceso: afirma que Schnell entregó su computadora institucional, pero no facilitó los registros solicitados de sus cuentas personales de IA. También sostiene que no estuvo disponible en el momento propuesto para hablar con el comité ni sugirió otros horarios.
Reed Albergotti, el periodista de Semafor cuya investigación inicial incluyó la columna de Schnell, escribió después que no consideraba adecuada la salida del académico. En su opinión, el problema era la falta de divulgación, aunque sostuvo que los escritos parecían basarse en las propias ideas y trabajo de Schnell.
La renuncia coincidió con una conferencia de Dartmouth sobre el papel del juicio humano en la IA. La universidad organizó el encuentro para conmemorar los 70 años del taller de 1956 celebrado en su campus, asociado con el origen del campo de investigación.