Micron y SanDisk caen 13% y arrastran a los chips: el rally de la IA enfrenta su prueba en Wall Street
Micron y SanDisk caen 13% y hunden al Nasdaq. Dudas sobre el gasto en IA antes de los resultados de Micron.
TL;DR:
- Micron y SanDisk se desplomaron cerca de 13% y arrastraron a todo el complejo de chips de memoria; Western Digital, Marvell, Qualcomm y Applied Materials cayeron entre 8% y 9%.
- El Nasdaq Composite perdió 2.2% y el índice de semiconductores cerca de 7.9%; el Nasdaq 100 borró más de un billón de dólares en valor, según Bloomberg.
- La caída arrancó en Corea del Sur —SK Hynix y Samsung cayeron alrededor de 12%— y llega un día antes de los resultados de Micron del 24 de junio, vistos como la próxima gran prueba de la apuesta por la IA.
Wall Street vivió el martes 23 de junio una de sus peores jornadas tecnológicas del año. Micron y SanDisk se desplomaron alrededor de 13% y encabezaron un selloff que arrastró a todo el sector de semiconductores: Marvell perdió cerca de 9%, mientras Western Digital, Qualcomm y Applied Materials cayeron en torno a 8%, y Seagate retrocedió alrededor de 5%. El golpe hundió al Nasdaq Composite 2.2% y, según Bloomberg, borró más de un billón de dólares del Nasdaq 100. Detrás del derrumbe late una duda que lleva semanas rondando a los inversores: ¿el gasto monumental en inteligencia artificial vale lo que cuesta, o el mercado infló una burbuja? La caída arrancó de madrugada en Corea del Sur y aterrizó justo antes de los resultados de Micron, previstos para el miércoles 24 de junio.
No es un detalle menor quiénes lideraron la sangría. Los fabricantes de chips de memoria habían sido las acciones más rentables del S&P 500 en lo que va de 2026. El martes, ese mismo grupo fue el que más sufrió, y con él se hundió el índice de semiconductores cerca de 7.9%, según Reuters. Cuando una acción sube en vertical, basta una señal de debilidad para que quienes entraron tarde salgan en estampida.
El detonante llegó desde Corea del Sur
La mecha se encendió en Seúl. El índice KOSPI cayó alrededor de 10% y arrastró a los dos gigantes coreanos de la memoria: SK Hynix y Samsung perdieron cerca de 12% cada uno. Como esos nombres marcan el pulso del negocio de la memoria a nivel global, su desplome se trasladó de inmediato a las acciones estadounidenses del sector apenas abrió la bolsa.
El momento tiene su ironía. Apenas el lunes 22 de junio, SK Hynix había superado a Samsung como la empresa más valiosa de Corea del Sur, según Reuters, con sus acciones disparadas más de 340% en el año gracias a la demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM) para sistemas de IA. Un día después, esa misma euforia se dio la vuelta.
La pregunta de fondo: ¿inversión histórica o burbuja?
El desplome no salió de la nada. Llevaba semanas gestándose una discusión incómoda sobre si el dinero que las grandes tecnológicas vuelcan en IA volverá en forma de ganancias. Según el AI Index Report de la Universidad de Stanford, la inversión corporativa en IA superó los 580.000 millones de dólares en el último año a nivel global, encima de más de un billón de dólares en los cuatro años previos. La incógnita es si esos números se traducirán en retorno.
Gil Luria, jefe de investigación tecnológica de la firma D.A. Davidson, resumió el ánimo del mercado:
"El mercado no para de oscilar entre 'la IA va a ser fantástica, va a aumentar la productividad y todas estas empresas van a ganar' y 'la IA es una gran pérdida de tiempo, no vale en absoluto el retorno de la inversión y todo esto es una gran burbuja'."
Esa tensión se notó en varios frentes. Nvidia, el termómetro de la fiebre por la IA, cayó alrededor de 4% y su capitalización quedó por debajo de los 5 billones de dólares, según Reuters. A eso se sumó el castigo reciente a SpaceX, que en los días previos había perdido más de 600.000 millones de dólares de valor tras su estreno en bolsa. Y la sombra de dos salidas a bolsa que el mercado da por próximas —las de OpenAI y Anthropic— mete más capital en movimiento y más nervios a la ecuación.
Por si fuera poco, Reuters apunta a un segundo factor: las apuestas crecientes a que la Reserva Federal vuelva a subir tasas, algo que pesa especialmente sobre las acciones de crecimiento más caras.
Por qué Micron concentra todos los reflectores
En medio del derrumbe, Micron se llevó la peor parte, y no por casualidad. La compañía reporta resultados el miércoles 24 de junio, después del cierre, y el mercado llega con los nervios de punta. Su acción se había multiplicado —cerca de 800% en un año— al calor de la demanda de memoria para centros de datos, así que cualquier tropiezo se castiga sin piedad.
Los analistas coinciden en lo que vigilarán de ese reporte:
- La demanda de memoria HBM, la pieza clave para los aceleradores de IA.
- Los precios de la memoria DRAM y NAND.
- El margen bruto y la guía para el siguiente trimestre.
El telón de fondo es una paradoja: los fundamentos del negocio siguen sólidos. La demanda de memoria supera a la oferta y los precios aguantan. Michael Sansoterra, director de inversiones de Silvant, lo planteó sin rodeos: cuando una acción más que se duplica en pocos meses, ni siquiera un buen reporte garantiza contentar a los inversores. Lo que sube de forma vertical, advirtió, puede caer igual de rápido, y su consejo para quien venga detrás de estos vaivenes fue directo: hay que armarse de valor.
En los mercados de predicción, los operadores de Polymarket daban a Micron un 96% de probabilidad de superar las expectativas de ganancias y, aun así, apostaban a que la acción cerrara la semana por debajo de su precio reciente. No sería raro: la compañía ha batido estimaciones de ganancias e ingresos durante ocho trimestres seguidos y, pese a ello, cerró a la baja al día siguiente en seis de ellos.
Por ahora, varios analistas describen lo del martes más como una rotación que como una huida: dinero que sale de los nombres más calientes del rally para reacomodarse, no un abandono de la apuesta por la IA. La línea entre un respiro sano y el pinchazo de una burbuja, sin embargo, todavía no está trazada. El reporte de Micron del miércoles será la primera prueba real de cuál de las dos historias se impone, y de él dependerá el ánimo de todo el complejo de memoria en los próximos días.