Cerebras casi duplica sus ingresos en su primer reporte tras la IPO, pero la acción cae 11% por la guía de márgenes
Ingresos de $193.4M (+94%) en el primer trimestre, pero Cerebras prevé márgenes más bajos y su acción retrocede 11%.
TL;DR:
- Cerebras reportó ingresos por 193.4 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un alza interanual del 94% (GAAP).
- La compañía proyecta que su margen bruto core caiga a entre 36% y 38% el próximo trimestre, frente al 46.5% del primero.
- La acción retrocedió alrededor de 11% en operaciones posteriores al cierre, hasta cerca de 201.55 dólares.
Cerebras Systems (NASDAQ: CBRS) entregó este 23 de junio su primer reporte de resultados como empresa pública y dejó a Wall Street con sentimientos encontrados. El fabricante de chips para inteligencia artificial casi duplicó sus ingresos —193.4 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 94% más que un año antes— y redujo su pérdida neta a 14 millones. Aun así, la acción cayó alrededor de 11% en operaciones posteriores al cierre. ¿El motivo? La compañía anticipó que su margen bruto se comprimirá el próximo trimestre, una señal de lo cara que le sigue resultando competir contra Nvidia. El reporte llega apenas un mes después de que Cerebras protagonizara, según la propia empresa, el mayor debut bursátil de un fabricante de chips de la historia.
Los números del trimestre, cerrado el 31 de marzo de 2026, llegaron con fuerza. El hardware —los sistemas que Cerebras vende a sus clientes— aportó 110.6 millones de dólares, un 59% más interanual. Pero el salto grande vino de la nube y otros servicios: 82.8 millones, un alza del 178%. La pérdida neta GAAP se redujo a 14 millones de dólares, casi la mitad de los 23.9 millones de un año atrás, y el EBITDA ajustado entró en terreno positivo (12.7 millones, frente a un número rojo doce meses antes). La empresa cerró marzo con 3,300 millones en efectivo, equivalentes e inversiones de corto plazo, tras una andanada de financiamiento.
Las cifras clave del primer trimestre de 2026:
- Ingresos totales (GAAP): 193.4 millones de dólares, +94% interanual y +13% respecto al trimestre previo.
- Ingresos core (no-GAAP): 191.3 millones, +92% interanual.
- Margen bruto: 45% (GAAP) y 46.5% (core).
- Pérdida neta: 14 millones (GAAP) y 2.5 millones (core).
- Efectivo, equivalentes e inversiones de corto plazo: 3,300 millones de dólares.
El cofundador y CEO Andrew Feldman no escondió el optimismo. "Este fue un comienzo extraordinario de 2026 para Cerebras", afirmó, antes de resumir la apuesta de fondo de la empresa:
"La IA pasó de ser una novedad a ser útil y productiva. La tecnología wafer-scale de Cerebras ofrece la IA más rápida del mundo. Y la IA rápida vale más que la IA lenta porque es más productiva."
El director financiero, Bob Komin, enmarcó los resultados como muestra de una oportunidad grande y en rápida expansión, y subrayó que la prioridad pasa por invertir para crecer mientras gestiona la estructura de capital.
La guía de márgenes pesó más que el alza de ingresos
Entonces, ¿por qué castigó el mercado a una empresa que casi duplicó sus ventas? La respuesta cabe en una línea del reporte: el margen. Cerebras proyecta que su margen bruto core caiga a un rango de 36% a 38% en el segundo trimestre, muy por debajo del 46.5% que registró en el primero. Para el año completo lo ubica entre 38% y 41%, con márgenes operativos en territorio negativo. La acción reaccionó en consecuencia: bajó cerca de 11% tras el cierre, hasta unos 201.55 dólares, según CoinDesk.
El contraste hace más ruidoso el golpe. Las ventas del trimestre superaron lo que esperaba Wall Street —el consenso rondaba los 181 millones de dólares, de acuerdo con SiliconAngle— y la guía de 194 millones para el segundo trimestre también quedó por encima de las estimaciones. Pero los inversionistas, al menos por ahora, fijaron la vista en la rentabilidad. Ese margen proyectado deja a Cerebras lejos de los niveles que exhiben rivales como Nvidia en el negocio de chips para IA, y esa brecha es justo la que el mercado quiere ver cerrarse.
El gigantesco contrato con OpenAI también pesa en la contabilidad
Buena parte de la historia de crecimiento de Cerebras se apoya en un nombre: OpenAI. Durante el trimestre, la compañía confirmó un acuerdo plurianual valorado en más de 20,000 millones de dólares para desplegar 750 megavatios de cómputo de inferencia de alta velocidad en los próximos años. A eso sumó una alianza con AWS para llevar su inferencia rápida a la nube de Amazon a escala global. Demanda, no le falta.
El detalle fino está en cómo ese contrato toca los ingresos. Como parte del acuerdo, OpenAI recibió warrants por 33.4 millones de acciones de Cerebras. La contra-revenue es un ajuste contable que resta esos incentivos del ingreso reportado, sin que implique salida de efectivo. Este trimestre el efecto fue mínimo, pero está previsto que crezca de forma sustancial conforme el contrato con OpenAI tome velocidad, según reportó SiliconAngle. De esas acciones, 4.5 millones ya se consolidaron en enero; el resto se libera al cumplir ciertas metas, y una podría activarse incluso este mismo mes, de acuerdo con el analista Quinn Bolton, de Needham, citado por el mismo medio. Dicho sin rodeos: el mejor cliente de Cerebras es también una de las razones por las que sus márgenes lucirán más apretados.
De 185 dólares de salida a la montaña rusa actual
El reporte llega con la acción todavía buscando su nivel. Cerebras fijó el precio de su IPO en 185 dólares por acción en mayo y el debut fue eufórico: el papel abrió alrededor de 350 dólares y cerró su primer día en 311.07, según SiliconAngle. Desde entonces ha cedido terreno, y la caída tras los resultados lo dejó cerca de los 202 dólares. La compañía presumió haber protagonizado el mayor debut bursátil de un fabricante de chips de la historia, con 6,400 millones de dólares levantados en la oferta.
El primer reporte público de Cerebras dejó una foto nítida del momento que vive: una empresa que crece a toda velocidad pero que aún no convence de que pueda hacerlo siendo rentable. Mientras los contratos con OpenAI y AWS engordan la cartera de pedidos, el margen marca el ritmo al que el mercado está dispuesto a creerle. El próximo trimestre dirá si la brecha con Nvidia empieza a cerrarse o si la presión sobre la acción apenas comienza.